Bienvenido a mi web              

 
 
Es posible que algunos trastornos mentales residan en el funcionamiento de los significados representativos, sin correspondencia con ninguna disfunción descriptible en el hardware neurológico. Wakefield, Michael First y varios españoles opinan lo mismo...
Informe sobre la salud mental del Parlamento EuropeoDiagnósticos y Prescripciones en salud mental, atención primaria e incapacidad laboral temporal
 

Mensajes; Chat;  Blogs, Knol   

Apaños | Buscadores | Editoriales | Psiquiatría en La Red | Cosas | TuentiMapa | Noticias |  El tuerto | Rediris

Defectual | Destierro | D.Diferencial | Angustia | Casos | Facticio | We7  Radio | TV | King Crimson | La Mar 

Use la barra vertical  para desplazarse por la página... ¡gracias por su visita! ...          

 Agregar a favoritos  |  Imprimir  |  Ser tu página de inicio  |   Atrás  |  Adelante |  Inicio    

CAPITULO IV
Editoriales
Psiquiatría en La Red
Antivirus
Apaños
Arte
Artículos libres
ATRÁPALO
Audiolibros
Autistas-web
Banners
BBVA
Biosfera
Blogs
Bolsa
Bolsa de trabajo
Booking
Cambio Climático
Casas
Chat
Cosas
Charlar
CIE 10
Crítica de libros      
Cursos gratis
Da Vinci
Deezer
Dialnet
Digitalfotored
Disney Channel
eBay
El Arca de Noé XXI
El Castellano
EDREAMS
El Sonido de la Naturaleza
El Excelsior
El Tiempo
El tuerto 
Encyclopedia Britannica
Encyclopedia  of life
Encuéntralo
Enfermedades raras
España directo
Europeana
Expo Zaragoza 2008
FDA
Gen y música
Geocultura
Google
Google Earth
Google Maps
Gratis
Guía Infantil
Guía telefónica  
Guía TV 
Hemeroteca.ABC

Humor

IBH
Idiomas
Imágenes
Inglés on line GRATIS
Inicio
Joost
Juegos
Kalipedia
King Crimson
Knol
La Mansión del inglés
LaFlecha
Lecturas

Libro de Visitas

libros en Red
Libros gratis
Lotería
Mapa Universia
Marca
Mtas
Meebo
Microsoft
Música gratis
Música Minimalista
National Geographic
Navegadores
Navega seguro nene
Noticias
Novedades
Ocio y...
OMS
Oscar Navarro
Óyeme Don Quijote
PARADORES
PARES
Patrimonio Geológico
Peerview Press
PinturArt
Prensa Histórica
Presseurop
Psiquifotos
Radio
Rediris
RENFE
Rincones
Royal Society
RPC básica(simulador)
RYANAIR
Siega verde
Software Libre
Stellarium
Tapeo
Telescopio WorldWide
TV
Utilidades
Venere
Viadeo
Viajar
We7
WebMapa
Wikiloc
Wikipedia
Yahoo
Youtube
Redtrabaja.es
Más Destacado
060.es
Red.es
Inter-Enlaces

 

Contador de visitas a la página


                                                               CAPITULO IV

Agustín Jimeno Valdés.  

                      INSTITUTO MAX PLANCK DE PSIQUIATRÍA DE MUNICH                                  

                              Y LAS CLÍNICAS UNIVERSITARIAS DE GIESSEN

                                                                   1961-1967 

            1. Alemania. 

                Escriben los hermanos Reclus en su clásica Geografia Universal [1]que el pueblo alemán se hace insoportable "porque el orgullo corrompe  sus más hermosos libros. Irrita esa eterna apologia del espíritu alemán, del corazón alemán, de la profundidad alemana, de la seriedad alemana, del valor alemán, de la bondad alemana, de la fuerza alemana, de la belleza alemana, de la pureza alemana, del vino alemán, de la cerveza alemana, del pasado alemán y del porvenir aleman. Ese porvenir no encuentra ningún horizonte como no sea en Africa. La nación alemana se mueve en Europa tan esterilmente como se movió Francia en otra época....."

                Desde luego son criterios de un francés. Unos franceses por lo demás conocidos por su ideologia utópico anarquista y que más que auténticos geógrafos eran viajeros, pero así se escribia la geografia antes y así se creaban los mitos y los estereotipos en y contra los paises. Quizás a partir de estas palabras y del herido orgullo alemán y ese "escaso porvenir de Alemania en Europa" podria entenderse mejor la primera y la segunda guerra mundiales desencadenadas por la búsqueda de ese porvenir. No pudieron sospechar los Reclus lo que se avecinaba.

                Pues bien, a mí mis profesores alemanes o de formación alemana del bachillerato, especialmente el P. Jesús del Portillo en el Colegio de San José de Valladolid, me habian transmitido ese mismo  espiritu, que criticaban los Reclus, respecto  Alemania. Yo, henchido de impulsos más o menos imperiales hacia mi capacidad y el futuro de mi propia persona, consideraba a Alemania la meca del espíritu y por lo tanto la meca tambien de mi ulterior formación personal y científica. Así el relativo desengaño de Valdecilla enardecia mi entusiasmo por Alemania y por la nueva época de estudio que iba a emprender. Y ninguna otra cosa - grave error - me importaba entonces tanto. Todo ello se inflamaba aún más por los recuerdos de aquel mi primero y  único viaje hasta entonces a Alemania y que habia realizado a mis 18 años, en el primer verano despues del comienzo de mis estudios de medicina en Valladolid.

 

 

                2. La beca.

 

                Así que me dispuse a solicitar una beca y nada mejor que las becas Humboldt alemanas que estaban muy bien dotadas, eran numerosas y que habia disfrutado mi amigo Pablo Santamaria que tanto me ayudó en las primeras épocas de estancia en Alemania. Describí un proyecto de investigación, más o menos el que habria de realizar despues en concreto y como era preceptivo solicité que dos profesores me avalaran. Uno fue el mismo Pablo Santamaria a la sazón profesor de Anatomia en Giessen y el otro D. Pedro Gomez Bosque de Valladolid, tambien, creo antiguo becario Humboldt y a su vez maestro de Santamaria. Aun tengo los generosos informes que realizaron, pero no me concedieron la beca Humboldt y tuve que mirar hacia otro lado.

 

                Así que busqué una beca española. Busqué en el Ministerio de Asuntos Exteriores. No sé si las becas que convocaban eran herederas de las famosisimas becas de la Junta de Ampliación de Estudios de antes de la guerra. En todo caso lo solicité y me la concedieron. Se trataba de una beca de intercambio entre el Ministerio de Asuntos Exteriores Español y el Ministerio de Cultura o Educación de Baviera. No el Federal. Ello me obligaba a residir en el Colegio Español de Munich, pero yo cobraba por la universidad alemana mis trescientos marcos mensuales. ( La beca Humboldt me parece que estaba dotada con 700 D.M. mensuales por lo que la beca de intercambio resultaba muy precaria. El Colegio español, en todo caso, costaba 25o marcos, por lo que me quedaban 5o marcos de dinero de bolsillo. Recuerdo muy bien que la concesión de la beca estaba firmada por D. Torcuato Alvarez de Miranda, nombre que no se me olvidará por  por el infinito agradecimiento que aún le tengo, aparte de su memorable trabajo durante la transición politica española.

                No sé muy bien cuántas becas se concedian por aquel entonces en España. Sé que las habia sindicales, del Consejo Superior  y de otros tipos, pero yo no encontré en Munich, ciudad muy preferida por estudiantes, a otros muchos becarios aparte los 5o o 60 del Colegio Español. Por ello me consideré tanto más privilegiado. La cuantia de la beca sin embargo era ínfima y no llegaba apenas para tomar una cerveza una vez a la semana y de ninguna manera un tranvia o autobus diario. Todos los residentes del colegio estabamos pues en precario y paseabamos nuestra miseria por las calles y los jardines de la ciudad, entre otros el precioso parque de Nynphenburg y el Jardín Botánico con su Palmen Garten o Jardin tropical, bajo cuyas cúpulas habia - y hay - un café de aspecto mediterraneo en el que se podian tomar con placer helados en pleno invierno. Tenían que seguir enviandonos algún dinero de casa aunque en nuestro orgullo de querer ser independientes procurabamos que fuera el mínimo. Solamente de mayor entendemos el placer de dar. La beca comprendia tambien gastos del viaje por el procedimiento más barato.

                No estaba la beca demasiado bien planificada, pues obligaba a matricularme en la Universidad de Munich en cursos - o asignaturas ordinarias de la carrera - cuando yo era ya posgraduado. Lo mismo les sucedia a los demás compañeros del colegio. En mi caso escogí naturalmente asignaturas relacionadas con la psiquiatria, pero mi intención según lo hacia constar en la solicitud de la beca, era trabajar en la investigación, para realizar mi tesis doctoral en el Instituto Max Planck citado.

                Me llamó la atención la amabilidad y el trato personal de los funcionarios e instituciones alemanas. Exigian por supuesto un sin fin de datos y rellenos de formularios, pero siempre adjuntamente habia una carta personal del correspondiente director del departamento. He releido esta carta con ocasión de redactar estas notas y me asombré - yo ya no lo recordaba - que junto a los papeles impresos en una carta personal me deseaban toda suerte de buenas experiencias, que me dirigiera a ellos en caso de la menor dificultad, que por favor lo rellenara todo cuidadosamente pero que no me sintiera por ello importunado y que me diera cuenta de que todo ello era necesario. No sé si estarian acostumbrados a becarios del tercer mundo o que nos trataran entonces como del tercer mundo y que jamás hubieramos rellenado una Instancia o Formulario. Realmente España figuraba como Entwicklungsland ( es decir, pais en vias de desarrollo ) y suministradora de Gastarbeiter ( trabajadores extranjeros) y juzgaban a todos los españoles por las caracteristicas de estos.

                Me acuerdo muy bien de los trámites de la matriculación. Se hacia a mano; es decir, en la ventanilla. Una larga cola en la que me familiaricé con el aspecto y conducta de los estudiantes alemanes. Yo solitario. Mi alemán era entonces bastante deficiente. Un lio para rellenar los formularios. Además yo era ya médico y no entendia porqué tenia que cursar estudios de la carrera. En todo caso tenía derecho a matricula gratuita en las asignaturas que escogiera. Luego hablaré de ello.

 

                3. El Colegio Español de Munich en la Dachauerstrasse 144.

                Se trataba de un edificio estrecho de tres pisos, situado en una zona aún centrica de la ciudad, construido sin duda despues de la guerra pues aún tenia su fachada sin revocar aunque por dentro estaba limpio y confortable. La calle recordaba los peores momentos de la historia alemana. Conducia efectivamente al campo de concentración Naci de Dachau,  que nunca quise visitar a pesar de ser ya centro de atracción turística. Habitaciones de dos. Comida espartana pero suficiente. Escasas o nulas actividades. Convivencia pacifica y de trabajo, pues todos los becarios intentaban aprovechar al máximo su tiempo. El Colegio era regido tradicionalmente por sacerdotes. El anterior a mi estancia, y que yo no conocí, era natural de la provincia de Segovia. P. Montalvillo. El director durante mi estancia: P. Falo. Un nombre que provocaba cierto sobresalto sorpresivo en un psiquiatra. No puedo decir nada de él, salvo que el colegio funcionaba logisticamente bien. Inconveniente: que fueramos todos españoles lo cual dificultaba la integración y el aprendizaje del idioma. Por el motivo antedicho la mayor parte de los residentes eran estudiantes de teologia y en segundo lugar músicos, dada la gran calidad de los conservatorios y de la vida musical y cultural de la capital bávara. Claro que con los precarios medios disponibles yo no fuí ni un solo dia a la ópera y solo un par de veces a algun concierto. Me correspondió convivir con un músico violonchelista catalán. Magnífico compañero. Se llamaba Sedó. Ignoro cual ha sido su porvenir y destino. Temia siempre hacer prácticas con su sonoro instrumento dentro de la pequeña habitación, pero a mí me encantaba el sonido potente y solemne del violonchelo y lo escuchaba placidamente aún cuando retumbaran hasta las ultimas astillas del armario y tintineara el vaso de la mesilla de noche o el lavabo. Por lo demás yo no estaba mucho tiempo en el Colegio pues comía a mediodia en el mismo Instituto Max Planck. Tenía la intención de casarse al regresar a Cataluña y bajo las curiosas formalidades de las capitulaciones de bodas de Cataluña me decia que estaba muy apurado de dinero pues tenía que comprar una cuberteria de plata. Hacia horas y ahorros fregando en unos restaurantes hasta que se enteró uno de sus porfesores que le dijo : "Fregando y estropeandose esas manos que tan admirablemente manejan el violoncello" ? Desde ese dia tocaba en bodas, entierros, clausuras de curso y otras ceremonias en las que en Alemania era obligado un concierto de música de cámara. No tengo ni idea de qué habrá sido de él.

                En todo caso residía tambien en el Colegio otro aprendiz de psiquiatra que tambien iba conmigo al Max Planck por lo que obligadamente trabamos amistad. De la Peña, se llamaba. Era de Gerona y he perdido tambien el contacto con él. Animoso, alegre seguro de sí mismo y prudentemente crítico conmigo, de la sociedad alemana y comentador perenne de todas nuestras abundantes experiencias por lo que éstas eran aún más jugosas y provechosas. Era mayor que yo al menos emocionalmente. Aprendí de él algunas cosas de la historia española reciente, pues él se inclinaba al otro lado, precisamente como contrabalance de lo que habia sido y habia hecho su padre en le guerra civil, pero esto no procede ser contado en esta historia.

                Aparte los largos paseos, nuestra tímida actitud de emigrante joven, la envidia tremenda hacia las confortables viviendas alemanas que vislumbrabamos por las ventanas - siempre sin persianas y con frecuencia con las cortinas descorridas - nos conducia  lo más a alguna cerveceria, en concreto la Löwenbräu que pasando los años arderia completamente.Luego fue reconstruida  perfectamente y como he comprobado en otros viajes a  Munich en estos últimos años.  No sabiamos mucho entonces de la historia del nacismo, que más bien se nos habia ocultado en España y por lo tanto tampoco nos esforzamos en vivenciar las algaradas de Hitler en aquella ciudad y su intento de golpe de estado en 1920, ni de visitar su cerveceria.

 

                Casi todos intentamos por todo ello ganar algún dinero, como Sedó: Yo lo encontré en forma de dar clases informales de conversación de español a una profesora de idiomas que ya dominaba seis o siete. Como podeis figuraros era de origen eslavo. Leiamos el periódico y charlabamos durante una hora. Me daba un café fuerte hecho al estilo turco y me pagaba cinco marcos sin impuestos: A tocateja con una preciosa moneda de plata que entonces circulaba y de la que guardo varios ejemplares convertidos en llaveros o pulseras que regalé a mis hijas al cumplir 18 años como símbolo del trabajo y esfuerzo que para mí representó Alemania. Un par de veces por semana. Me daba justo para la cerveza, el tranvia y la visita posterior al maravilloso museo de la ciencia y de la técnica. Así que era bastante. Pero aquí he de escribir solo sobre psiquiatria ¿ no ?

                Todos en el Colegio teniamos mentalidad de emigrantes y se me antoja que se deslizaba entre nosotros una nostalgia contagiosa expresada en la lejania de la familia, y de las novias, la precariedad económica y las vivencias de discriminación respecto la población alemana que parecia vivir en la opulencia. Yo en todo caso sufrí por  todo ello. Es preciso tener en cuanta que esta lejania era entonces mucho mayor debido a la dificultad y coste del viaje, ahora escaso, entonces muy alto y que no permitia alegremente ir a pasar unas vacaciones al hogar ( ¿ O puedo escribir todavia la patria ? ¿ Tenemos patria los españoles ahora .... ? ) Llamar por teléfono era un superlujo reservado solo para urgencias o ocasiones solemnes.

 

                4. El estudio y el Instituto.

                Padecí un defecto español común: Intentar hacer simultaneamente muchas cosas y por ello no hacer ninguna bien. Queria ir a las clases de los grandes maestros de la Universidad; hacer mi tesis en el Max Planck, quizas incluso trabajar algo.

                Así que me matriculé en el Hauptkolleg de Psiquiatria a cargo del Profesor ordinario o catedrático numerario que era el Prof. Kolle. Era muy entretenido e interesante. El método siempre el mismo como en toda la Medicina alemana desde siempre: Introducción teórica al tema y presentación a renglón seguido de un caso de lo explicado. ¿ Cabe alguna otra manera? ¿Sirven para algo las prácticas que ahora tenemos que dar introduciendo meramente al alumno en el despacho sin que éste la mayor parte de las veces sepa algo de psiquiatria y aún no haya comenzado la explicación de la asignatura ?

                Kolle habia escrito un par de tomos sobre "Hombres Geniales de la Historia" vistos desde el punto de vista psiquiátrico y psicológico. Este era el tema de su Hobby. Están publicadas estas biografias por Labor en españaol. Era delicioso oirle hablar sobre el temperamento ciclotimico de  Goethe o de Lutero y el esquizoide de Kant.

                Me matriculé tambien en Psicopatologia de Matussek ... y en otras varias asignaturas, que llamariamos hoy en España optativas. Muchas más de las que pude atender. Cuando comenzó mi trabajo en serio en el Instituto casi tuve que dejar de ir por la Nussbaumstrasse donde estaba la clinica psiquiátrica. La clinica insigne donde habia enseñado Kraepelin, Kullenkampf y Hippius.

 

                El Instituto estaba situado en el barrio de Schwabing; es decir, el barrio de la progresia cultural que entonces ya despegaba en Munich considerada efectivamente como capital cultural de la Republica Federal en la que sustituia al Berlín de la preguerra.. Ello de dia no se notaba gran cosa. Bloques limpios, no muy altos y burguesia ordenada. Eso sí la calle estaba dedicada a Kraepelin ocupando el edificio del Instituto el nr. 2. Estaba aislado y tenia alrededor jardines con árboles más bien pequeños pues la zona debió ser arrasada durante la guerra. En invierno las escasas ramas entre la niebla frecuente le daban un aspecto fantasmagórico que tanto más contrastaba con las ventanas iluminadas dia y noche; el trasiego de vehiculos y personas y las obras interminables, que como luego explicaré, se realizaban alrededor.

 

                El edificio tenia por fuera un aspecto anodino, lo que contrastaba siempre con nuestras expectativas hispánicas respecto a los edificios oficiales importantes. Un gran caserón gris sin el más mínimo adorno si bien  la armonia de sus proporciones y el tipico tejado de pizarra abuhardillado le proporcionaban cierta gracia. En el sótano el archivo de cerebros. En el desván la biblioteca. Contaria con unos 15 colaboradores superiores fijos, el personal laborante y el de servicios y porteria. Recuerdo que me quedé extasiado contemplando la compleja centralita telefonica - Siemens - que estaba en la conserjeria de la entrada. El personal todo amable. Muy amable como corresponde a Baviera donde todavia se saluda por la mañana con el afectuoso y pío " Grüss Gott " O sea, " Buenos dias nos de Dios ".

 

                Los Institutos Max Planck de investigación eran herederos de los Kaiser Wilhem Institut de antes de la guerra y que englobaban la mitad de las organizaciones estatales de investigación pura. La otra mitad correspondia el Deutsche Forschungsanstalt, que ignoro si existia tambien antes de la guerra. En todo caso éste Instituto " für Hirnforschung" habia sido fundado por el mismisimo Kraepelin, profesor de psiquiatria en sus últimos años en Munich. Allí, en los húmedos sótanos, descubrió Alzheimer su importante y cada vez más, enfermedad. Despues de la guerra fué reedificado con ayuda de la Fundación Rockefeller americana como se hacia constar en la leyenda del frontispicio del edificio. Una leyenda frecuente en centros cientificos alemanes en aquella época.

     Instituto Max Planck de Psiquiatria en Munich. Kraepelinstrasse 2.

                Existian dos Institutos Max Planck de neuropatología: el de Munich y el de Frankfurt donde habian trabajado Hallervorden y Spatz. A Spatz lo conocí, ya jubilado, en una visita  que realizó al Instituto. Respondia totalmente a la imagen clásica del profesor alemán. Altisimo, grande, un tanto encorvado, cabellos totalmente blancos y marcha y habla lenta y solemne. Me recordó a Jaaspers a quien tambien visité en una memorable visita con D. Pedro Gomez Bosque y D. Santiago Benito Arranz. El anterior director de el de Munich habia sido Spielmayer, y  su sucesor, y tambien discipulo del mismo fueron Scholz a quien tambien conocí y que jubilado al tiempo de llegar yo, fue sustituido por  Peters. Peters era alto y relativamente joven. No recuerdo muchos detalles del mismo, salvo su actuación diaria a las 8 de la mañana.

 

                Efectivamente a las 8 de la mañana diariamente se realizaba un trabajo rutinario al que solian asistir todos los componentes del Instituto, consistente en la recepción de los nuevos cerebros que entraban a la cerebroteca del Instituto. Alrededor de una mesa larga. Todos de pié. Un asistente leia el protocolo clínico que acompañaba al cerebro y a continuación el director, Peters, lo tomaba con sus manos enguantadas, lo pesaba, lo observaba por todas partes con ayuda de un escalpelo e iba dictando sus hallazgos. Aspecto, color, lesiones externas, estado de la meninges y vascular. Luego realizaba las secciones clásicas: frontales y sagitales abriendo los ventriculos y seccionando horizontalmente el tronco cerebral mientras proseguia su dictado. Luego tomaba diversas muestras de tejido de diversas zonas indicando a los asistentes el tipo de inclusión y estudio que habria de realizarse. Se tomaba nota de todo; se pasaba a limpio y el cerebro fijado en formol quedaba listo para su estudio más especifico por los investigadores.

 

                Basicamente se realizaba todavia la neuropatologia clásica; eso sí, tambien con microscopios electrónicos. Los microscopios  eran todos de fabricación Suiza lo que me chocó. Me dijeron que eran más baratos que los Zeiss o Leizt alemanes. Tinciones las habituales Nissl, Holzer, e impregnaciones metalicas. Que yo recuerde no se citaba a Cajal. Nicolás Achucarro habia trabajado allí tambien, durante tres años nada menos, me parece, y yo le identifiqué en una foto antigua que decoraba alguna sala. Yo mismo tengo alguna foto de autorecuerdo.

 

                Peters me recibió muy bien, notando el impacto y responsabilidad que le produjo el que yo fuera de suyo becario del gobierno de Baviera. Me adjudicaron un pequeñisimo cuarto individual pero provisto de su microscopio, estanteria, paragüero y perchero, y la correspondiente mesa y silla. Un amplio ventanal me mostraba los lánguidos jardines  que en momentos de tedio aumentaban mi melancolia en aquel invierno que realmente visto desde el punto de vista objetivo se parecia mucho al de mi ciudad natal : Valladolid con sus frios y nieblas y que sigo vislumbrando hoy mismo desde el piso undécimo del Hospital Clinico Universitario donde escribo.

 

                Entre sus primeras palabras, sin embargo, se deslizó algo insólito que me dió a entender su cierta ambivalencia por ser yo español: " No será Vd. como el colega español que acaba de marcharse..." Y por lo que él me dijo y lo que luego me contaron, sobre todo el Dr. Escolá al que luego me referiré, fuí hilando cabos pudiendo contar una triste historia cuyo responsable mismo probablemente no se ha dado cuenta todavia pero de lo que no debo dar aquí más detalles. En Alemania existía el cotilleo tambien y todo esto era bien conocido. Y cotilleos respecto  becarios españoles existían relativos tanto al Instituto de Munich como el de Frankfurt.  Hice por ello un duro esfuerzo por demostrar más rectitud, exactitud, dedicación y trabajo que nadie. Así que pasaba todo el dia en el Instituto una vez que comprendí que mi asistencia a las clases de Kolle o Matussek  debía ser excepcional y esporádica. Verdaderamente en Alemania existia una permisividad afectiva o sexual  mucho mayor que en España en aquellos años, pero todo ello dentro tambien de unas reglas y responsabilidades que no comprendian o tenían, al parecer, algunos españoles. Era la época del trabajador extranjero o Gastarbeiter y muchos de ellos encontraban en las viudas de guerra nuevas mujeres o madres que les ayudaban a sobrellevar la situación. Una actitud de uso o abuso estaba muy mal vista entonces y ahora, aunque se admitiera una "esposa o madre alemana" sin perder del todo la que habia quedado en casa. Incluso en las ausencias  de la familia podia a uno animarle por uno u otro lado a echarse una amiga para paliar la soledad, y es que en aquella Alemania apenas era posible otra amistad que la pareja de base afectiva o sexual. ! Tan pobres estaban de afectos ! De aquí la pregunta y la desconfianza del Prof. Peters. Tuve que sentir vergüenza en cabeza ajena. Por supuesto el matrimonio mixto estaba bien visto y muchos "resultaron" muy bien y podría citar varios además del caso al que aludiré a continuación.

 

                El Prof. Peters,  efectivamente, me remitió a un colega español, catalán ( pues entonces se trataba de conceptos jerarquicamente dependientes pero no excluyentes ) llamado Escolá. Escolá llevaba muchos años trabajando en el Instituto y se habia casado con una laborante alemana del mismo. Eso, como decía,  fué muy bien visto. Tenia, creo dos hijos pequeños. Me acogió y ayudó ilimitadamente dentro de su caracter serio, constante y tambien, si llegaba el caso exigente. El trabajaba en el estudio de los procesos patológicos vasculares cerebrales. Desgraciadamente   falleció repentinamente algun año despues en Frankfurt y precisamente por una hemorragia cerebral probablemente de origen subaracnoideo. Lo tuvo en sus manos en esos momentos el Prof. Conde Lopez por entonces becario en el Insituto de Frankfurt. No he vuelto a saber nada de sus hijos.

 

                A mi me hubiera gustado hacer un trabajo con pacientes, pero allí era imposible. Me planteé, pues un diseño anátomo-clinico. Para ello seleccioné del conjunto de los protocolos a todos los pacientes que habiendo sido diagnosticados de esquizofrenia en vida recibieron un diagnóstico necrópsico de alguna enfermedad cerebral concreta. Estudiando las correlaciones temporales; siguiendo los criterios de Schneider, y describiendo la localizacíon y extensión de las lesiones cerebrales, puede establecer una serie de correlatos anatomoclinicos  y aún de posible localización de síntomas. Admití así pues la existencia de esquizofrenias sintomaticas o bien de sindromes esquizofreniformes, como decia Aldama. El contenido concreto de este mi trabajo de tesis no tiene porqué ser explicado aquí. El caso es que lo realicé de forma bastante autónoma y Peters lamentó al despedirme no haberme ayudado más. Textualmente me dijo que puesto que se trataba de un trabajo hecho en su Instituto tenia que tener calidad, con lo que queria decir sin duda que tenia que controlarlo él, pero yo siemrpe he sido un tnato autonomo o aún autista y me dejo mal dirigir. No quiso por ello comprometerse, firmandome solo un escueto documento de pocas lineas en el que certificaba que dicho trabajo habia sido realizado en su Instituto. [2]

                La verdad es que tuve que trabajar a marchas forzadas pues estaba dispuesto a que el trabajo " saliera " durante la duración de la beca que era de un año. A los diez meses estaba terminada.

                Poco despues volvia a España y presentaba mi tesis en Madrid  en un tribunal del que formaron parte Royo Villanova, Lain Entralgo, y Lopez Ibor que figuraba como tutor y presidente. Como anecdota puedo añadir que se señaló como dia de lectura de la tesis la misma fecha en que tenia organizada mi boda el 27 de Junio del 62 y tuvimos que movilizar esfuerzos y amistades para cambiar la fecha de la tesis. No fué dificil a traves de Dña. Luisa Alvarez Villamil, nieta del Dr. Esquerdo y propietaria del sanatorio privado del mismo nombre y que habia dirigido el Prof. Lopez Ibor. Dña. Luisa era, es, pues vive todavia cuando escribo estas páginas, tia politica  de mi esposa. Por cierto que el Prof. Castilla del Pino se refiere largamente a  este centro en sus memorias ( "Tiempo Presente" ) pues él habia trabajado allí en una época escasamente posterior a los dias a que nos estamos refiriendo. Así que me casé pocos dias antes de la lectura de la tesis y nuestras primeras actividades del viaje de luna de miel consistieron en el repaso y ensayo de la misma.

                La tesis fué calificada con sobresaliente. En aquella época solo se podian leer tesis y adquirir el titulo de Doctor en la Unversidad complutense y central de Madrid. Despues de la lectura viajamos a Munich a recoger mis bártulos asimilandonos cada vez más a lo largo del viaje a los emigrantes trabajadores. Acabamos en el Europa Bus y en una mala pensión de Munich. Así el viaje de novios fue viaje de ida y sin retorno. Mis padres un tanto tristes, pero eso no lo notamos entonces, nos despidieron en la estación de Atocha camino de Barcelona. Aquel año fue el más glorioso de mi vida. Terminé mi tesis, me casé y encontré trabajo en Giessen. Me sentí completamente feliz y lleno de vida.

 

 

                5. La vida en el Instituto. Más anécdotas.

                Una vez y durante unos dias todo el personal nos dedicamos a destajo a trasvasar los cinco mil cerebros desde sus envases antiguos en ollas de barro, a unos flamantes recipientes de plástico cerrados hermeticamente, porque he de decir que todos los pisos bajos del Instituto olian descaradamente a formol, cuyos vahos ascendian desde las rancias estanterias del sótano. Puedo asegurar y aseguro que no fue nada agradable.

                Con frecuencia se celebraba algun encuentro, conferencia o lección cientifica. Así conocí a Spatz, como referí anteriormente. Asímismo llegó por aquel entonces al Instituto quien seria su futuro director: el Prof. D. Ploog. El acababa de llegar de Estados Unidos donde habia trabajado, creo, que con Skinner en estudios etobiológicos. Y para él comienza a construirse entonces un nuevo edificio, cuyas obras seguiamos desde la ventana, fascinados por el despliegue de maquinaria. El nuevo edificio habria de albergar una unidad experimental con Macacus Rhesus y otra unidad clínica con pacientes escogidos para investigación. Ambas unidades contarian con  aparatajes para un registro continuo de actividades y conductas. Yo no ví las obras concluidas.

                Las investigaciones puntera en aquella época consistian en estudios de fermentos y neurotransmisores; técnicas de inmunofluorescencia; ultraestructuras con el microscopio electrónico o de barrido. Constantemente afluian nuevos visitantes y marchaban otros. Recuerdo a varios profesores que disfrutaban de años sabáticos. Uno de ellos en concreto realizaba un estudio sobre las agenesias del cuerpo calloso. En todo caso yo aprendí allí las técnicas tanto documentales como experimentales de la investigación, y tambien me familiaricé con la bibliografia neuropsiquiátrica alemana. Dominaba entonces para ordenar la bibliografia el "recorta y pega". Para la búsqueda bibliografica existia un curioso procedimiento que resuena hoy como antidiluiano. Las fichas de los extractos de articulos estaban orladas de una lengueta perforada en toda su extensión. Las fichas se colocaban en cajas. Entonces con un alambre similar al que se utiliza en los pinchos morunos   se pinchaba esa solapa en el agujero adecuado según la selección que quisiera hacerse y al levantar el "pincho" quedaban colgadas en él las fichas de los articulos en cuestión.

                En todo caso los proyectos de la unidad  etólogica, la llegada de nuevos investigadores procedentes de Norteamerica y la evolución social en conjunto señalaban los nuevos caminos que habria de seguir la Psiquiatria proximamente: la vuelta de espaldas a las lineas biológicas para orientarse hacia los contenidos e influencias psicosociales. La psiquiatria comunitaria y despues la antipsiquiatria lo dominarian en su caso todo y casi todo. Pero de todo ello escribiré despues.

               

                En el Instituto trabajaba la hija de Zerbin Rüdin. Se trata del genertista psiquiatrico más importante a mediados de siglo y la documentación que acumuló la más importante del mundo. Yo no recuerdo a su hija. El debia haber fallecido. Mas bien me parece que se mantenian un tanto en la sombra debido a la reputación que los trabajos de Zerbin R. y su documentación habian adquirido. Efectivamente: Estos archivos sirvieron a la legislación Naci en su famosa ley " Eugenica y Racial" que legalizó la eliminación física de miles ( 70 mil, se dice ) de enfermos mentales o "vidas sin valor" como eran denominadas. Tambien actuaba en los procesos de limpieza de sangre; se entiende de raza aria a efectos legales; es decir desde el matrimonio ( no se permitian matrimonios raciales mixtos) a la ocupación de cargos del funcionariado. La verdad es que salvando las distancias que no son demasiadas, aquí cerca de donde escribo está la Real Chancilleria de Valladolid donde se emitian y están archivadas  las ejecutorias de hidalguia y limpieza de sangre. Claro que en España nunca se eliminó a nadie por motivo racial. Solamente se les expulsó del pais...

                De la Peña y yo paseabamos en las pequeñas pausas por los alrededores helados del Instituto. Charlabamos animadamente. Criticabamos, desde luego, a los alemanes y nos intercambiabamos proyectos y esperanzas. Volví a ver a de la Peña brevemente cuando nada más casarme pasamos por Munich para regoger mis cosas y despedirme del Instituto camino de Giessen. Yo entonces queria ser un gran investigador y estaba lleno de entusiasmo.

                Por lo demás teniamos poco dinero,. Ibamos a pie a todas partes. Paseabamos con los demás compañeros del Colegio por el Nynfenburger Park y si acaso nos permitiamos una cerveza en Löwebräu.  Allí empezó a gustarme la cerveza. Yo no queria pedir dinero a casa y me enviaban lo justo. No fuí ni una vez a la Opera. Pocas veces al cine. Hice solo una excursión de estudiantes barata pero muy bonita a los Alpes. Visité Salzburgo, y las minas de sal, pero todo esto son otras historias biográficas y no propiamente psiquiátricas.

 

 

                6. El Prof. Friedrich Erbslöh y traslado a la clinica universitaria   neuropsiquiatrica de Giessen.

 ( Hessen)

 

                Entre los médicos que frecuentaban el Instituto Kraepelin se encontraba este entonces joven profesor. Era discipulo de Bodechtel el gran clínico internista de Munich que se habia especializado en cuestiones neurológicas. Es todavia bien conocido y utilizado el grueso manual: "Differentialdiagnose der Neurologische Krankheitsbilder" editado por Bodechtel y en el que colaboraba de forma principal, entre otros, Erbslöh. Erbslöh era además presidente de la Sociedad Alemana de Neurologia. Pues bien por aquel entonces cuando se iba a terminar mi beca tuve noticias de que Erbslöh habia sido llamado como catedrático de Neurologia a Giessen. Yo no tenia porvenir inmediato en España, y me apetecia continuar mi formación clinica hasta obtener el titulo de espacialista. Peters me recomendó a Erbslöh y así le escribí una carta, con mi curriculum y documentación en la que expresaba mi interes en trabajar con él en Giessen. Me informaba tambien de la situación un antiguo amigo, compañero del colegio de Santa Cruz donde residí durante la realización de mis estudios y a quién ya he nombrado en estas páginas de recuerdos  y que vivia ya en Giessen desde hacia tiempo: Pablo Santamaria. Entonces Alemania estaba en pleno empleo y pleno auge y por todas partes habia ofertas de trabajo. Tambien en la medicina siendo numerosos los médicos españoles, y asiáticos que trabajaban en Alemania.

                Así Erbslöh me aceptó como Asistente Cientifico, denominación que describia el puesto de trabajo para médicos en formación de especialista. Así pude planificar la lectura de mi tesis y mi boda en el tiempo de dos meses para incorporarme a la clinica de Giessen el uno de Agosto de 1962.

                              

                La "Nervenklinik" de Giessen, como el resto de los 40 a 50 edificios que componian el Klinikum estaba situado a lo largo de la "Frankfurterstrasse" pero en zona aún centrica de la ciudad. Enormes tilos, hayas, algun castaño, y abundantes setos, marcaban el parque en donde estaban situados.  Caminitos y calles de acceso. Muchos rótulos con toda clase de informaciones y advertencias como es habitual en Alemania, podiamos decir que amenizaban la zona, que por lo demás correspondia en disposición y estilo a los grandes edificios urbanos de finales de siglo que jalonaban las ciudades alemanas. Edificios de ladrillo renegrido pero confortable y luminoso interior, sin faltar cortinas y alfombras sobre un tono de linoleos gris. Grandes barandillas y escaleras, fotos antiguas y algun resto de la guerra como la Kinderklinik, sustituida por una nueva próxima a las ruinas de la anterior.

Clinica Psiquiatrica Universitaria de Giessen. ( Hessen; Alemania) Edificio principal.

                La clinica Neuropsiquiátrica, que es como hemos de traducir el antedicho nombre, comprendia en unos 6 pabellones de diverso tamaño la neurologia y la psiquiatria que permanecieron unidas hasta la jubilación del anterior director-catedrático. Prof. Boening  y al quien yo no llegué a conocer. Un pabellón central albergaba las policlinicas, la dirección, archivos, aulas y biblioteca y cantina o (cafeteria ) en el piso inferior y las instalaciones de radiologia en la inferior. Los servicios de laboratorio eran centrales. Se trasladaba el material.

                Precisamente al fallecimiento del anterior director se separaron la psiquiatria de la neurologia si bien la especialidad médica como tal seguia siendo única.

 

                El procedimiento tradicional de ocupación de las cátedras en Alemania consistia en que el claustro de la universidad, o en su caso de la Facultad "llamaba" o emitia un "Ruf" al candidato que elegia como más idóneo en razón de su prestigio científico, sus publicaciones etc. En realidad y para cada especialidad existian por así decir, un ranking notorio y  siempre y por deferencia, o por si lo aceptaba, se dirigian en primer lugar al profesor con más porestigio en todo el pais y si no lo aceptaba al segundo en más prestigio y así sucesivamente. Cada universidad o escuela superior tenia fama de estar especializada manteniendo el máximo prestigio en alguna especialidad médica o no y ya se sabia que por ejemplo en psiquiatria habia que dirigirse en primer lugar a Munich y a Heidelberg; en cambio en neurologia primaban quizás Hamburgo y Colonia. No creo que el procedimiento siga siendo idéntico. En todo caso no han existido nunca oposiciones, consideradas, cuando se lo referiamos como exhibición teatral más que procedimiento capaz de discriminar la valia investigadora y docente.

 

                Debido a este procedimiento de "llamada" quien la recibia solia entrar en una ronda de negociaciones acerca del personal y material que iba a recibir. Es decir ponía sus condiciones para aceptarlo. Salvando las distancias creo que podria entenderse el procedimiento  comparandolo con el sistema de contrataciones actual de las estrellas del futbol. Por supuesto que una vez nombrado el jefe, éste solia tener amplia capacidad de maniobra para escoger a su gente, si bien siempre tenia que aceptar algun miembro antiguo de la clínica. Debido a la gran oferta de trabajo y la consiguiente labilidad laboral en aquella época, no era dificil tampoco que a su vez el especialista pudiera escoger a su jefe. Por otra parte en todas las unviersidades existia la figura del profesor privado o Privat dozent. El sistema no podia ser más eficaz y competitivo. El Privat dozent habia obtenido la venia docente por parte de la Facultad a partir de sus méritos  especialmente de la investigación presentada como "trabajo de habilitación" que era de categoria análoga o un poco superior al de las actuales tesis doctorales en España. ( Podria equivaler al proyecto docente de las oposicones actuales.) A partir de ello podia ofrecer cursos y asignaturas de tipo "optativo" en las universidades y cobraba solo y en razon directa de los alumnos que se le apuntasen. En medicina la viculación con la asistencia exigia un puesto simultaneo en el hospital, pero era frecuente que de forma esporadica, parcial o semestral ofrecieran los privat dozent existentes en la ciudad o en otros hospitales sus lecciones o clases. El prestigio del Privat Dozent igualaba o podia igualar al del jefe. Así pues  la denominación de Privat Dozent significa realmente  un grado acádemico superior al de doctor e indispensable para seguir la carrera académica, pero  no estaba vinculado a un puesto de trabajo.

 

                Así que Erbslöh tardó algun tiempo en completar sus negociaciones pero yo pude incorporame a la clinica unos meses antes que él, pero cuando él ya habia aceptado su nombramiento.

                Erbslöh era enjuto, no muy alto, de piel cetrina revelando quizás una impronta más balcánica o alpina que nórdica, aunque me parece quue tenía los ojos azules. Procedia de una rica familia propietaria de  viñedos y bodegas, pero él en espíritu ascético puro no bebia una gota y llevaba una vida de luterano pio dedicado solo al trabajo y actividades higiénicas compensatorias. Presumia de remar en el Lahn ( el rio de Giessen) todos los fines de semana para mantenerse en forma. Por supuesto no fumaba y por todo ello esperaba, como nos decia, vivir largos años, predicando con su ejemplo de vida. Añadia, además que las personas de estatura  baja viven más que los altos debido al ahorro de trabajo que ello supone para el corazón. En la habitual fiesta de Navidad de la clínica ( Las famosas "Betriebfest", que tambien en España se han popularizado ahora como temibles fiestas de empresa) organizaba un acto medio académico medio religioso al cual aistia todo el personal echando él un medio discurso medio sermón en el que yo me topaba por primera vez directamente con el espiritu del protestantismo que hizo grande y rica a Alemania; es decir, la virtud del trabajo junto a una vida sencilla y ahorrativa. Creo que este espíritu ha pasado tambien de moda  y que el capitalismo necesita ahora, al menos a nivel privado, más gasto que ahorro. En el trabajo era efectivamente incansable. Dia y noche, y eso lo podiamos comprobar en nuestros dias de guardia, estaba su despacho iluminado... supongo que no dejaría la luz dada. Se presentaba en cualquier momento a pasar visita. Todo esto es necesario recordar, más todo lo que iré describiendo despues, para entender la tremenda tragedia del fin  de  Erbslöh y que contaré en su momento.

 

 

 

                7. La clinica de Erbslöh. Su personalidad y ambiente.

 

                Ya he comentado que me incorporé antes que él mientras actuaba como director provisional el Dr. Walter de quien no guardo ningun recuerdo especial. Me asignaron al pabellón de neurologia de mujeres a cargo de la Dra. Scheuermann. Una mujer de media edad, rubia, elegante, encantadora de trato, un tanto triste de condición por haberse divorciado recientemente y con varios hijos a su cargo y que me acogió admirablemente. Trabajaba a su lado continuamente realizando sin embargo ella casi todo el trabajo. El pabellón tenia dos pisos de pacientes y un bajo con despachos e instalaciones. La visita diaria se hacia de cama en cama llamando al despacho o al cuarto de enfermeria para la realización de alguna exploración más detallada o  de una punción lumbar o occipital que se apliacaba a casi todos los pacientes. La patologia más frecuente: las polineuritis, la esclerosis multiple, las enfermedades heredodegenerativas y las musculares sobre todo miastenias. Los accidentes cerebrales en general los trataban los internistas. Sobraba mucho tiempo y el ambiente era tranquilo pudiendo charlar, leer o tomar un aperitivo. Yo vivía muy cerquita. Iba y venia andando. Horario partido de 8 a 1 y de 3 a 6. Tenia la impresión subjetiva de poder seguir trabajndo allí indefinidamente y tener el porvenir resuelto sin máyor esfuerzo. Me encantaba Alemania. Así hasta la llegada de Erbslöh.

               

                Erbslöh venia con el entusiasmo propio de su reciente nombramiento y de las ansias de trabajar e investigar. Las exigencias en exploraciones y estudios eran enormes. La precisión y extensión de las historias tambien. Comenzamos a no poder perder ni un segundo. Dictabamos la historia al dictáfono y nos lo entregaban escrito en limpio  al dia siguiente. Comenzó la cruz con los informes de alta. En la primera época con Frau Dr. Scheuermann los escribia ella, luego entre los dos o yo solo. Con frecuencia quedaba yo solo como responsable del pabellón o de alguna de sus camas y tenia que hacer yo el informe. Pese a todo la dificultad idiomática no era la más importante. Se solventaba dictando lentamente, repitiendo las frases y camelando un poco a la secretaria que por aquella época era una mujer mayor y obsesiva ( ¿ qué iba Vd. a pensar ? ) que se exigía tanto de la calidad del papel como de la perfección formal del escrito. !Ah ! Pero cada informe tenia que llevar el visto bueno del Prof. Erbslöh y tenia por supuesto que estar listo en el momento del alta. Los informes o cartas de alta no se entregaban al paciente sino que se enviaban por correo directamente al médico de cabecera o especialista que hubiera de seguir al paciente. Al paciente solo se le entragaban las indicaciones de tratamiento y medicación.

                Erbslöh exigia la perfección absoluta y sobre todo lo que él llamaba " la visión integrada del caso " Habia que integrar y ponderar los distintos factores patogénicos envolverlos en una hipótesis diagnóstica y fisiopatológica a adecuada y los tratamientos debian extenderse a todos los factores. Y como nosotros, naturalmente, careciamos del inmenso saber médico-internista que él tenia, siempre quedaba nuestro informe cojo o insuficiente. Entonces él sin más averiguaciones tachaba, añadia con lapiz rojo como un maestro que corrige un trabajo de redacción en la escuela y no tenia inconveniente en devolver el mismo informe una, dos y tres o más veces. Tanto a la Dra. Scheurmann como a mí. Pero no era una crítica en vacio. Con frecuencia nos llamaba a su despacho y comentaba, es un decir, ordenaba, lo que habia que mejorar, pero entonces te enseñaba un mar de pensamientos, conocimientos médicos y la forma de ordenarlos, entenderlos y de expresarlo todo con concisión y claridad. Salias con el corazón encogido y el cerebro ensanchado. Erbslöh ha sido mi maestro más excelso y como dice el refrán al querernos tanto nos hizo tambien llorar abundantemente, como iré relatando.

                Se presentaba a pasar visita intempestivamente. Con frecuencia cuando faltaban cinco minutos para la hora de marchar a casa. Podia estar esperandonos nuestra esposa para ir de compras en ese breve espacio, con la complicación de tener que quedar los niños atendidos..... Y la visita se extendia durante horas. Cama por cama, con todos sus ayudantes  y estudiantes al lado hacia exponer la historia en primer lugar al médico responsable que lo hacía con voz temblorosa y ánimo inseguro. Preguntaba siempre  más y más y no habia más remedio que anotarlo para sucesivas exploraciones. El tomaba la historia escrita y el resto debia recitarlo el asistente de memoria. Hasta la última cifra de las sales del liquido cefalorraquideo... Hablaba rapidisimamente y en voz baja, parecia que emitia solamente su propio pensamiento. No te miraba demasiado ni mucho menos al enfermo. Si se decidía a explorarlo y lo hacía con frecuencia, nos dejaba anonadados: Tersura, color, humidificación, sebo, sudor de la piel. Manchas:  !Oh! solamente el conocimientio experto de los distintos tipos de manchas con importancia no ya neurologica sino médica. !!!  La lengua... la tocaba, la cogia..solo le faltaba probar la saliva, las uñas, las cejas, la disposición de los cabellos. El vello púbico, el  axilar.... he de decir que los pacientes habian de estar completamente desnudos y tumbados en su cama cubiertos con una sábana, pero cuando él llegaba se quitaba la sábana y el o la paciente delante de las 2o o más personas tenia que agacharse, saltar, andar, andar a la pata coja, con ojos abiertos, cerrados, entornados , mirando o no al techo con objetos o no en la mano.... !Y la exploración de los temblores !!! Y la exploración de los pares craneales !!! Casi siempre efectuaba un repaso o preguntaba sin parar: ¿Relaciones internas del codo del facial en el tronco ? ¿Qué irriga la arteria... Se sabia al dedillo la anatomia del tronco cerebral y no hubo más remedio que una y otra vez acudir a los buenos atlas anatómicos, como el Benninghof para recordarlo.  La distribución periférica no era menos facil y la exploración de las simples hernias discales y sus lesiones radiculares era exhaustiva. Para él sin embargo, el sistema nervioso terminaba en los ganglios basales encefálicos y realmente lo que más le interesaba eran la médula, los plexos periféricos y  el tronco cerebral.

                Efectivamente para la psiquiatria, para los simples problemas psicológicos de los pacientes o de los colaboradores, no tenia ni la más mínima compasión, ni intuición, ni, sensibilidad ni conocimiento o interes. Ello producia diversas distorsiones y síntomas que poco a poco relataré dentro de mis vívidos recuerdos de aquella época de esfuerzo y  trabajo. Por ejemplo: A una enferma con obesidad patológica y que tenia todo el aspecto de un Cushing (enfermedad de las glándulas de secreción interna ) le echó una tremenda bronca porque no habia cumplido la dieta impuesta aseverando que  nadie engorda si no come. A otros afectos de severas enfermedades musculares les exigia bajo comandos y disciplinas militares la realización de los ejercicios prescritos que siempre llevaban a los pacientes a sus últimos límites. Claro que seguramente muchos mejorarian sus rendimientos y rehabilitación bajo estas duras condiciones. Los alemanes probablemente estaban todavia bajo una psicologia de la dura posguerra y eran tan esforzados, cumplidores y duros como los describe la leyenda. Todas ellas virtudes que hoy dia me temo que hayan desaparecido. Escribo en los dias finales de 1999.

                Erbslöh no solo era insensible para los factores psíquicos de sus pacientes sino tambien para los de sus colaboradores. Aunque intentaba dirigir la clinica de forma tradicional patriarcal no se daba cuenta ni de los excesos que practicaba ni de los cambios de mentalidad que se avecinaban. Por una parte estaba pendiente de los detalles domésticos de sus "subordinados" y con frecuencia preguntaba por la casa, los hijos y por nuestra adaptación a Alemania. Por otra parte presionaba  en el trabajo de tal manera que dos de los asistentes, naturalmente los más responsables, sufrieron sendos infartos cardiacos a pesar de su tierna edad.

                Como ejemplo de lo primero referiré una anécdota con ocasión del nacimiento de nuestra primera hija. Naturalmente estabamos solos, sin familiares, que pudieran ayudarnos y teniendolo en cuenta Erbslöh personalmente habló con el director de la clinica de Obstetricia, donde mi esposa dió a luz, para que prolongara unos dias la estancia y pudiera salir completamente restablecida y con fuerzas para afrontar la nueva situación. Nosotros sin embargo en nuestra ingenuidad de padres recientes y jóvenes que queriamos ser autosuficientes, más bien nos enfadamos por esta "ingerencia" y mi esposa presionó a los obstetras para todo lo contrario. El resultado fué por lo tanto intermedio y desde luego al llegar a casa comprobamos rapidamente el enorme esfuerzo que requiere cuidar a un niño recien nacido cuyos pañales habia que esterilizar y hervir diariamente amen de todo lo demás. Con ocasión de este nacimiento tambien merece la pena contar otra anécdota. A los pocos dias del parto, Erbslöh envió a su esposa para que nos visitara en el clinica llevando un pequeño obsequio para el recien nacido. En la habitación habia dos madres recientes. La primera que se veia nada más entrar era " la otra"; una señora alemana con su bebé. La señora de Erbslöh, un tanto azarada, sin preguntar nada, se enzarzó en conversación con ella. Mi esposa apenas sabia alemán en aquel momento pero se dió cuenta claramente de la enorme metedura de pata que estaba teniendo la señora de Erbslöh. Al cabo de un rato se deshizo el entruerto y la señora de Erbslöh azaradisima arrojó el peluche sobre la cama de mi esposa y se marchó farfullando alguna frase amable que nadie entendió. Todo eso se agradece y se agradecía enormemente a pesar de la equivocación.

                Por otra parte ya he adelantado que la situación y el Zeitgeist de la época estaba cambiando. El cambio en la clinica se materializó en un asistente que acababa de llegar del Cánada imbuido del estilo de trabajo de los States por una parte y de la oscilación del péndulo psiquiátrico hacia lo comunitario y social. Este asistente se llamaba Rohlfs. Tan buen amigo nuestro por aquella época que fue padrino en el bautizo de nuestra hija. Un tanto amanerado en razón de su orientación sexual, era extraordinariamente amable, educado, sensible... Es decir todo lo contrario de Erbslöh. Le correspondió trabajar en neurologia pero se consideraba fundamentalmente psiquiatra y en gran parte de orientación analitica. El puso en marcha un grupo abierto de terapia de orientación analitica para pacientes neuróticas, como luego contaré. Participé largos meses como observador y como yo auxiliar an este grupo posteriormente, en el tiempo de mi rotación en psiquiatria. Entretanto el Dr. Rohlfs se enfrentó parcialmente con Erbslöh. En cierta ocasión publicó una norma ( que enviaba individualmente y colocaba en los tablones de anuncio internos de la clinica) en la que exigia a todos la asitencia a la sesión clinica. El Dr. Rohlfs dijo que asistirian voluntariamente si el tema les interesaba. Ello produjo la cólera de Erbslöh. El resultado desde luego fue que todos acudiamos a las sesiones. Los dos entablaron tambien una lucha por los dificiles informes de alta, segun antes referia. A Rohlfs se le iban acumulando los informes pendientes. Entonces el Prof. Erbslöh le encerró materialmente en un despacho con un enorme montón de historias de pacientes ya dados de alta y no le dejó salir de allí hasta que estuvieron escritos todos los informes.

 

                8. La clínica de Erbslöh. El trabajo cotidiano.

                Ya he descrito muchos detalles de Erbslöh. Quedan aún otros curiosos que me evocan ya solamente una suave nostalgia. Para señalar las jerarquias de los distintos médicos de la clinica, sugirió en una reunión que deberiamos llevar en la bata un emblema distintivo a semejanza del ejército. Por ejemplo un botón dorado grande para el jefe, botones dorados más pequeños para los Oberarzt o jefes clínicos y botones pequeños plateados para los asistentes. Nos negamos en rotundo.

 

                Es costumbre en las clínicas alemanas la celebración de una reunión de todos los médicos  a primera hora de la mañana para comentar las vicisitudes asistenciales de la víspera. En ellas el médico de guardia tenia que informar especialmente de los ingresos. Así todos estabamos continuamente informados de los asuntos asistenciales más importantes. A continuación y en general a dias alternos tambien  toda la clinica tomaba parte en lo que podemos llamar una sesión de neuroimagen. El médico responsable mostraba las radiografias, encefalografias u otras pruebas "objetivas" de los pacientes de las diversas salas y allí mismo se discutia el informe dando siempre el jefe su última opinión. Ya se ve con ello que aún no habia comenzado la época de lo que podemos llamar superespecialización y que ha trastocado tambien tan profundamente las relaciones de jerarquia, autoridad y organización y que ya iremos comentando. Bien, pues Erbslöh tuvo la peregrina idea de ordenar, a fin de "no perder tiempo" y de garantizar la puntualidad de todos, que a las 8 menos cinco de la mañana; es decir,  cinco minutos antes del comienzo oficial de la jornada laboral, ordenar una "Blitzbesprechung"; es decir una reunión "relampago" que debiamos tener ante la mismisima puerta del edificio principal de la clinica. Todos con nuestros abrigos y pellizas, en penunbra, pues en general no habia amanecido y bajo la ventisca o la lluvia nos saludaba a todos dandonos los buenos dias, mientras le comunicabamos algún trabajo o cuestión especial de aquel dia. La reunión se mantuvo un cierto periodo que se nos hizo muy largo pero que precisamente por ello no quiero precisar cuanto.

 

                Se realizaban tambien sesiones clinicas con presentación de pacientes y sesiones docentes o sea clases a alumnos de medicina en las que era costumbre acudiera la mayor parte de la plantilla y obligadamente el responsable de la sala a la que pertenecia el paciente. Pues la clase se daba de la manera clásica y más razonable, como ya he comentado respecto mi estancia en Munich. El profesor hacia una introducción teórica al tema y presentaba luego un paciente con esa patologia. A veces presentaba primero al paciente y luego sobre los comentarios pertinentes completaba el tema. No se explicaban todos los temas del programa. Se entendía que el alumno debia estudiar por su cuenta o debia apuntarse como alumno acompañante ( llamado tambien famulus ) a un asistente, sin que ello estuviera regulado de forma oficial. Las clases las daban tanto el jefe como los Privat Dozent y Oberarzt. Los asistentes daban, yo tambien, clases prácticas consistentes basicamente en la presentación de una historia y la exploración y pruebas pertinentes, sin entrar a discutir ni diagnósticos ni tratamientos. Ello se realizaba en el aula y en grupos de unos 2o alumnos.

                Las clases de Erbslöh eran una maravilla. Conservaban una cierta teatralidad decimonónica pero con un despliegue tal de conocimientos, de precisión y sobre todo de labor sintética en el estudio y tratamiento del paciente que además de constituir una delicia escénica, conseguia que el tema quedara aprendido para siempre. Recuerdo todavia la clasificación de las polineuropatias, o de las enfermedades radiculares o de las virasis de los nervios craneales o el diagnóstico y tratamiento de las miastenias, o la sistematización de las dificiles heredoneurodegeneraciones. Tambien teniamos que  ocuparnos de las lesiones focales cerebrales, pero el campo de la neuropsicologia le era bastante más ajeno.

 

                Es importante el entorno: La sala de clase - en escalera - tenía unos enormes ventanales que daban a los viejos tilos y hayas en un espacio silencioso y grave. En madera maciza, grandes zócalos, robustos picaportes, y el mobiliario técnico preciso pero escaso. Megafonia que no era en general necesaria. Negatoscopios; material de exploración neurológica elemental en el que no faltaba nunca el oftalmoscopio y los guantes para el tacto rectal. El resto de los detalles análogos, a todos los despachos de trabajo y salas, que conseguian siempre un ambiente amable y acogedor. No faltaban las cortinas para matizar la luz. Entonces ya de tergal o gardissetes. Macetas y plantas cuidadas directamente por las fieles secretarias. Algun cuadro más o menos solmene como decoración en el que podia figurar tanto como quedó la clinica despues de la guerra o cómo era entes de ella. En todo caso fotografias solemnes de los anteriores jefes, o  grupos de médicos y asistentes de diversas generacioness. El sentido histórico es parte de lo que hizo grande a Alemania. Por doquier rótulos e indicaciones. Desde luego los enfermos alemanes no rompian las plantas, ni escribian en las paredes, ni ponían motes a los rótulos con los nombres de los médicos. Es tristisimo observar cómo actualmente  abundan hasta los pacientes agresivos, que es preciso contratar vigilantes en los "Centros de Salud" y pólizas de responsabiliad .... Creo que en esta evolución pierden tanto o más los propios pacientes que el médico por no decir nada de "el sistema" con costes, bajo la "medicina defensiva" cada vez más insoportables....

                Estas reuniones ordinarias de Erbslöh comenzaban puntualmente, lo cual era anunciado explicitamente; ya que en caso contrario conferencias y reuniones de un cierto empaque comenzaban con un "cuarto de hora de cortesia". Así en toda Alemania y en todos los ambientes. Las clases especialmente brillantes o las conferencias públicas especiales de algun profesor invitado terminaban invariablemente por la forma académica habitual de aplaudir que era golpeando los pupitres y mesas con los nudillos de los dedos. Yo creo que esta costumbre proviene de lo que ya nos relató Tácito en su Germania. Los germanos celebraban asambleas legislativas públicas y la aquiescencia se mostraba golpeando los escudos con los puños. Dentro de estas normas la puntualidad era exquisita. Una vez despues de anunciar una hora de comienzo de una reunión, Erbslöh rectificó: Perdón la reunión no será a las doce horas si no a las doce y dos minutos. Esas cosas me dejaban estupefacto. Recuerdo la mala impresión que hacia un "visitante" chileno que llegaba siempre cinco minutos tarde a las sesiones. Despues de unas cuantas veces desapareció para siempre. Así pues yo me esforzaba en no llegar tarde jamás y lo conseguí plenamente. !Vaya! a un castellano no le iba a ganar nadie ni en pundonor ni aparentemente en pudibundez, segun decia. Tanto es así que un viernes santo me presenté a trabajar. Por supuesto que Erbslöh estaba allí, pero un tanto alterado me dijo. ¿ " Acaso ignora Vd que hoy es el dia de la muerte de Cristo y por lo tanto no se trabaja. ? Vuelvase a casa." Tambien me mandó airado a casa otro dia en el que padecia un fuerte resfriado: " ¿ Qué falta de responsabilidad es esa  de venir enfermo y con riesgo de contagiar a los demás pacientes que tienen sus sistema inmunitario debilitado ?"  Otro dia me pilló leyendo un ensayo literario en aleman:  "  ¿Se dedica a las bellas letras eh ?" Me fulminó con la mirada y cerré el libro lleno de vergüenza.

 

                Proseguiré explicando el rito de la clase.  Comenzaba por la exposición breve de la historia de la enfermedad; de su trascendencia, más bien cientifica y médica que social o antropológica. Seguia la presentación y exploración del enfermo en vivo, muchas veces desnudo completamente lo que me producia, como latino, un cierto schock, pero que no parecia afectar a los pacientes que más bien lo esperaban o lo deseaban. Quizás conviene decir que los paises protestantes y tanto más cuanto más nórdicos, no tienen tantos tabus como entonces tenian los latinos y mediterraneos respecto la desnudez. Con frecuencia por detalles anodinos nos llamaban puritanos o "prüde"; es decir, pudibundo. Yo no creo que se trate de una influenccia del Islam en España, ya que todos los orientales en sus diversos tipos de baños no se avergonzaban de verse desnudos. Fueron los cristianos viejos, enemigos del agua y los "afeites" los que impusieron la pudibundez. Bien; despues seguia el comentario pertinente del profesor, muchas veces estando presente todavia el paciente. En general Erbslöh presentaba pacientes que ya iban a ser dados de alta y habian mejorado ostensiblemente. Así los síntomas eran relatados en tiempo pasado y despues de explicado el tratamiento, Erbslöh exponia espectacularmente los avances realizados. Así la presentación tenia un cierto aire de representación teatral como decia, con sus tres actos de introducción, nudo de la cuestión y desenlace feliz en el cual Erbslöh triunfante mostraba cómo el paciente ya no cojeaba o era capaz de hacer 10 genuflexiones de las cuales le perdonaba las últimas o bien los temblores residuales ya no le impedian coger una taza sin que se derramase el contenido, todo lo cual era presentado y comprobado directamente en vivo.

 

                9. Las Betriebfest o Fiestas de empresa.

                Se celebraban en todas las empresas y organizaciones alemanas. En España, desde luego yo creo que puestas de moda un tiempo han fracasado totalmente. No sé si en Alemania  perdurará la costumbre.  Me figuro que sí. Eran para todos, menos para el jefe, un verdadero martirio. En ellas el jefe intentaba mostrar su cara cordial y humana, pero en el caso de Ersblöh me recordaba a mí aquel concepto de la psiquiatria social del doble vínculo y que precisamente por entonces empecé a conocer y estudiar. Es decir: "sed felices y divertiros porque yo lo mando." Para empezar se vestian todos de fiesta y para la sobria elegancia de la buena sociedad vallisoletana que mi esposa y yo, más ella, conociamos, la impresión era más bien cursi que otra cosa. Los hombres con smoking y camisas de puntillas. Ellas en trajes largos pero con apariencia de modistillas. No podian evitarlo. Estaban mejor con sus zapatones de trabajo. No faltaba la orquesta y la cena y el jefe, como en una boda, solia inagurar el baile con su mujer, pues asistian las esposas o esposos de todos. La fiel secretaria podia  acechar celosa... pero quizás esté ya novelando. En la clínica de Erbslöh la secretaria del jefe - un papel principal en el sociograma de la clínica - era una magnífica señora de aspecto, educación y elegancia que ocupaba además un importante cargo enla C.D.U; es decir en la democracia cristiana alemana. Intimamos bastante con ella. Frau Kinkel se llamaba, y recuerdo cómo se compró un coche en color a juego con su vestido y sus ojos verde mar.

                Luego en la fiesta, venia obligadamente una polka en la que  todos cogidos por la cintura en ritmo endominado  corriamos todos por el salón. Igualito que en la conga de nuestros viejos jolgorios estudiantiles. Era obligado el vals y el tango bailado de una forma espasmódica y ridícula. Con frecuencia se hacia alguna escenificación cabaretistica en la que estaba permitido parodiar al jefe o algun suceso de la clínica. En fin; para mí estas fiestas suponian un stress muchismo más duro que cien punciones lumbares o diez visitas del jefe a la hora de comer.

 

                Seguiré contando alguna anécdota de Erbslöh precisamente porque es el mejor jefe que he tenido, el mejor profesor, la persona de más categoria con quien he trabajado y que me enseñó la disciplina y responsabilidad en el trabajo, la labor incansable para resolver un enigma diagnóstico o la concisión sintética para describir una historia y anudar todos los factores etiopatogénicos en un todo comprensible. Su trágico fin, despues me hizo su recuerdo imborrable.

                Atendia a pacientes de medio mundo. Sobre todo de Alemania y los paises nórdicos, pero tambien a alguno americano. Los hospitales universitarios estaban concertados con los sistemas de seguridad social que eran múltiples dependiendo del puesto laboral, empleo o funcionariado del paciente, pero como hospital universitario  no tenian "Aufnahmepflicht" Es decir, no tenia la obligación de ingresar a nadie si no que podian escoger a sus pacientes, se suponia que en razón entre otras, de su interes clinico,  docente o de investigación. Por otra parte todas las clínicas universitarias y me figuro que por asimilación todos los hospitales en general, admitian pacientes privados,  que estaban alojados en las mismas habitaciones y con las mismos servicios que los demás. El jefe tenia derecho a "liquidación privada" por estos pacientes tanto ingresados como en consulta. Ahora bien; él  firmaba las facturas que cobraba el hospital, pero luego esos emolumentos extra se repartian adecuadamente según la intervencón que habia realizado cualquier otro médico o personal  del hospital. Eso suponia una fuente suplementaria de ingresos que podia ser sumamente sabrosa, teniendo en cuenta que se añadian además otras que citaré despues. Quizás sea necesario exponer brevemente el sistema social aleman en aquel momento: Existia la obligación de que cada trabajador por cuenta ajena estuviera afiliado a un seguro social pagado a partes proporcionales por empresa y trabajador. Las prestaciones solian ser idénticas en todas las cajas de seguros diferenciandose tan solo en cuestiones secundarias como pago de protesis, gafas, blanearios, rehabilitación o psicoterpias. Los seguros de los empleados públicos y de los funcionarios eran los más apreciados o frecuentes. Todos los síndicatos, las grandes empresas estatales o no, tenian sus propias cajas de seguros. Ahora bien las cajas de seguros no tenian hospitales o ambulatorios propios. Cada paciente podia ir al centro que quisiera y le admitiera y luego su seguro se entendia directamente con ese centro. Es decir un sistema parecido al del seguro de automoviles español o al de los seguros libres. En las consultas sucedia lo mismo. Despues de un contencioso que ganaron los médicos, cualquier especialista o médico general podia establecerse y recibir toda clase de pacientes. El puramente privado pagaba directamente y el del seguro, el seguro que fuera, entregaba un cheque bajo tarifas pactadas que el médico presentaba despues a su caja. Igual sistema pues que el de Muface en España y el de los médicos de aseguradoras libres. Así que por parte de todos los pacientes en general existia la libre elección de médico y de hospital. Ello al menos producia una sana competencia. Erbslöh tenia fama creo yo mundial.

                Así en una ocasión ingresó un enfermo Italiano. De Varese, creo recordar. Era  ejecutivo de una empresa de hidrocarburos importante y  padecia una rara enfermedad neuromuscular: Una polimiositis creo recordar. Oh La guerra tan terrible que nos dió Erbslöh y ese paciente a base tambien de la mutua incomprensión psicológica.

                Puedo comenzar describiendo la lucha para su estudio. Durante dias le practició electromiografias hasta de los musculos más finos del cuerpo, como los interoseos y los lumbricales. Dedicaba largas sesiones que el paciente percibia como sesiones de tortura. Se quejaba fuertemente, naturalmente en italiano y como no le comprendian y además lo clasificaban como histeria, no le hacian maldito caso. Recuerdo al ayudante de la electromiografia: El Dr. Kunze. Relativamente grueso rezumaba sudor por todos los poros mientras el paciente gemia. Luego las biopsias de las placas neuromusculares. Tambien docenas de ellas por todo el cuerpo. El paciente seguia gimiendo y todo ello antes de comenzar la terapia. Para la terapia no habia realmente mucho. Erbslöh hacia una mezcla de diversas sustancias que no recuerdo bien y que inyectaba en goteros. Con cierta liberalidad administraba tambien anabolizantes y otras hormonas. En todo caso contaba tambien con un equipo muy activo de fisioterapeutas que no dejaban parar al paciente con sus ejercicios isostásicos o isométricos. El paciente se llamaba Sr. Ascensioni. No lo olvidaré. Su esposa era española. Le acompañó todo el tiempo. Intimó con la mia y pasaba grandes ratos en casa haciendo comidas italianas para su marido que no podia soportar - logicamente - las alemanas. Así aprendió mi esposa a hacer la mejor pasta y las mejores pizzas en una epoca en que en España se desconocian totalmente. El profesor Erbslöh queria festejar el más pequeño avance en la lucha contra la enfermedad y le regalaba Champange o cava de la propia cosecha de las bodegas de su familia. El Champange aleman es sencillamente asqueroso. Recuerdo la marca Heinkel y otros. El Sr. Ascensioni veia así aumentados sus martirios. Suspiraba porque le enviaran un buen Chianti de su patria. La enfermedad era imparable. Pasó largos meses con nosotros y  fue enfermo estrella que habia que visitar cada poco pues el pobre señor cada vez más delgado, deteriorado y visiblemente moribundo poco a poco gemía y gemía y se consolaba conmigo que por afinidad cultural y racial parecia comprenderlo un poco mejor. En un momento dado tuvo dificultades respiratorias y se le aplicó un curioso aparato que nunca más he vuelto a ver.

                Era algo así como un gran sofá mecedora pero que se mecia a sí mismo por medio de un motor. La masa abdominal empujando y dejando de empujar al diafragma producia la ayuda respiratoria. Empezaron poniendosela un ratito, cuando parecia axfisiarse. Luego necesitó más tiempo. Enseguida la enorme lucha y la enorme angustia - menos para Erbslöh - El paciente queria tener la "dondola", como el la llamaba, continuamente. Se adormecia en ella como un niño y al intentar pararla se angustiaba sin que se  llegara a saber si realmente se asfixiaba o solo temia asfixiarse. El Sr. Ascensioni - es obvio - falleció, pero quiso ir a fallecer a su tierra.

 

 

 

                10. La unidad neurológica de cuidados intensivos.    

                Efectivamente: es uno de los síntomas más terribles de las enfermedades neuromusculares. El déficit motor de la función respiratoria y la asfixia que genera. La asfixia en esas circustancias es mucho peor que el dolor. Es un estarse muriendo continuamente, y el remedio es dificil salvo la "mecedora" (dondola,  como decía que la llamaba el Sr. Ascensioni) como ayuda parcial o el pulmón de acero o los respiradores tipo Engström que entonces se utilizaban. Erbslöh con gran apoyo institucional creó así una unidad de cuidados intensivos neurológicos. Se instaló en un pabellón prefabricado en una zona del jardín. Por dentro, llena de detalles y habitabilidad, no se notaba su caracter prefabricado. Llena de aparatos y laboratorios las seis o siete camas que tenia estaban llenas de los "peores" pacientes. Con verdadero horror recuerdo los estados finales de las Esclerosis laterales amiotróficas, o las crisis miasténicas en las que el enfermo se ahogaba en su propia saliva en las dificultades simultaneas de la respiración y la deglución. Así que tuvimos que aprender todas las técnicas de oxigenación de aspiración y de tratamiento de las crisis con fisiostigmina y todo lo demás. Las timectomias para las miastenias alcanzaban buenas curaciones y el Prof. Erbslöh incansable intentaba descubrir algo en los timos extirpados que pudiera explicar lo que primero se denominó toxicosis endógena y luego enfermedad autoinmune, como se decia tambien de las esclerosis múltiples. Yo en España apenas habia oido y menos estudiado, estas enfermedades, pues los internistas solian saber poca neurologia, pese al derroche de anatomia neurológica que precisamente en la Facultad de Valladolid habian derramado los inolvidables Perez Casas y Pedro Gomez Bosque siguiendo la tradición de Lopez Prieto y Jabonero. Parecia que eran más frecuentes en centro Europa y se achacaban a un factor genético. Ahora en cambio son tambien frecuentes en España y personalmente creo que, como tantas otras enfermedades, se deben a factores ambientales en relación con la industrialización. Pero eso no interesa mucho que sea investigado y de momento se sigue demonizando casi exclusivamente al tabaco.

                Esta unidad trajo un aumento de trabajo enorme y sobre todo un empeoramiento de lo que hoy llamariamos condiciones de trabajo durante las guardias.

 

                11. Las guardias médicas.

                Tradicionalmente el médico de guardia disponia de una buena habitación en la parte abuardillada de la unidad de mujeres. Tenia su encanto. Los alemanes habian desarrollado una enorme pericia en acondicionar y hacer cómodas las buardillas debido a la escasez de casas derivada de la guerra. Así estaban habitados hasta el último desván y la última bodega, pero estas viviendas tenian hasta su gracia con sus claraboyas de doble pared, como ahora son habituales en España, su silencio y su amueblamiento y decoración atractiva y familiar. Disponia de una enorme radio en la que me extasiaba escuchando los programas en la UKW que, invento alemán, es sencillamente la frecuencia modulada o FM de hoy dia. Pues bien, al crearse la unidad intensiva, Erbslöh nos desalojó de nuestra cómoda habitación para trasladarnos a lo que él llamó un Schlafplatz o sea un cubiculo de descanso, que parecia la litera de un tren y que estaba situada al lado de todos los aparatos y enfermos. Ya no se pudo dormir. Teniamos guardias de presencia todos los médicos no jefes y eso queria decir que correspondian unas dos o tres al mes que no se pagaban de forma extra.

                Las guardias tenian como penosidad añadida para mí la tramitación de los ingresos. Ordinariamente llamaban los médicos generales o especialistas solicitando cama y describiendo brevemente el asunto clinico. Ya he dicho que no existia obligación estricta de ingreso, pero el prestigio de las clinicas universitarias originaba una gran demanda y una enorme presión. Por ello si habia cama no intentaba discutir e ingresaba siempre, pero si no habia cama tenia que convencer a quien llamaba de que era verdad que no tenia cama  y no solian creerme pues era el pretexto más frecuente para negar un ingreso. En mi deficiente aleman era ello dificilisimo.

 

                Ya he dicho que haciamos las guardias de presencia física los asistentes que eramos médicos en formación de especialista, pero no existia un servicio de segunda llamada o de especialista localizado. En caso de apuro se podia llamar a un jefe y en general no era dificil localizarle acudiendo o respondiendo siempre. Con todo era muy comprometido y yo me sentia bastante solo a efectos médicos. Respecto al ambiente en general no, pues la biblioteca quedaba abierta; el archivo de historias tambien y la cantina o cafeteria era lugar de reunión de enfermeras, laborantes etc. ya que el personal de la clinica era abundante y variado. Era cafeteria de personal  exclusivamente afecto a las clinicas de neurologia y psiquiatria en las que se habia dividido la primitiva catedra de "Nervios".

                Las guardias para mi servian más bien de descanso y con frecuencia me visitaba mi esposa poco despues con nuestra primera hija. La verdad es que en aquel momento no me encontraba presionado ni estresado por ningún afán de estudio o de publicaciones o de medro profesional. La vida en Alemania fluía con esfuerzo y trabajo pero sin angustia ni tensiones, salvo los elementos descritos en la relación con Erbslöh. No tenia muy claro si queria volver a España o no. Teniamos multitud de amigos. Nos integramos muy bien entre españoles varios tambien médicos y entre alemanes. No faltaba de nada y se ganaba bien. Tan bien que en tres o cuatro meses de disciplina pude pasar de un pequeño apartamento amueblado a una casita para la que compramos los muebles. Fué uno de los momentos más dulces de nuestra vida: Aquel en que dispuse de las llaves en la mano y del dinero para pagar al contado cocina y dormitorio, amen de estufa de queroseno ( con expulsion de humos y sumamente agradable) instalaciones de agua caliente; cajón para las patatas; contenedor para el queroseno y otra serie de adminículos indispensables. Nos parecia estar en una orgía de compras continuamente. Parte de ellas por catálogo y correo: el famoso Neckermann. No habia discusiones sindicales y salariales. Los sueldos subian apreciablemente todos los años. Los persmisos de residencia anuales eran automáticos y en la clínica me gané mi seguridad y prestigio. Parecia que podía quedarme a vivir en Alemania para siempre y me sentia totalmente tranquilo respecto el porvenir. Por lo demás y en conjunto, como siempre digo y aún recuerdo, el trabajo estaba tan organizado que no se perdia el tiempo en tonterias, como tantas veces aquí.  La obligación y tarea de cada uno estaba completamente clara. Habia abundancia de secretarias y yo no escribia una letra a mano. Todo  se escribiía mediante unos cómodos dictáfonos Grundig. Eso sí hubo que camelar un tanto a las secretarias para que corrigiesen mis faltas en la dicción y gramática pero pronto se acostumbraron.

                He comentado que recibia ingresos extra por los enfermos privados y ello con bastante generosidad, sobre todo como luego diré cuando roté por el servicio de neurorradiologia, pero además existia otra saneada fuente de ingresos, casi ilimitada dependiendo exclusivamente del trabajo  que uno quisiera tomarse. Se trataba de los Gutachten o informes periciales judiciales que llovian continuamente a las clinicas universitarias. Las actas y papeles se amontonaban en el despacho de la secretaria del jefe. Entre todos teniamos que "liquidarlos" en un tiempo de espera razonable. Podiamos escogerlos. Unos eran fáciles y baratos, otros largos y complejos. Siempre tenia que firmarlos tambien un jefe, que cobraba la parte correspondiente y estipulada, pero el asistente que estudiaba y extractaba las actas, citaba al paciente, le exploraba y diagnosticaba y presentaba una primera proposión de conclusiones se llevaba la tajada principal. Un informe podia dar a ganar 200 marcos que era la cuarta parte del sueldo oficial. Y podia hacerse uno o más a la semana. Gran parte de los informes se referian a los procesos por compensación de daños de cautividad, y persecución sufridos por los judios durante el regimen naci. La mayor parte de estas personas residian fuera de Alemania y aportaban testimonios e informes de los paises en los que residian, muchos en Argentina o Chile y por lo tanto en español. Ello suponia una ventaja, y por lo tanto solia yo hacer precisamente estos informes. El paciente en general no acudía ni era necesario pues la generosidad de las leyes para conceder relaciones de causalidad entre mil sintomas y la persecución sufrida era verdaderamente ejemplar denotando el afan de compensar e indenmizar. Tengo algún trabajo sobre el tema  publicado en España. La ley de indemnizaciones decia entre otras cosas que " la relación causal entre la persecución y los síntomas bastaba que fuera posible y no solamente probable para que se admitiera" Practicamente todos aducian pesadillas y fobias, dificultades de concentración, de adaptación y de trabajo .... Ponderabamos todo mucho en sentido de existencial y antropológico y ya puede el lector entender que parte de estos informes correspondia a mi época posterior en la clinica de neuropsiquiatria. Quiero adelantar aquí sin embargo que todos estos síntomas respecto los cuales existia una amplia bibliografia tambien en forma de buenos tratados monograficos, son los que andando en tiempo en manos de los americanos fueron constituyendo el " Trastorno por stress postraumático" que ha quedado acogido en todas las versiones de los DSM. Ahora bien el trabajo que habia que realizar en cada informe era importante. Las actas o papeles podian pesar varios kilos y podian tener varios largos informes, algunos en idiomas diversos. El informe tenia que resumirlos, ponderarlos y criticarlos y al final no bajaba de 20 folios para el caso de los perseguidos por  el nacionalsocialismo. ( ¿ Habrá una ley en España un dia para las víctimas del terrorismo? Quien tendrá que sufragar los gastos ? ¿ El gobierno vasco quizás ? )

                Por lo demás todos estos ingresos extras eran completamente legales y por lo tanto eran gestionados por la clinica y el hospital que a fin de cada mes añadia a la nómina las liquidaciones correspondientes sin que tuviera que preocuparme de nada. Hay que decir que por este camino cobraba todo el mundo según baremos establecidos; es decir tambien las enfermeras, laborantes y por supuesto las secretarias.

                La máxima aspiración de Erbslöh era la edificación y creación de lo que él llamaba Nervenzentrum. Se construyó despues pero él no llegó a conocerlo. Mas tarde referiré el trágico destino y que tanto me impacto de Erbslöh.

               

                12. El titulo de especialista y la rotación por el servicio de neurorradiologia.

                No existía, como ya he dicho, una formación reglada estatalmente. Los titulos de especialistas en aquel momento los concedian las Cámaras Médicas o Colegios de Médicos a partir de los certificados y méritos que presentaban los candidatos. Lo fundamental era que un profesor o jefe de servicio de un centro reconocido; es decir, especializado, certificase que la formación del candidato era suficiente. Así pues, estos certificados no solo los emitian los profesores universitarios si no cualesquiera jefes de servicio de esa especialidad. Los certificados de trabajo eran tambien fundamentales para los contratos y nombramientos posteriores. Desde luego los certificados universitarios eran del máximo valor. En todo caso se estimaba que en los certificados no debian aparecer connotaciones negativas si no solo positivas, pero todo el mundo sabia leer entrelineas. Eran certificados largos y precisos que deespues de describir el trabajo realizado ponderaba la personalidad interes y dedicación del candidato. En Neuropsiquiatria se estimaba como suficiente un tiempo de formación de unos 4 años. Las rotaciones no estaban regladas, si no que quedaban al arbitrio y tambien necesidades del hospital. No habia examenes de ningún tipo, ni tampoco se exigían trabajos de investigación a no ser que deseara uno dedicarse a la Carrera Académica. Tampoco estaba definido que despues de la concesión del titulo debiera abandonarse el hospital que así procuraba quedarse con los mejores. La movilidad laboral era alta y habia escasez de médicos. Eran tiempos aún de posguerra.

                Así pues despues de un año en la unidad de neurologia de mujeres, solicité o me correspondió rotar en el servicio de neurorradiologia. Estaba situado en el segundo piso del edificio principal que no tenia salas de hospitalización. Encima pues de los despachos de dirección, archivos  y biblioteca. Aparte los despachos su  pequeña biblioteca propia etc. tenia unas buenas y completas instalaciones neurorradiológicas adecuadas para la realización de tomografias, encefalografias gaseosas y aparatos de rayos con cambiadores de imagen y monitores que permitian con pequeña radiación para el paciente, realizar pruebas dinámicas de imagen. En concreto  se realizaba una encefalografia gaseosa fraccionada en hiperpresión con la cual se lograban visualizar detalles inéditos de los acueductos y ventriculos pequeños cerebrales. Se inyectaba el aire burbuja a burbuja bajo monitorización con el cambiador de imagen, pudiendo dirigirse el llenado a base de movimientos de la cabeza del paciente.      Ordinariamente realizabamos una punción occipital que cuando se domina la tecnica proporciona menos molestias que la lumbar.

                La encefalografia gaseosa no es una exploración cómoda ni sencilla y es una verdadero alivio que haya desaparecido ante las técnicas de imagen actuales. El paciente solia marearse, vomitar, angustiarse o estar inquieto y era impresicindible un mínimo de colaboración. Tenia además sus riesgos. Sin embargo era una exploración inevitable ante la sospecha de atrofia cerebral, malformaciónes y tambien lesiones vasculares residuales.

                Mas importante era la angiografia. No era frecuente el traslado a los servicios de neurocirugia, dirigidos por un profesor prestigioso llamado Prof. Pia con el que trabajaron varios españoles ( Dr. Redondo, Rafael Vara, Calatayud...) así que teniamos el prurito de completar nosotros los diagnósticos. Sin embargo el aparataje de que disponiamos para las aangiografias era bastante primitivo. Consistia en una especie de cajón con 6 placas que se colocaba debajo de la cabeza del paciente y que se disparaba a la vez que se inyectaba el contraste. Como si se tratara de una ametralladora el "cajón" se disparaba cambiando las placas según la velocidad establecida. Temblaba todo y con frecuencia salia movido o se habia adelantado o retrasado la inyección y no se visualizaba bien una de las fases del llenado vascular.

                Peor era el sistema de inyección misma. Habia que pinchar la carotida directamente. La sangre roja brotaba al compás del pulso produciendo un chorro de varios centimetros cuando estaba bien pinchada. Habia que sujetar la arteria bien con dos dedos. En el espacio entrambos dedos de una mano con la otra mano se pinchaba primero en vertical hasta que la aguja entraba en la luz de la arteria; luego enseguida habia que inclinarla y tumbarla para introducirla un poco más en la luz del vaso. Se mantenia abierta la via a base de inyectar lentamente suero fisiológico - que produciria unos graves incidentes que luego relataré - y en el momento preciso se sustituia el suero por el contraste: un compuesto yodado que se eliminaba bien. Hacia falta una gran pericia. El mayor riesgo consistia en la inyección intramural de la arteria con lo que esta se disecaba pudiendo producirse embolias, hemiparesias.... Además el contraste era sumamente irritante si se extravasaba. Por último habia que comprobar que el paciente no era alérgico al contraste, terminando con la seguridad de una buena hemostasia lo que tambien era dificil en enfermos escleróticos o obesos.

                No se realizaban ventriculografias con contraste, pero sí mielografias bien gaseosas o bien con contraste. Tambien era una exploración larga y penosa en la que habia que balancear múltiples veces al paciente en una mesa de rayos basculante. Era penoso mantener al paciente casi boca abajo si habia que visualizar tramos bajos de la medula o de las raices. Se iba poniendo violaceo y asfixtico. Yo tenia para todo ello muy buena mano, peero quizás escasa paciencia. En todo caso la especialidad me gustaba y adquirí una enorme experiencia.

                Mas ya es el momento de que hable del personal y del ambiente de la sección de neurorradiologia. Como he dicho pertenecia totalmente a la clínica de neurologia, pero trabajaba tambien logicamente para la nueva cátedra de psiquiatria. En todo caso estaba bajo el dominio de Erbslöh. Ahora bien dada la indole de estas tecnicas que Erbslöh no dominaba, dada la índole además del jefe de neurradiologia que tenia un caracter completamente distinto a Erbslöh y no se dejaba dominar por él, radiologia era un oasis independiente. Estuve allí más de un año a plena comodidad y fuerte aprendizaje tambien, habiendo estado en un tris de dedicarme totalmente a esta especialidad.  Lo cual a veces he lamantado. Y es que a mí siempre se me ha dado muy bien el manejo fino de las manos y tanto he sabido siempre arreglar un reloj, montar cualquier automatismo doméstico, como dominar las técnicas de punciones y de cirugia pequeña. Eso despues de mis sudores  con las punciones lumbares en Valdecilla al principio. Así que el mismo Erbslöh que una vez me vió hacer unas punciones me llamó: "Punctator maximus" y más de una vez me llamaba para que puncionase a sus pacientes privados, todo lo cual redundaba en un buen complemento salarial. No pudimos por menos de asombrarnos de la pujanza de Alemania cuando en un año y sin mayor esfuerzo pudimos amueblar toda una casa, tener una hija y comprar poco despues un coche aunque fuera un Volkswagen de segunda mano.

                El jefe de radiologia se llamaba Widenmann. Era un hombre procedente de Baviera y ya por eso cordial, afectuoso, alegre, amistoso y de contacto magnífico por lo que todo el ambiente de radiolgía quedaba impregnado de esa familiaridad y tranquilidad aunque trabajabamos duro. Era muy frecuente que en las pausas trajeramos buenas salchichas y !ay ! Buena cerveza, en concreto Paulaner y otra aun más especial de la que gustaba Widenmann y que tambien tenia nombre de monasterio y que ahora no logro recordar. Realmente München deriva de monje        ( Monch ) y en tiempos, la fabricación de cerveza, como  la del vino en Castilla, era tarea exclusiva de monasterios.

 

                Realmente Widenmann se pasaba  a veces en esto de la cerveza. Con pequeña excusa en vez de cerveza era vino; lo que en Alemania quiere significa mayor solemnidad. Brindabamos seriamente aunque fuera por la mañana, y en compañia de las laborantes de rayos. Realmente solo eran tres. La ayudante principal era Frau Neubauer; además contabamos con otras dos más jóvenes. Solo recuerdo el nombre de una de ellas Fräulein Fibranz. Entonces aún se utilizaba de vez en cuando  este denominativo "Señorita" Ahora ha despaarecido, seguramente por ley, como casi todo en Alemania, totalmente.

                El Dr. Widenmann estaba divorciado y tenia a su ex mujer en Munich. Tambien tenía  una preciosa hija adolescente cuyas fotos nos enseñaba orgulloso y a la que iba a ver con frecuencia.  A su vez Frau Neubauer tambien estaba divorciada y al poco tiempo me enteré que eran amigos, pareja, como ahora se dice y vivian juntos. Ella era una trabajadora incansable y poco menos que hacía ella el trabajo si en algun momento no contaba él con total capacidad. Las ayudantes jóvenes eran tambien un encanto, además  una de ellas era tal como se puede uno imaginar a una belleza nórdica. Formabamos una familia y me sentí allí muy bien.  Por cierto que nunca he visto trabajar tanto a una mujer, y por  lo tanto a un hombre como a Frau Neubauer. El trabajo de las mujeres en la posguerra alemana fué grandioso. La ausencia de hombres, los matrimonios de viudas o solteras maduras con jóvenes o con emigrantes la simultánea "emancipación" más o menos feminista confrontaron a la mujer con un trabajo sin par. Las veiamos por las calles cargadas con enormes paquetes; en las fabricas y en los hospitales llevando las responsabilidades mas latosas y estresantes, en la organización, en las secretarias y en los teléfonos. Del  filtrado de llamadas y visitas y de la organización del trabajo del jefe y los jefes que se responsabilizaba a las secretarias era impresionante y de él dependia la buena marcha de todo. Que el jefe tuviera tiempo tambien para descansar, para meditar, para tomar un poco de chocolate o los eternos cafés que preparaban ellas y tomaban, eso sí todos juntos, sin que a ellas se les cayeran los anillos feministas ni a ellos la supremacia ancestral. Además cuidaban de las flores, de los calendarios, de la limpieza, de la música ambiental... y en la calle conducian los automoviles, hacian las compras, desde luego manejaban los dineros y las cuentas. El hombre su trabajo, que podia ser de de apretar tornillos en la cadena y la mujer manager y directiva al menos de su propia casa. Era típico en aquel entonces que las mujeres siempre iban cargadas de paquetes. Mas todo esto se ha reproducido despues en España por lo que de alguna manera mi esposa  y yo ya estabamos preparados.

                Frau Neubauer era ejemplo de todo ello y luego me supongo que encima tendría que satisfacer a su amante en todos los sentidos. ¿ No sucede algo así a pesar de todo en los paises islámicos en los que nos escandalizaba por ejemplo que la mujer marchase a pie llevando el ronzal del burro y el hombre fuera llevado tan comodamente por el mismo burro... ? Bien; esto ha ido cambiando ya lo sé... o se dice que ha ido cambiando. En la Alemania de los años 6o trabajaban desde luego mucho más las mujeres que los hombres y en todas partes, aunque el trabajo del hombre fuera de "más categoria social" o más lucido y desde luego de más sueldo. Frau Neumann aparecia congestionada, sudorosa y a veces malhumorada, pero no fallaba ni en el más minimo detalle, ni siquiera en el de proporcionarnos las salchichas más sabrosas.

                Puede uno facilmente imaginarse por lo tanto la prevención con que Erbslöh miraba a Wiedenmann   que ya estaba allí antes de llegar él. No se entendian. Era un prusiano contra un bávaro. No tenía solución.

                A veces Widenmann tenia un poco de temblor al hacer una punción carotidea; pero nunca falló ni dejó de hacerlo. Yo dominé pronto la técnica y con frecuencia era yo quien lo hacia. Ello era imprescindible pues solo estabamos dos médicos: Widenmann y yo y tuve que suplirle pronto en sus vacaciones. Eso me suponia unas buenas ganancias extras a cuenta de las exploraciones a los privados, pero me supuso unos buenos disgustos - los peores que tuve durante mis largos años de trabajo en Alemania - sin que como vereis tuviera la menor culpa:

 

 

                13. Sucesos y disgustos en neurorradiologia.

                El caso es que ya trabajando Widenmann algunos pacientes tras la angiografia carotidea, padecieron una hemiparesia pasajera. Comenzó a suceder quizás con demasiada frecuencia y todos estabamos preocupados. Entonces me quedé solo al marcharse Widenmann de vacaciones y me tocó la china: Un paciente tuvo una grave hemiparesia y un estado de coma del que parecia no recuperarse. Pasaron dias y dias. Llegaron reclamaciones de la familia, pero sobre todo las acusaciones de Erbslöh. Me puso verde. Se puso a mi lado en las angiografias siguientes y por fin se suspendieron pues seguian produciendose hemiparesias además de aquella grave que no se recuperaba. El paciente pasó a otras clinicas y no supe más de su evolución. Tuve que avisar al seguro médico. Respecto a la familia no recuerdo queja o denuncia, pero es que en Alemania los enfermos están mucho más solitarios que en España. Mas de una vez es la empresa quien se preocupa del paciente, más que su familia más o menos inexistente.

                Realmente estuve angustiado y depresivo pues no encontraba justificación para lo que sucedia. No se encontró inyección intramural ni hematoma en el paciente hemipléjico, y a mi me parecia que la técnica en cuanto tal habia sido correcta. Se estudiaron todos los factores: El contraste dando parte a la casa productora y el suero fisiológico. Resulta que este suero lo preparaba el propio hospital. Nosotros inyectabamos bastante de este suero, desde que puncionabamos la arteria hasta que estaba todo dispuesto para inyectar el  contraste y disparar la máquina. El tiempo podia ser mayor o menor, por lo que cada paciente recibia una dosis diferente de suero..... Al fin resultó que el ph del suero era ácido y que tenia un defecto de preparación. Claro; la inyección intracarotidea no es igual que la intravenosa y seguramente estabamos utilizando el mismo tipo de suero. Mi alivio fué enorme pues pudimos echar la culpa al suero, es decir, a la farmacia del Hospital. Una vez corregido el defecto no volvió  a dar problemas. Erbslöh no obstante no me dijo ni una sola palabra de disculpa. La verdad es que él estuvo tan preocupado como yo o más, pero el caso es que me sentí tratado injustamente aumentando mi sentimiento de reproche y dificultad hacia él. Solamente mucho despues a lo largo de mi vida me he ido dando cuenta de cuánto le debo. Entonces, claro, veia más los elementos negativos. En todo caso ni los pacientes ni las entidades aseguradoras realizaron reclamación alguna.

 

                Estuve como un año en radiologia. Publiqué con Widenmann un trabajo en una revista alemana en las que mediamos el tercer ventrículo.[3] Curiosamente nos enfrentamos parcialmente con un psiquiatra que por aquel entonces investigaba midiendo el tercer ventrículo en las esquizofrenias. Gerd Huber, que despues conoceria personalmente y cuyas doctrinas de los síntomas básicos y sus escalas han sido objeto de trabajo e investigación en estos ultimos años en Valladolid. En aquel entonces nuestra actitud fue polémica, pues no aplicaba la técnica depurada que aplicabamos nosotros en la cual mediante la encefalografia fraccionada en hiperpresión mediamos el volumen del tercer ventriculo y no solo su anchura. Además teniamos en cuenta la presencia de la llamada masa intermedia que no es una comisura encefálica sino un simple pegamento de los epitelios internos del ventriculo pero cuyo tamaño correlacionaba, en ausencia de otras variables, con la anchura del tercer ventrículo. Por lo tanto las mediciones de Huber nos parecian erroneas.[4]

                Mas de una vez tuvimos que hacer trabajo extra para dar salida a los informes sobre las radiografias. En craneo haciamos toda clase de proyecciones en las que podiamos visualizar estructuras finas de la base o de la órbita. Realmente aquello me encantaba, pero yo queria dedicarme a la investigación clínica, o al menos a la clínica. Muchas veces despues del trabajo ibamos a tomar algo; es decir, una cerveza, a un bar; a una Gaststätte. Nos hicimos todos amigos.

                Aparte de eso nuestra vida en Alemania seguia mejorando y era agradabilisima y aunque trabajosa, sin sobresaltos. Quiero resaltar por  ejemplo la seguridad en general de las calles. Viviamos en una planta baja. Tan baja que nuestras ventanas quedaban a uno metro veinte del suelo. No tenian persianas ! Ni mucho menos barrotes. Jamás entró nadie ni siquiera nos dió un susto a traves de ellas. Haciamos excursiones y conocimos el precioso paisaje de Hessen; el Taunus y el parque zoológico de Frankfurt.

 

                14. La clinica psiquiátrica.

                Estaria algo más de un año en neurorradiologia. Como habia trabajado  otro año en la unidad de hospitalización ya habia cumplido con ello el tiempo de unos dos años correspondiente a neurología y debia pasar a psiquiatría, lo que hice con alivio por salir de la esfera tan tensa de Erbslöh.

 

                La clinica neuropsiquiátrica o psiquiátrica que como he explicado estaba unida a la de neurologia hasta la muerte del anterior director, constaba de una unidad abierta mixta y de sendas unidades de hombres y mujeres cerradas. Un edificio más que habia sido la antigua cantina que albergaba las policlinicas y quizás alguno más que no recuerdo. Todos, naturalmente, en el mismo parque y jardin de la anterior. Am Steg 3, era la dirección postal. Al extremo sur - hacia Frankfurt - del conjunto del Klinikum de la universidad de Giessen. ( Por cierto que al otro lado de la calle estaba la Facultad de Veterinaria, sumamente importante y que servia al zoológico de Frankfurt. No era raro por ello que nos durmieramos escuchando el bramido de un elefante o de un tigre, quiero decir elefanta o tigresa, al parir.)

 

                El nuevo director y catedrático de la clínica de Psiquiatria  llegó más o menos a la vez que Erbslöh. Procedia de Freiburg en la Selva Negra. Se llamaba Derwort. Era mayor. Un tanto enfermizo. Por esotos dos motivos tranquilo, reposado, poco exigente. El mismo, cosa insólita llegaba a veces tarde o no llegaba, excusandose con que le habia fallado el encendido del coche, lo  cual era muy improbable ya que conducia un magnifico BMW. El resto de los colaboradores participaba de estas cualidades. Su jefe clínico o Oberarzt Prof. Greve creo que me tuvo una estima especial. Estuve varias veces en su casa. Era con quien realizaba los informes periciales para las causas de los judios perseguidos, y me aconsejó sabiamente en momentos dificiles que luego referiré. Por cierto que él trabajaba en un tema muy interesante: Las consecuencias psicologicas de los abortos legales.... Un tema importante años despues en España y en el que tambien se trabajó en Valladolid.

                La especialidad de Derwort era la neuropsicologia. Entonces me familiaricé con la patologia cerebral: con la función abstracta de Goldstein. Con las alogias de Kleist. Con todos los etudios neuropsicológicos y neuropsiquiátricos de las afasias y las apraxias. En la biblioteca encontré las grandes monografias sobre estos temas muchos de ellos elaborados entreguerras. Editados en Leipzig ( Bahr Verlag ) Con ello estudié las clasificaciones de las psicósis endógenas de Kleist y Leonhard que trudujera por entonces Solé Segarra y con las que tambien habia trabajado mi padre en Quitapesares de Segovia. Derwort trabajaba parsimoniosamente y no solo por precisión y exactitud si no por laxitud, quizás pereza,  una palabra por lo demás tabú en la Alemania de entonces pues constituia el mayor insulto que podia adjudicarse a una persona. Por lo tanto el mayor piropo era llamarle a uno "fleissig" que equivale a trabajador o diligente.

                Que su alma me perdone si no era así. Quizás se trataba meramente de su caracter. Tenía por supuesto una gran formación y buenas publicaciones, pero así yo lo viví. Por supuesto que habia abundancia de esquizofrénicos y todos lo demás diagnosticos en las unidades cerradas. Y de neuróticos, sobre todo obsesivos, pero tambien histéricas graves en las unidades abiertas. No existian todavia los codigos diagnósticos internacionales y se seguian los esquemas de Jaspers y de la escuela de Schneider.

                Mi principal aprendizaje se centró en dos temas: La psicopatologia fenomenológica que ya conocia bastante, pero que estudié allí en profundidad, y algunas técnicas de orientación dinámica tanto individuales como de grupos.

                Trabajé sobre todo con las segundas. Sucedió que el amigo Rohlfs tampoco podia aguantar a Erbslöh y aunque él era ya especialista se trasladó a la clinica de psiquiatria. Le encomendaron la unidad abierta de mujeres y me destinaron a ella como ayudante. Centró su trabajo en las psicoterapias de las que pude adquirir una importante experiencia. Por una parte organizó, como ya he descrito, un grupo abierto de terapia analitica de grupo para neuróticas. Yo llevaba el protocolo y estudiabamos cada sesión despues. Aún tengo algunos cuadernos con dichos protocolos. Estudié varios libros de terapia analitica de grupo. Algunas veces admitimos a algun psicótico no productivo. Aquello parecia muy bonito, pero resultaba cansadisimo y un tanto fantasioso pues nunca he sido adicto al psicoanalisis, lo cual parece necesario para su aceptación y práctica. En todo caso leí tambien a Freud en aleman, pero ello no era nuevo. Yo habia sido lector infatigable y dominaba bastante bien el alemán escrito ya a los 18 - 2o años. Freud, Jaspers, Schopenhauer y el mismisimo Kafka habian sido masticados, aunque seguramente no digeridos, por mí en aquel entonces. Así que profundicé en los epígonos americanos de Freud, cuyas escuelas y matices traia Rohlfs del Canadá.

                Por otra parte había psicoterapia analítica  individual que realizaba Rohlfs o algun psicoterapeuta de la clinica de psicosomatica. Efectivamente en Giessen, y emparejada creo que solamente con otra en toda Alemania ( en Frankfurt ) habia una clinica universitaria psicosomática de orientación psicoanalítica ortodoxa. Su director, el Prof. Richter era gran publicista y era muy famoso. Yo le traté bastante entre otras cosas porque le traducia textos españoles de vez en cuando honrandome con dedicarme alguno de sus libros. Escribia sobre la solidaridad, sobre la sociedad actual, sobre los factores lúdicos en la cultura y la persona y desde luego sobre los estresores sociales en la génesis de la enfermedad en el hombre civilizado. Estaba más próximo a las escuelas de Biswanger, Weizsäcker o Krehl que a las de Franz Alexander.  El correspondiente profesor en Frankfurt se llamaba Mitscherlich y era el hombre más influyente en Alemania respecto al psiconalisis en aquel momento y con ello activo con la Escuela Sociologica de Frenkfurt de la que antes he hablado.

                Pues bien los asistentes de Richter disponian de circuitos cerrados de televisón y audio para la visión directa de sesiones individuales de psicoanálisis. Así seguimos varios casos penetrando en el sacrosanto recinto del diván. Desde luego yo no tenia paciencia de psicoanalista. Ni mi interesaban los entresijos mezquinos de la intimidad del ser humano, aunque yo mismo los padeciera o explorase, ni tenia la paciencia requerida para escuchar en silencio. Mi psiquiatria siempre fué intervencionista y castellana; es decir, que con claridad exponia mi punto de vista, consejo, crítica o comentario al paciente ofreciendo sí una salida y alibi aunque no fuera honrosa ni facil. Fue sin embargo la del psicoanálisis una experiencia muy interesante y yo cada vez estaba más orgulloso de mí mismo al ver como iba recorriendo todos los campos estudio de la neurologia y psiquiatria que confluian en el conocimiento de mi meta más importante: la mente humana, comenzando por sus estructuras cerebrales o duras, como ahora se llaman, y continuando por los entresijos más "debiles " o programables o programados en los síndromes, que no trastornos, de la personalidad y las formas de reacción. Yo entonces, y durante muchos años y casi hasta ahora mismo seguia manteniendo el interes y la curiosidad por conocer como era y como funcionaba el mundo en sus cosas y en sus personas.

 

                Otro aprendizaje importante fué el de las técnicas de relajación. En concreto la de Schultz. ( El Entrenamiento Autógeno) Lo aprendí no con un cualquiera, sino con un discipulo directo  del mismisimo Schultz. Las aplicabamos en directo con dos asistentes y pronto dominamos la estimación de la relajación, la consecución del ambiente adecuado, y las palabras mágicas que debian acompañar cada fase y el llamado regreso. Esta técnica me fué utilisima al establecer mi primera consulta privada en Valladolid en 1978. Desde luego yo mismo aprendí a practicarla  y de vez en cuando vuelvo a ejercitarla, para que no se pierdan esos extraordinarios reflejos de la relajación y el descanso.

 

                Las clases de Derwort eran más bien soporíferas. Sacaba lo que yo internamente denominaba el cajón de los recuerdos y que consistía en una caja que tenia en tamaño diminuto y de juguete toda clase de objetos de uso común desde un plato a un teléfono o un arbolito. Se solicitaba al paciente que los clasificara segun demanda, al principio sencillas y luego más complejas. Se trataba de explorar la función abstracta de Goldstein tan importante décadas despues - ahora - en la rehabilitación de pacientes psicóticos cuyos primeros pasos se centran precisamente en ejercicios de clasificación y percepción.[5]

 

                Pasé otra larga temporada en la unidad de hombres cerrada a cargo del Dr. Feldman. Un hombre joven entonces, pausado, profundo, muy bien formado, que exploraba sensacionalmente y que conocia al dedillo la complicada sintomatologia del esquizofrénico. Quizás un tanto snob presumia de tener de coche solamente un Fiat 850. No se si tendria algo que ver con alguna ideologia o actitud. ( Los "verdes" todavia no existian) Mas a mí no me hizo demasiado caso y tenia que estudiar el libro y al paciente por mi cuenta.

                Tenía mucho tiempo libre en esta época y lo pasaba en la biblioteca o estudiando buenas letras alemanas o si tenia guardia pudiendo utilizar mi buen cuarto de guardia; sencillamente oía la radio o en su caso me dormia. Es increible pero Alemania transmitia tal sensación de seguridad y de trabajo y era tan facil el trabajo cotidiano que no te presionaba a preocuparte más por el porvenir. Siempre he dicho que en Alemania se trabajaba mucho menos que en España, pero con más eficacia debido a la organización del trabajo y tambien debido, me parece, a la ausencia de esas eternas guerras y envidias entre las personas los grupos y facciones. La vida latina es más crispada, mas emocional. No se ha sabido desligar en nuestros paises la emocionalidad de la vida privada de la rigurosa racionalidad exigible en la pública y laboral y por supuesto tambien en la politica. Nosotros apenas nos enterabamos de la política alemana. Todo funcionaba bien y no podiamos votar, ni por supuesto en España habiamos votado nunca, así que por lo tanto ¿ para qué preocuparnos ?

                En realidad el pais funcioanba tan bien como proclamaba su fama. Nos visitaban en casa periodicamente para comprobar como atendiamos al hijo e hijos que siguieron. Controlaban las vacunaciones y la estufa, y la barandilla de la escalera... ya sé qué ahora se hace todo eso tambien en España, pero verdaramente no con la precisión y exactitud de Alemania. En una ocasión tuvimos que encargar a un "artista" que nos pintara las maderas de los marcos de las ventanas y puertas. Manejaba el pincel como Velazquez; es un decir, por su lentitud, su exactitud y la mirada que dirigia a su tarea despues de cada pincelada. No cayó ni una sola gota de pintura al suelo. No lo llenó de colillas. No se limpió de pintura en las tohallas. No metia ningún ruido, ni siquiera silbaba o cantaba. En España - y obviando ya la cuestión de los artistas domesticos - sigue pareciendo a veces que se hace por la mera apariencia. Allí cada funcionario llevaba puesto todo el empaque y la autoridad del Estado. Cuando iba a renovar anualmente el permiso de residencia y trabajo en el que debia presentar el contrato laboral con la clínica, el funcionario de la policía me hacia pasar, charlaba conmigo amistosamente, comprobaba y anotaba mi grado de conocimiento del aleman y de cómo me manejaba con autobuses, bancos, servicios y costumbres. Cultivaban en lo posible la asimilación y entonces no percibí en absoluto xenofobia si no todo lo contrario. Claro que eso tenia mucho que ver con el nivel intelectual y profesional y el conocimiento del idioma.

                Precisamente por todas estas circunstancias un buen amigo mio entonces - profesor y compañero de Valladolid - en la catedra de D. Pedro G. Bosque de Anatomia y posteriormente profesor en Münster durante toda la vida, se aprovechaba hasta cierto punto de esta ingenuidad del funcionario aleman prendido en las normas. Este amigo mio se empeñó y consiguió conocerlas mejor que nadie y así "ordeñaba" disposiciones, ayudas y exenciones de impuestos verdaderamente increibles. Llegó haasta variar el horario de un tren porque él llegaba tarde y consiguió en contra de las aparentes disposiciones vigentes ser funcionario alemán ( Beamte) sin haber dejado de mantener la nacionalidad española.

               

                Estas páginas solo quieren referirse a mi experiencia de psiquiatra, pero seguramente es imprescindible reseñar que en esta época teniamos ya dos niñas. Que los vecinos de la pequeña pero confortable casa en la que viviamos en la Thaerstrasse 2, fueron encantadores y nos ayudaron muchisimo, además de darnos buenas lecciones de convivencia y ayuda a las niñas, a nosotros, en las enfermedades, y en las fiestas en las que intercambiabamos buenas tartas y otros regalos. Que existian un grupo de españoles como la Dra. Maria José  Solé de Csecke y otros que fueron nuestros amigos tambien con otros muchos alemanes y que la vida privada resultó activa y esforzada pero muy feliz. Mis padres nos visitaron todos los años y nosotros tambien veniamos en verano a España cumpliendo todos los estereotipos del emigrante: Coche sencillo - un VW escarabajo - . Baca y todo el coche a tope de equipajes. Las dos niñas dando saltos o dormidas detras. Dificultades para pernoctar por Francia, cuyas gentes eran entonces antipáticas y odiosas. Terrible viaje de 1700 kmts. que nos ocupaba tres dias completos como mínimo y que jurabamos siempre no volver a realizar al año siguiente.

 

               

                15. La escuela sociológica de Frankfurt.

                Mas ya se estaba fraguando la transición desde el espíritu de la posguerra al espíritu del bienestar y superabundancia con el cambio en mentalidad y actitud de la inteligentia desde el conservadurismo tradicional a la progresia más o menos revolucionaria que a traves del papanatismo respecto las izquierdas acabaria en el Mayo frances, y que continuó con la revuelta hippi de California. Al fin el cambio del espiritu de la época o Zeitgeist. Son temas tambien psiquiátricos.

                Por aquella época comencé a escribir sobre Alemania en revistas médicas españolas. Me refiero a revistas de información. En concreto en el suplemento de "Medicamenta",  del tipo de Noticias médicas o Diario Medico que aún se publican. Se trataba de la "Semana Médica de Medicamenta". Me aceptaron como corresponsal en Alemania. Incluso llegaron a pagarme algo. En aquellos articulos comencé a exponer la agitación e importancia cada vez mayor de dos movimientos que se estaban fraguando ante nuestras narices. Sencillamente en Frankfurt a 60 kmts. de Giessen. Por una parte la actividad y los escritos de la Escuela Sociológica de Frankfurt; por otra parte de la Asociacion de Estudiantes Socialistas.

 

                Dado su interés para la historia de la psiquiatria e incluso para mi propio trabajo y desarrollo en la misma, sobre todo en relación con los acontecimientos del Sanatorio de Conjo en Santiago, me ha parecido oportuno extenderme un poco sobre este tema.

                La Escuela de sociologia de Frankfurt se sustenta sobre  un  sincretismo ideológico muy importante  formado por  el psicoanálisis y el marxismo. El psicoanálisis, del estudio del  individuo, pasó en  estos años en centroeuropa al estudio de la sociedad como un todo. La escuela sociológica de Frankfurt (ADORNO, HABERMAS, MARCUSE, FROMM, ALTHUSER y otros ) representa la última aportación de la fecunda tradición filosófica alemana al pensamiento mundial y fue vigorosamente asimilado por la juventud, sobre todo universitaria, conduciendo a la famosa revuelta, que no revolución, del mayo del 68. Fue la revolución cultural de nuestra época. Dada esta cercania de Giessen respecto a Frankfurt  tuve ocasión de participar en algún seminario de HABERMAS, en concreto sobre " Patología del Proceso de Socialización " que tenía gran interés en Psiquiatria; por ello conozco bastante bien los postulados y ambientes de esta escuela,  hoy en franca decadencia, ( salvo el propio anciano Habermas, Premio Principe de Asturias hace pocos años.)  pero que tuvo una ingente importancia, como veréis.

                La Escuela de Frankfurt bajo el prisma del marxismo se enfrenta con la sociedad europea de la posguerra, ocupada sobre todo en el "milagro económico", en la consecución del bienestar social y el vacío de intereses y preocupaciones fuera del sistema del capitalismo. Entendiendo que el capitalismo,  al fin y al cabo, procedía del cristianismo, sobre todo del reformado, y renunciando luego  al mismo  por la  supuesta contradicción  de toda religión con la ciencia natural, se acercan al marxismo que representa para ellos un nuevo humanismo y que está aureolado por haber derrotado a las bárbaras ideologías y sistemas nacionalsocialistas. En este punto, efectivamente la izquierda europea aceptó el discruso stanilista que se gloriaba de seer con el esfuerzo y sufrimiento de la URSS la vencedora del nacionalsocialismo.   Continuado con este discurso afirmaba la Escuela de Frnakfurt, que el capital es alienador y representa además el expolio del trabajo ajeno, siendo éste, el trabajo, la única fuente de riqueza y también de realización humana. El trabajo pues, honra al trabajador que debe ser remunerado en relación con sus necesidades pero no necesariamente en relación con  sus rendimientos ya que estos son suficientemente remunerados por la aceptación y el prestigio social ( leasé el sistema político )  Desarrollan así la llamada por HABERMAS Teoría Critica. Esta expresión quiere decir Teoría Critica de la Historia y de la Cultura  burguesa que ha alienado las auténticas necesidades humanas sustituyéndolas por el afán de posesión ( propiedad ) y poder ( la empresa privada ). Por ello, esta cultura puede ser considerada como  una cultura auténticamente enferma, y el hombre que engendra está auténticamente enfermo, mientras el llamado enfermo mental, por ejemplo, el  delirante,  está realmente en la verdad, al menos en su verdad particular alejandose de los prejuicios alienados de la sociedad de su entorno. La inoperancia actual de dicho discurso queda de sobra de manifiesto si consideramos que hoy día es la información y no el capital, ni el trabajo, lo que se considera  como principal creadore de la riqueza, pero ello entonces no estaba tampoco demasiado claro para los pocos residuos de inteligencia centroliberal que sobrevivían en Europa.

               

                 Continuaré con esta breve exposición de doctrina. Las citados sociólogos críticos entienden, por ello, que es preciso cambiar numerosos sobreentendidos de la cultura occidental capitalista y en último termino propiciar el socialismo real que en Europa del Este está creando, afirman, una sociedad igualitaria y por ello justa.

                Según ellos, la cultura capitalista está dominada como supremo valor por lo que denominan la "Razón Instrumental". Es decir, el pensamiento lógico racional con base en la ciencia natural,  única fuente de justificación de la acción y de la moralidad en pro de una eficacia mayor del trabajo humano como productor del capital. En suma, la actividad principal humana que es el trabajo, se transforma en el principal verdugo de su persona.

                La Escuela de Frankfurt promueve la liberación del hombre también en otros campos: la "libertad de amar"; la "libertad de creer", y también otras libertades menores en las formas de vestir, de saludarse y encontrarse las personas estimulando la informalidad y aún la contestación.

                Marcuse, siendo el más superficial  entre estos sociólogos a la moda, es por ello mismo el más leído y mejor aceptado y se convierte en el profeta de la juventud contestataria que en un momento de estado de bienestar y de opulencia económica, producida de suyo por el capitalismo mismo, de lo cual no se daban cuenta sus propios beneficiarios, promueve la revolución. Todos sabemos como acabó. En las luchas callejeras de Paris ante la impasibilidad de los obreros. En el suicidio de ALTHUSER; en la emigración de FROMM a América y en la conversión de algunos grupos de estudiantes en literatos o críticos sociales permanentes.

                Este movimiento influyó ideologicamente en la Asociación de Estudiantes Socialistas que en Alemania promovieron el movimiento contestatario de 68. No tuvo tanta trascendencia pública como en Francia, sin embargo en el campo de la psiquiatría este movimiento trajo consigo la llamada antipsiquiatria y como expresión de este movimiento un grupo de estudiantes y psiquiatras fundaron una comuna o comunidad de estudiantes, médicos y enfermos que se atrincheró en unas dependencias universitarias de Heidleberg, que les prestaron o acapararon.

                En esta sublime mezcolanza algunos enfermos o presuntos enfermos, ya que la antipsiquiatria niega la enfermedad mental como tal ( refiriendose sin embargo casi exclusivamente a las psicopatias y a las esquizofrenias ) se convirtieron en los agitadores sociales primero y terroristas despues que constituyeron los famosos grupos de la Fracción del ejercito rojo de Baader Meinhof, de horrible recuerdo.

                La comuna antipsiquiátrica tuvo que ser disuelta por la policia y este suceso volvió de nuevo a desprestigiar a la psiquiatria como ciencia y medicina, lo cual tuvo todavia muchos y distintos epígonos.

 

                Yo tuve puntual referencia de las clases y seminarios de Habermas sobre "Los procesos patológicos de socialización", pues  se hizo amiga de  nuestra casa una activista estudiante cuyo nombre aun no he olvidado, si bien es poco probable que lea estas lineas: Karin Rausch. Ella me proporcionaba fotocopias de los apuntes aun calentitos de Habermas y que tengo religiosamente conservados. Allí centraba Habermas su trabajo  en la identificación de los procesos de doble vinculo y de otros que en la sociedad capitalista y neoburguesa de occidente transmitian al niño la alienación de la sociedad, y en casos graves la enfermedad esquizofrénica. Aparte los apuntes, entrabamos, con mi esposa, en encendidas discusiones en las que teniamos que comenzar destruyendo los prejuicios derivados de la dictadura que padeciamos y que los alemanes se empeñaban ignorantemente de parangonar con la que padecieron bajo Hitler. No sé si viene a cuento ahora expresar nuestras impresiones sobre la ambivalente actitud que mantenia Alemania y los alemanes sobre su reciente pasado. Por una parte el orgullo de haber dominado un tiempo,aunque fue corto, al mundo; es decir, aun entonces Europa y el Norte de Africa. Por otra, la vergüenza y la culpabilidad que intentaban cargarles las potencias occidentales y los judios. Casi todo el mundo fue naci, eso es evidente, pero ¿ quién no se apunta al carro que  va bien y cargado de oro ? Por una parte: " yo no sabia"; por otra parte " Yo obedecía ordenes". Las mujeres, muchas, sobre todo las algo maduras y viudas de guerra: ! Ese si que fué un hombre !    Hitler produjo efectivamente un hipnotismo colectivo o una histeria colectiva que viene a ser lo mismo. En el libro "Mi siglo " de Günter Grass que precisamente sale al mercado en estos dias en que escribo estas lineas ( 1999) hay un párrafo paradigmático de retrata impresión que un discurso de Hitler produce en una concentración de masas del partido. Y todo antes de la "Machtergreifung"; es decir de la toma del poder por el nacionalsocialismo.

                Con frecuencia citaban con retintin a America o Inglaterrra como los vencedores,  y en casi todas las ciudades alemanas habia una columna dedicada a "los vencedores " ( Die Sieger ) O a la victoria en cuyo caso se reproducia casi siempre  toscamente la maravillosa Nike de Samotracia. ( Quizás la escultura más bella de todos los tiempos y culturas ) Pero los vencedores no eran los aliados, sino los alemanes en las guerras de 1970. En cambio los franceses en los caminos de Verdun y de Metz jalonaban las carreteras con monolitos que portaban las fechas de las invasiones del "barbaro germano". El camino de las invasiones y por lo tanto de las derrotas. Tambien en Castilla conmemoramos Villalar que fué une estruendosa derrota, pero se conmemora como derrota. Alemania nunca celebró una derrota pues las convirtió en triunfos y pronto volvió a encumbrar a sus poetas, a sus filósofos o sus cientificos aunque hubieran sido corresponsables del desastre. Unos pueblos estan orgullosos de su historia. Otros se lamentan neuroticamente de ella.  Alemania vivió y califico su derrota como una mera "catástrofe" ( Zussamenbruch) que les sobrevino, como podría haberles sobrevenido un maremoto. Otros juzgan la historia  como en España ahora, aceptando sin darnos cuenta   esa culpabilización histórica que intentan echarnos encima en  las demás naciones que aprenderon de nosotros.    Los fastos de los reyes y emperadores Austrias y las conquistas y civilización en el Nuevo Mundo donde trata de ensalzarse una "civilización" basada en los sacrificios humanos..  Bueno pues Alemania en todo caso  me pareció estar dolida, por supuesto, y callada, pero no arrepentida de una culpa que no admitian. " Yo no me siento culpable" escuché con frecuencia. Y si la historia es la maestra de la vida como escribió Cicerón ¿ no debemos aun ahora preocuparnos ante la penosa observación de la reunificación alemana y de la partición y desmembramiento ibérico ? Alemania tiene aún mucho que decir en el mundo y aun en la situación actual de desprestigio y pereza, de bajón  económico e industrial, de pérdida de muchas de sus ancestrales virtudes, creo que no valoramos bien su enorme extensión, su carencia de fronteras, por lo que su "nación" tiende a establecerse como "pueblo" y no como entidad geográfica y por ultimo la recuperación de su natalidad.  Ya ocurrió en los prodromos de la Gran Guerra. El enorme aumento de la natalidad en Alemania y el descenso en Francia. Y la Unión  Europea que es todavia a pesar de todos los esfuerzos  más comercial que cultural, como muestra la dificultad de aceptación de su constitución. La Union Europea   se comenzó y continua de arriba a abajo,antes en la voluntad de aquellos hombres buenos que fueron Monet, Adenauer y De Gaull, pero  es un edificio fragil que puede sucumbir por su propio peso al intentar tragar tantos nuevos estados aún no preparados.

                No debe uno arrepentirse de la historia pues es parte de nuestro ser. Además es ridículo pedir perdón o sentir culpabilidad por lo que hicieron los que nos antecedieron, pues no estabamos en su piel y las culpas además son individuales. Son los individuos , si viven, los que tendrian que pedir perdones lo que implica, como exigen los codigos cristianos, el restituir o indenmizar o resarcir. Nada más inoperante que las declaraciones de farisaico arrepentimiento y peticiones  de perdón por el juicio de Galileo, o por las conductas en la guerra civil de uno o de otro lado. Lo que importa es no actuar en las mismas ondas en el momento actual y muchas veces los perdones van dirigidos precisamente a maquillar los pecados presentes.

 

                 Los estudiantes socialistas eran activistas en todas partes e iban atacando con la fuerza de la contestación escrita y parcialmente de alguna algarada, amparados en la ideologia de la Escuela de Frankfurt y en la logística de los partidos comunistas. Unos partidos y unas ideologias que no podian ser demasiado explicitas, como lo fueron por ejemplo en Francia o en otrso grupos de la llamada Inteligencia occidental,  porque en Alemania  tenian delante de sus narices el muro de Berlin y  recibian con más o menos asiduidad noticias de sus amigos o familiares que habian quedado al otro lado del telón de acero y les lloriqueaban peticiones de medias de nylon o pastillas de chocolate que iban tirando por la ventanilla los visitantes que en automovil se dirigían por las autopistas lanzaderas desde el oeste a Berlin. Sin embargo a pesar de todo  el sincretismo  del psiconalisis con  marxismo cristalizó en una poderosa fuerza que aunque acabó produciendo fuegos artificiales más que derribando muros, ( el muro cayó luego por sí mismo ) ha perturbado bastante la vida intelectual y para nuestro especial interes psiquiátrica, en occidente.

 

 

                16. Trabajo en la clinica Neuropsiquiátrica.

                Estas cuestiones no afectaban a la clínica del Prof. Derwort. Aplicabamos los neurolépticos y el choque electrico, este último con parsimonia. Teniamos tambien las clásicas reuniones de primera hora para presentar los ingresos y alguna exploración. No se habia introducido aún la era de la aplicación masiva de escalas o pruebas conductales. Las sesiones clinicas o conferencias especiales eran escasas y lentas y todo marchaba al tranquilo paso del jefe que por otra parte vivia y dejaba vivir.

 

                No obstante aprendí muchisimo. Habia un departamento de neuropsicologia importante con expertos en epilepsias.  Por aquella época  se comenzó a emplear la carbamacepina, y aprendimos a utilizarla tambien en el tratamiento de las abstinencias por el alcohol y los delirium tremens. Sobre todo por esta época comenzaron a realizarse o comenzamos a asistir a sesiones clínicas y necrológicas del conjunto de las clinicas universitarias y allí más de una vez comprobamos cómo nuestros enfermos psicóticos llevaban dentro un tumor cerebral, una atrofia o cualquier otra cosa. De vez en cuando habia una colaboración entre las dos clínicas y se atisbó algo por ejemplo de los cambios psicológicos en la esclerosis multiple o en las poliradiculitis. No teniamos alcohólicos ni drogaadictos que aun eran escasos. De vez en cuando teníamos que peritar a algun delincuente más o menos peligroso, pero a este respecto he de decir algo sobre el enfermo psiquiátrico aleman. Tiene su interes, al mostrar cómo lo cultural...... o es lo genético ? Hasta que no conozcamos todo el genoma y aún entonces, no podremos discriminar un asunto de otro. El caso es que aun el enfermo mental más grave o el delincuente más peligroso conservaba caracteristicas sorprendentes para la mentalidad latina.

                En primer lugar el enfermo aun muy enfermo, nada más llegar preguntaba: " ¿ Que normas rigen aquí ? Y se le entregaba un largo escrito con todos los detalles. Por todas partes además, como es constante en Alemania, habia rótulos con indicaciones, horarios y prohibiciones. En segundo lugar ante el Herr Professor no ví a nadie nunca desmandarse. Las actividades eran obligadas bajo horarios estrictos. El alemán, incapaz de improvisar, estaba acostumbrado a recibir normas y órdenes para saber lo que tenía que hacer en cada momento. Además aún un enfermo agitado o delirante lo hacia con moderación y creo que nunca oí gritos o golpes. Por último respetaban la decoración aunque fuera, y lo era, delicada con floreros, cuadros, cafeteras, servicios y cubiertos. Era admirable. O repugnante segun se quisiera valorar. Cuando lo comparo ahora con los enfermos maleducados, agresivos, sucios y ruidosos desagradecidos y blasfemos ( y no solo los enfermos) que he tenido que padecer estos ultimos años en la unidad de agudos del Hospital Clínico de Valladolid no me queda más que asombrarme profundamente.

 

                Por lo demás en el tiempo libre, que era bastante, me dediqué a leer y estudiar a partir de la gran biblioteca de la clínica. Me admiraba siempre que estuvieran completas y disponibles  todas las colecciones, todos los archivos, todas las historias clínicas desde la fundación. Desde luego fotografias y demás papeles. Yo creo que por entonces no se tiraba un papel. Me extasiaba leyendo antiguos textos, y antiguas historias. La clínica universitaria  databa de finales del siglo XIX, como casi todo. Las adquisiciones modernas eran tambien numerosas y abundantes; tambien en temas de psicoanalisis. Ya he dicho que habia en Giessen una cátedra de psicoanalisis; la segunda de Alemania  y que estaba ocupada entonces  por el Prof. Richter. Uno de los médicos jefes ( Oberarzt) de nuestra clinica  era psicoanalista.  Como suele suceder era el más antipático y poco comprensivo de todos. Obvio su nombre. Fué luego de un tiempo director interino de la misma clínica al fallecer el Prof. Derwort, pero entonces yo ya no estaba allí. Fueron noticias que traía mi hija la Prof. Natalia Jimeno que por los años 80 realizó estancias de trabajo en esa misma clínica de Giessen.

 

 

                17. Concesión del   título de especialista.

                Poco a poco fue pasando el tiempo y completé las rotaciones habituales. Ya llevaba en Giessen casi cinco años y habia ido acumulando los certificados pertinentes en los cuales  se certificaban mis buenos conocimientos, disposición y responsabilidad. En un momento dado, en  Enero de 1967    Derwort me expidió un breve certificado en el que expresaba que mi formación como especialista estaba terminada favorablemente. Ello no tenia nada que ver con el contrato de trabajo que dependia totalmente como he dicho, de la voluntad del director de la clínica.

                Los títulos de especialista no eran títulos universitarios sino certificados de capacitación profesional que certificaba la Camara Médica o Colegio de Médicos, como  ya  he dicho. Por lo tanto incluso el certificado de Derwort no era en principio vinculante para la Cámara. Yo lo presenté y muy pocos dias despues me citaron para hablar  con una persona cuyo nombre no recuerdo, pero que desde luego debia ser el responsable del asunto en la Cámara Medica. Como siempre me pasó a su despacho. Me invitó a un refresco y charlamos amigablemente. Aquella charla era un examen - entrevista; como debe ser, me decia yo, siempre que se diera la probidad completa del interlocutor; pero ello no se ponia en duda jamás. Me preguntó largamente sobre mi curriculum, sobre mi actividad en la clínica, sobre mi adaptación a Alemania y más brevemente sobre mi situación familiar. En concreto y cortesmente queria enterarse de dos cosas: Primero si mi esposa era alemana o no. En segundo lugar, y en parte derivado de lo anterior, si tenia intención de permancer en Alemania despues de obtener el titulo o volvería a España.

                Yo sabia muy bien que es lo que tenia que responder. Si respondia que queria quedarme en Alemania, siendo mi familia y yo españoles quizás me pusieran dificultades. Si decia que queria volver se esperaba que fuera un buen embajador de la cultura alemana en el extranjero. Yo por otra parte comenté  largamente mi trabajo y consejo frente a trabajadores españoles,de lo que nada he escrito en estas paginas hasta ahora, y  sobre lo que luego contaré alguna anécdota. Tambien me preguntaron si tenia interés en la carrera académica y si habia hecho algun trabajo de investigacion. Yo tenia algunos y dije por supuesto que deseaba volver a España e intentar allí llegar a ser profesor de universidad. Pocos dias más tarde tenia mi flamante titulo alemán de especialista en "Nerven und Gemütskrankheiten" Es decir especialista en enfermedades mentales y del ánimo. Así seria la traducción más correcta.

                Por entonces yo tenia ya los dos titulos españoles de psiquiatra y neurólogo que emitian las Facultades de Medicina con facilidad ante la presentación de informes para los que a veces bastaba la colegiación con tal especialista.

 

 

                18. Anécdotas.

                Tuve que ver a muchos pacientes emigrantes españoles. No todos de psiquiatria, si no que se me requeria como intérprete o ayudante para intervenir en las dificultades derivadas de las diferencias de cultura y personalidad.

                La más impactante ocurrió como sigue: Un dia me llamaron urgentisimamente desde la clínica de piel. Me hicieron poner un traje de quirófano y me introdujeron en un cuarto blindado con un paciente español. Gallego, naturalmente, tendria que decir. Estaba angustiadisimo y totalmente confuso. El habia ingresado por unos cambios de color que tenia en la piel y de repente le aislaron en una habitación sin darle ninguna explicación cortando todo contacto con el exterior y le dijeron que le iban a trasladar a España en una ambulancia especial y precintada. !Tenia lepra! Las autoridades alemanas sacaron el correspondiente reglamento. Aislamiento total; expulsión del pais y traslado en una ambulancia individual blindada. Tuve que explicarselo todo al pobre hombre y sedarle su angustia medicamentosamente.

 

                Otros pobres pacientes extremeños no habian salido nunca de su aldea. Yo casi no les entendia.  ¿ Tenian la tarjeta de residente, y el contrato, y los impuestos..... La Krankenkasse se transformaba en la gran casa y los Steuer ( impuestos ) en la estoia. Pero no habia temor en que se produjera un lenguaje criollo y mixto. El alemán por ser idioma tan escrito  no corria el riesgo de perderse; al menos no por el extremeño.

                Un paciente gallego me decia que veia la Santa Compaña y su tétrico acompañamiento de esqueletos y sudarios. Yo le creí delirante y terminada la exploración le diagnostiqué de esquizofrénico. Solamente máas tarde al trabajar en Galicia supe qué era la Santa Compaña y la familiaridad con que  el campesino charla con su padre muerto. Era un depresivo, quizás de pura morriña nada más. Tuve que acompañarle a España. El viaje en avión fue tremendo. Tenia miedo y se puso a devolver. Yo fuí su médico y su enfermero y al llegar a Madrid en el avión ,no tenia previsto donde tendria que ingresarle. Tuve que recurrir a mi padre e ingresarle en Quitapesares, Segovia. El ultimo tramo lo hicimos en taxi y yo tuve que restar de la cartilla de ahorros del pobre hombre todos los gastos. Su nombre no se me olvidará: Ramiro Trastoy, creo recordar que era de Betanzos.

 

 

                19. Dudas y cambios.

                Nadie me dijo que tuviera que marcharme, pero una vez con el título me parecia que la situación en la clinica era precaria. En todo caso lo mayor parte de los asistentes una vez titulados solian marcharse a mejores puestos en otros hospitales. La verdad es que yo deberia haber hablado con Derwort para preguntarle claramente si podría continuar en su clinica o  si podría trasnformarme en  colaborador fijo, por así decir, pero a mí me entró el pánico del desempleo en Alemania y en España, con dos hijas y esposa a cargo y sin aceptar en manera alguna volver a España mendigando. Con estos pensamientos y las  proposiciones que despues me hicieron decidí que tenia que marcharme de la clínica. Supe Despues que Derwort quizás me habria aceptado como colaborador estable.  Tambien me producía pánico la cautela que exigían al concederme los permisos de Residencia anuales. Tenía que certificar la clínica que mi presencia era indispensable para atender medicamente a la población alemana y estaba claro que mis servicios podrían ser en cualquier momento innecesarios. En las revistas médicas, por lo demás  los anuncios sobre plazas vacantes eran  entonces numerosisimos en todas las especialidades y se anunciaban destacando todas sus  ventajas. Los puestos sobre todo estaban afectos a hospitales comarcales o municipales. Tambien había bastantes en clinicas privadas y alguno en las universitarias. Derwort por otra parte mascullaba que tenia el compromiso de colocar a un alemán, antiguo discipulo suyo que estaba trabajando de Psiquiatra en el Vietnam rojo. Por ello parecia que estaba eseperando que algún asistente se le despidiera. Por cierto que este psiquiatra cuyo nombre espero recordar antes de terminar estas memorias, fue luego importante activista en las revoluciones psiquiátricas que culminaron en los movimientos antipsiquiátricos que tambien en Alemania convulsionaron en algunos escenarios tanto lo psiquiatria como la ciudadania y hasta cierto punto de la politica y que en parte he descrito anteriormente. Con todo ello yo me empecé a poner nervioso, por no decir que me entró un cierto pánico sobre mi inmediato porvenir y el de mi familia.

 

                ¿ No deseaba volver a España ? Confieso que desde el punto de vista personal y profesional no. Yo me encontraba perfectamente adaptado a Alemania y valoraba su orden, su silencio, su nivel de vida y su funcionamiento sencillo y estricto, tan ausente curiosamente de estres para quien se adaptara y trabajara normalmente. En España odiaba la suciedad, el ruido, la frecuente falta de educación, hasta el lenguaje mal sonante y las triquiñuelas del trabajo profesional y de la vida en general. Las tapas, la salidas en la calle, la facil amistad y el sol y la luz parecian entonces no pesar en la balanza. Sin embargo tenia ya dos hijas por aquella época. Hablaban español en casa, más algo de alemán e ingles, pues nuestro principal vecino por tener niños de la misma edad que los nuestros eran marines americanos. En concreto pilotos de helicóptero que entonces pasaban por el terrible temor de ser enviados al Viet Nam. Ella se llamaba Brenda y dió nombre a un magnifico potage popular en nuestra casa. La sopa de Brenda. En casa además seguia mi esposa muy vinculada a la cultura francesa donde se habia formado y recibiamos revistas francesas. Eso era Europa. Mi padre me animaba a que volviera, pero no me presionaba en absoluto y siempre le pareció bien lo que hice. Desde el punto de vista familiar era conveniente volver, las hijas si no podian permanecer en una dificil situación ambigua culturalmente y un tanto desarraigada, como tantas veces he vivido en hijos de emigrantes.

 

                ¿ Qué se me podia ofrecer en España. ? Mi padre me enviaba noticias de todas las vacantes, de todos los concursos. Puestos administrativos en Palencia, en Segovia, en Avila....  A mi me parecian, sin duda con prejuicios aún de juventud,  sitios mezquinos vistos desde Alemania, y en  donde, pensaba, no podria medrar ni en lo espiritual ni en lo profesional, ni en lo económico. Además eran puestos que implicaban algunos una oposición cuya preparación siempre me pareció una terrible pérdida de tiempo. Además los sueldos eran irrisorios entonces, lo que obligaba a mantenerse con una consulta privada. Ello lo veia yo como gran inseguridad económica, como una falta completa de tiempo libre, como un desasosiego continuo por la clientela. En Alemania no se concebia otra forma de trabajar que la dedicación exclusiva que llevaba aparejada ingresos extra importantes como he explicado. A nadie se le ocurrió decir, como en ocasiones similares en España, que trabajaba los enfermos privados durante el mismo horario de los publicos. Los enfermos privados eran privados del hospital y yo como trabajdor del hospital participaba en los beneficios que originaban. En España entonces y despues operaban las cicaterias y mezquindades derivadas de la envidia entre clases, sindicatos y politicos, todos en baja formación cívica. Así lo veia yo. ¿ Puestos con dedicación exclusiva y sueldos suficientes ? No existian al parecer. Los puestos mejores del Seguro de Enfermedad eran consultas de dos o cuatro horas con sueldos tambien ridiculos. Se seguia esperando más o menos inconscientemente que el médico viviria de su prestigio en la clientela privada y que más o menos prestaba sus servicios "de beneficencia" en lo público que le asignaba por ello un pobre aguinaldo. Realmente los cambios pertinentes en todo ello iban llegando poco a poco hasta instalarse en las grandes reformas de los años ultimos de los 60 y 70. Llegué a tener toda clase de programas y apuntes de oposiciones pero  se me caian de las manos. En el tiempo libre habia que comprar, sacar a los dos niños de paseo. Conocer los alrededores. Sentarnos en alguna cerveceria. Cenar con los amigos españoles o no. Nosotros viviamos y viviamos bien. ¿ Por qué cambiar?

 

                ¿ No tenia ningún contacto con algun centro, cátedra, persona o institución que me amparase o ayudara al regreso ? Al terminar brillantemente la carrera, el Prof. Garcia Conde en cuya clinica de medicina interna en Valladolid permanecí cuatro años, me invitó a trabajar con él con el horizonte puesto en una cátedra. Realmente era la universidad y una cátedra mi aspiración más secreta, pero ¿ Acaso tenia yo la disposición de ánimo, el espíritu de sacrificio, incluso el don de gentes o la paciencia para la esclavitud y dependencia durante años, o la memoria.... necesarias para conseguir tal meta.? Yo tenia mil intereses, no de hobbys o deportes sino intelectuales y me decia que de medicina ya sabia suficiente para una cultura general y tenia que seguir con la historia, la filosofia y la teoria del Estado quizás para entender mi mundo entorno. ¿ O Acaso era todo este discurso un mero pretexto para esconder una cierta e innata pasividad y pereza por alejamiento esquizoide hacia el mundo externo ?  Desde luego lo que tenia claro es que un reconocimiento exterior; triunfos, nombramientos, o cargos  me dejaban completamente frios y con vivir razonablemente bien de la profesión en manera alguna queria ni necesitaba triunfo social ni en lo privado ni en lo cientifico, salvo quizás el interes en escribir o publicar alguna cosa no solo o  precisamente de medicina. Todo es posible, y yo ni ahora puedo juzgarme suficientemente bien.

 

                Sí que mantenia algun contacto. En concreto con José M. Valentin Conde.  Yo le enviaba separatas, fotocopias, y bibliografia alemana que me era disponible. Nos escribiamos de vez en cuando. Incluso planificamos escribir juntos un posible tratado de psicopatologia. Ello motivó durante los años 67 y 68 un intercambio de largos parrafos y cartas en las que abordabamos,  problemas  tanto conceptuales como prácticos. Elaborabamos indices y contenidos de ese trartado de psicopatologia. El me referia tambien su situación profesional y los cambios que iba afrontando a traves de las diversas oposiciones que iba ganando. Las dificultades de su inicio Salamanca con el prof. Llavero. Su intención de presentarse a adjuntos de Valladolid en competición con Benito Arranz, Cano Hevia y otros. Me animaba fuertemente a seguir trabajando y me recomendaba planes concretos para volver a España ganando claro las pertinentes oposiciones a una plaza de dirección de Hospitales psiquiátricos o similar. Prometia ayudarme y he de decir  que con sus consejos y sus entusiasmos por correspondencia que guardo y que releo en estos dias tan distantes así lo comprueban. Es más un libro de psicopatologia publicado por mi hace un año sigue todavia los esquemas e ideas que yo presentaba en aquella correspondencia. Conde  soñaba, como yo, en una futura y estrecha colaboración. Seguramente entonces no nos conociamos suficientemente bien y nos arrebataba a ambos el entusiasmo juvenil y a él mi situación "privilegiada" en la meca de la ciencia psiquiátrica. Proyectos entre otros que como se verá si sigo escribiendo estas memorias se truncaron por distintas razones y caminos. En todo caso me aconsejaba y aconsejaba bien, que no viniera de "maldito" si no de jefe y en situación de estar cómodo. Prometia su ayuda, y era promesa importante pues él se estaba situando muy bien en las plazas insitucionale sy oficiales.

                Nos veiamos brevemente en mis vacaciones. Una vez, dentro de una gira que él realizaba por diversas clinicas europeas, estuvo en nuestra casa. Le enseñé por fuera donde trabajaba. Hizo algunas fotos. Me vió tan tranquilo que siguió metiendome, esta vez de palabra, o intentó meterme una vez más el gusanillo en el cuerpo. ¿ No publicaba ? ¿No queria hacer oposiciones ? ¿ No pertenecia a ninguna sociedad cientifica española o alemana ? ¿ No me veia o escribia con fulano o con mengano ? Supongo que todos los consejos implicitos en las preguntas eran adecuados, pero yo en el metamensaje de mi contestación expresaba lo que Papini cuando le preguntaron porqué no viajaba: El gran escritor y pensador italiano contestaba: "Es que yo ya vivo en Florencia". Así yo contestaba: Yo ya estoy en Alemania. El, a quien conocia desde los años de alumno interno en el Hospital de Valladolid y aun de antes desde el Colegio de San José, iba ya catapultado a los primeros puestos en el ranking de los papables para cátedras y demás prebendas. Estupendo, no menosprecio su enorme esfuerzo para conseguir esas metas, pero yo estaba en otra onda entonces. O tal vez no, quedandome de momento en retaguardia por si en algún momento era él precisamente quien podria facilitar mi vuelta a España. En todo caso y como dice tanto el sabio del Zen, como las estrategias de las matemáticas de los juegos, agradezco cuando hay que agradecer y respondo con la mejilla que me han ofrecido o con la mano   con la que me han atizado. Quizás por último mi temor a oposiciones y a los sistemas españoles era tan grande y yo era y sigo siendo tan inadecuado para el sistema, que evitaba pasar estas pruebas ante el temor al fracaso. Así puedo jaztarme hoy - ya en el año 2000 - que solamente he realizado dos oposiciones en mi vida y que las dos las he ganado si bien una con el primer puesto ( la de alumno interno ) y otra con el último de los que aprobaron ( la de profesor titular ).

 

 

                20. Las secretarias y otras apersonas.

 

                Quizás es el momento de referirme a algunas otras personas que me ayudaron decisivamente a realizar con eficacia mi trabajo en Giessen. En este aspecto fué fundamental la de las secretarias. Habia que mimarlas sin pasarse. Unas flores era siempre lo adecuado y una cierta conversación. Todo se dictaba en unos primitivos dictafonos Grundig. Así la secretaria corregia automaticamente mis faltas y todo quedaba perfecto.

                Lo más dificil eran los informes periciales o "Gutachten". Ya he descrito cómo eran trabajo obligado y  a la vez fuente importante de ingresos. Pues bien en esta tarea mi secretaria fué Frau Kunzemüller, que yo creo que conocí a través del Prof.  Lammers. Ella trabajaba de Secretaria en el Ernährungswissenschaftinstitut; o sea en el Instituto de bromatologia o de Ciencias de la Alimentación. Contaba una gran anecdotario respecto a sus viajes de trabajo con su equipo por paises africanos a fin de investigar sus dietas y sus consecuencias médicas. Era inteligente, rápida y muy trabajadora, lo cual se suponia en todo alemán y más en toda alemana en aquel momento. Era hija de un médico rural, ya fallecido, y como tal habia salvado de la guerra y heredado unos preciosos muebles antiguos que vimos con delectación en su casa. Y de la misma manera tenia unos preciosos libros médicos antiguos; es decir de primcipios de siglo o finales del pasado que me regaló y aún tengo. Biografias de Sauerbruch, por ejemplo y de otros en letras gótica hoy ya casi ilegibles. Estuvo muchas veces en casa. Se divertia con nuestras costumbres, nuestras comidas y nuestras hijas. Trabajamos muchisimo juntos.

                En todo caso me entró una cierta inquietud y seguia pensando que tenia que dar algun paso en mi carrera profesional teniendo en cuenta mi situación familiar, ya con dos hijas.

 

 

                21. Basilea y Hofmann La Roche.

                Yo repasaba con frecuencia las ofertas de trabajo en las revistas y periódicos. De repente apareció una oferta de trabajo que a primera vista parecia hecha para mí. Hoffmann La Roche de Basilea buscaba un psiquiatra que dominara el alemán y el español para trabajar en el equipo central de investigación y ensayos clinicos  pero con competencias especiales en el area hispanoamericana. Ofrecian vivir en Basilea y un sueldo que me parecia fabuloso. Escribí y me invitaron a una entrevista personal. En principio no pensabamos ir, pero una noche de insomnio atenazados por la emoción entre la duda, el entusiasmo y el ínterés, nos levantamos de repente, abrigamos a nuestras hijas, nos montamos en el coche - un Volkswagen escarabajo de segunda mano - y pusimos rumbo a Basilea. Desde el centro de Alemania donde viviamos todo parecia estar cerca. A la mañana siguiente con esposa y niñas nos presentamos en el edificio central de La Roche.

                No sé si todavia conservabamos, o al menos conservaba yo una cierta mentalidad provincial más o menos paleta. No tengo temor en decirlo, pero el caso es que ya la preciosa ciudad, los puentes y darsenas sobre el Rhin - para mí todavia en aureola mitica a traves de la teologia germánica -  me impactaron, aunque yo ya habia estado en la ciudad. El rascacielos de La Roche tanto más. Los mil ascensores, los mil despachos lujosos en su sobriedad ambiental acogedora, sus preciosas, eficaces y silenciosas secretarias, los despachos imponentes de los jefes, el perfecto atuendo en terno azul oscuro de los ejecutivos .... me dejaron un tanto con la boca abierta.  Tuve una reunión con todo el equipo de investigación clínica y me explicaron con toda clase de lujos y alicientes mi trabajo. Control y promoción en el area hispanoamericana. Viajes frecuentes. Mientras tanto vida de trabajo y de lujo en Basilea, pues un empleado de la firma debe relucir en su honor y promoción. Habria de llevar gemelos de oro y corbatas de seda. Vivir en lujoso apartamente de x-tantas habitaciones limpias cada dia por una sirvienta quizás española emigrante tambien. Los domingos a esquiar a Saint Moritz o Gastaad. Alternaria con la mejor sociedad de Basilea y mis hijas podrian ir a los mejores colegios eligiendo el idioma francés o alemán. ¿ Podré seguir escribiendo y haciendo algo de literatura o de corresponsal de las revistas españolas ?  ¿Podré asistir a conferencias, conciertos y museos.... ? He visitado rapidamente el museo de pintura y me he quedado impresionadisimo ante Picasso, o Van Gogh... ¿Podré viajar a Alemania en los fines de semana en vez de a esquiar a San Moritz ya que soy nulo en los deportes ? Sí podia. Me dijeron que sin más contara con el puesto pero que hablara con el jefe de personal para ajustar adecuadamente el sueldo, aunque la promoción era frecuente y suculenta. Debia ser suficiente desde el principio y no querian en manera alguna que en poco tiempo al notar la carestia de la vida o lo que ofreciera la competencia...   les abandonara. Así lo hice. La entrevista con el jefe de personal me resultó desagradable y además la fuerza de mis argumentaciones escasa pues a mi ya me parecia suculento el sueldo neto de 5 mil francos suizos cuando yo estaba cobrando aproximadamente el equivalente de 1000 en la universidad de Giessen. Ya estaba claro que aquello no era la Universidad. Tendria que trabajar duro y cobraría fuerte. Dije que lo pensaría y que les contestaría en muy pocos dias.

                Yo me dejé entusiasmar internamente: Vivir en el centro de Europa. Conocer gentes y paises. Dar a mi familia un nivel digno internacional que prometia un futuro arrollador.....   Así que me quedé bastante mudo cuando al quedarnos solos mi esposa me fué colocando en la sencilla realidad: ¿ Tú con gemelos de oro y en San Moritz ?  ¿ Yo con abrigos de piel y alternando con la jet que no me importa ? ¿ Tú de agente comercial convenciendo y tratando con gente, ???

                Cuando volví a Giessen traté el asunto con el Prof. Greve, el Oberarzt de mi confianza de quien ya he hablado. "Es un camino sin retorno si se dedica a la industria. Vd puede abordar perfectamente  el camino académico aquí o en su pais, y además ese tipo de trabajo no va con su personalidad."

                Así que renuncié y hasta hoy tengo la sensación de haberme librado de una catástrofe gracias a consejos tan sensatos.  En Hoffman La Roche debieron quedarse asombrados de una renuncia a colocación tan sabrosa  segun su punto de vista.

 

 

                22. La muerte de Erbslöh.

                Yo creo que ya estaba en España cuando me enteré. Tampoco recuerdo con exactitud si me escribieron desde Giessen, si quizás fue Pablo Santamaria quien me escribió o llamó, lo  lo leí tambien  en los periódicos españoles pues la tragedia fue suficientemente terrible como para formar parte de la lista de terrores mundiales cotidianos ( desde entonces mucho más incrementada ). Resulta que el 22 de Octubre de 1974 la madre de un paciente le asesinó a tiros en su propio  hospital.

 

                El el suceso me impactó profundamente y lo recuerdo  todos los dias  en mi trabajo clínico cotidiano. Tanto cómo me habia impresionado la personalidad de Erbslöh absolutamente dedicada a la ciencia y a la investigación. Autodisciplinado y autoresponsable en el mejor espiritu del evangelismo puritano. Reconocido mundialmente como uno de los mejores neurólogos y quizás el mejor en las enfermedades degenerativas y sistémicas del SNC.... y muere en el punto más alto productivo y activo de su vida y su carrera a manos de una estúpida mujer. Pero todo tiene alguna explicación.

                Había ingresado en la clínica un paciente yugoeslavo. Los yugoeslavos por aquella época constituian ya un contingente importante de emigrantes trabajadores.  Eran preferidos a los turcos por ser más europeos, pero menos que a los españoles e italianos que eran apreciados por ser buenos trabajadores y muy cumplidores. De todos era y es hoy todavia más conocido el salvajismo de las gentes y paises balcánicos. Tito logró sujetarlos un tiempo y parecia que podrian convertirse en parte de la Europa civilizada, pero ya se ve que su romanización fue incompleta. La venganza personal con el cuchillo era, parece, habitual... y Erbslóh no entendia nada de psicología y menos de la psicología de los no alemanes y menos de la psicologia de un balcánico o de la madre de un balcánico. El caso es que ese paciente yugoeslavo estaba afecto de una enfermedad neurodegenerativa, creo que una esclerosis lateral amiotrófica, que es una de las enfermedades más espantosas que existe ( la padeció el inmortal Giovanni Papini ) Pues bien Erbslöh probaba uno y otro tratamiento, una y otra exploración en el paciente. Yo no estuve allí, pero por lo que sabia y por el recuerdo del Sr. Ascensioni, creo que se puede hablar de un auténtico ensañamiento terapeútico y todos teniamos más o menos en la trastienda de la memoria el caso de aquellos médicos nacis que hacian vivisección en los campos de concentración como el maldito Mengele. La madre del yugoeslavo vino a Giessen para estar junto a su hijo. Parece que le suplicaba a Erbslöh que le diera de alta para que volviera a morir a su casa. Erbslöh no accedia ( ¿ Es que no existía el alta voluntaria ? ) Estas cosas no estaban aún bien reguladas,. No existian códigos legales o éticos claros, ni siquiera en Alemania. Yo jamás viví allí un alta voluntaria contra consejo médico ni oí hablar del asunto. Todavia la medicina era paternalista y el alemán disciplinado. La madre del yugoslavo no pudo aguantar más.

 

Traduciré  los párrafos más importantes de la reseña del periódico citado al dia siguiente, el 23 de Octubre de 1974.

 

                " Según el informe de la policia los hechos pudieron reconstruirse como sigue: El Prof. Erbslöh había vuelto a su trabajo como primer dia despues de sus vacaciones entrando en la clínica hacia las 8 de la mañana. Comenzó su trabajo con una breve reunión con sus colaboradores que terminó hacia las 8 y veinte. El director de la clínica se dirigiò despues hacia los sótanos donde estaban situados los despachos. En la misma escalera le estaba esperando Paula Sandukeie, dependienta de 46 años y que vivia aislada y retirada. Ya desde hacía bastante tiempo había solicitado a los médicos de la clínica de Giessen que dieran de alta a su hijo ingresado en la misma para que pudiera llevarselo a casa y cuidarle ella misma. Su hijo de 21 años se encontraba ingresado en la clínica desde hacía unos dos años y medio a consecuencia de una enfermedad que afectaba a la transmisión de los impulsos nerviosos a los músculos-  Se trata de una enfermedad de origen desconocido.

De nuevo Paula Sandukie pidió al director de la clinica Prof. Erbslöh que diera de alta a su hijo. Tres testigos que  pudieron observar los sucesos en la misma escalera de la clínica creen haber escuchado que  el Prof. Erbslöh explicaba que  el alta era contraria  al deseo del paciente  y que además era inaceptable desde el punto de vista médico, ya que el estado del paciente  había mejorado mucho ultimamente. Una paciente  estaba  justamente enfrente del profesor  cuando la madre sacó la pistola y disparó al Prof. Erbslöh.. El primer disparo  penetró en el pecho. Mientras que el Prof. Erbslöh caía al suelo  a los mismos pies de la paciente, Paula Sandukei disparó una segunda vez . Esta vez el proyectil  penetró por la espalda. Los demás tiros, hasta siete erraron al moribundo, que herido de muerte se deslizaba por la escalera abajo. Según la policia  fue como un milagro que los disparos  no hirieran tambien  a la paciente que estaba al lado de Erbslöh y que sufrió un ataque de nervios.

La asesina con la pistola en la man,o   que todavia tenia una bala en la recámara, esperó a la policia recostada en un radiador   de la calefacción a pocos metros de distancia del director de la clinica que agonizaba en un charco de sangre, entregandose a la policia sin resistencia. Entretanto un equipo médico  comenzó a atender  al profesor herido que fue llevado urgentmente a la clínica de cirugia. Aun cuando fue operado  inmediatamente su vida ya no pudo ser salvada.

Cuando el hijo enfermo se enteró de lo sucedido sufrió un  grave colapso. Otros pacientes refirieron que  la madre del paciente se ocupaba tiernamente de su hijo enfermo . Casi todos los fines de semana se trasladaba a Giessen para estar junto a su hijo. Le cuidaba, le lavabas, le daba de comer, le  cepillaba los dientes y durante horas se sentaba al lado de su cama., Ordinariamente llegaba los  sábados a mediodida regresando hacia las 8 de la tarde, quedandose tambien  muchas veces durante todo el domingo. Los demás pacientes de la clínica refirieron que Paula Sandekeie solo tenia un pensmiento: Llevar a su hijo a su casa para cuidarle personalmente. Los médicos la habian asegurado que cuando el peciente por fin  volviera a su casa  procurarian proporcionarla  una ambulancia y una enfermera. Los demás pacientes refirieron que no habían notado  nada extraño en el aspecto psiquico de la  mujer, exceptuando su tozudez en el deseo  de llevar a su hijo a su casa."

                El periódico  presenta tambien una biografia de Erbslöh y  un escrito del decano de la Facultad calificando el hecho como una tragedia. No he podido averiguar la condena que recibió la asesina y si se tuvieron en cuenta consideraciones medico legales en el juicio. Aparte el impacto del hecho son interesantes y evidentes las circunstancias psicológicas del asesinato. Un problema simbiótico de madre-hijo que recuerda el de la famosa pelicula de "Psicosis", si bien es ése caso es  el hijo quien cuida y conserva a la madre muerta.

     Cuando visité la clínica por última vez en 1998 apenas se acordaban ya del suceso.  Casi ni siquiera su actual director. Vi que delante del pabellón de neurologia de mujeres donde yo habia trabajado con Frau Scheuerman se habia colocado una pequeña lápida sobre un pedestal. Escuetamente decia: Haus Erbslöh. Nada sobre el suceso. Detrás de los antiguos pabellones, detras del umbroso y viejo jardín se erguía un magnífico edificio con el nombre de " Nervenzentrum". Habia sido el sueño de Erbslöh. Todos los dias me acuerdo de esta tragedia.

                Hoy el pabellón de mujeres de su clinica lleva el nombre de Erbslöh. No es mucho. Creo que existe tambien un premio cientifico con su nombre.

                Pobre Erbslöh. Falleció victima de su desconocimiento del psiquismo ( y no de la psicologia )  de sus pacientes. Guardo como un tesoro la dolorida carta de contestación a mi pésame de su esposa. Erbslöh fue el  maestro médico más importante   con quien trabajé directamente y le guardo un emocionado recuerdo y agradecimiento, pero su vida y su muerte son tambien un ejemplo y una advertencia de lo slímites y riesgos de nuestra profesión; riesgos que han aumentado ultimamente.  En estos pagos castellanos tambien tenemos el recuerdo de una tragedia paarecida aunque con otras connotaciones psicológicas. El Dr. Lopez Sainz      hace unos años en   Burgos fue tambien asesinado con arma blanca por un paciente paranoico. Era muy conocido por su tratado, uno de los primeros  de Psiquiatría medico legal. ( Sainz y Codon: Tratado de Psiquiatria Médico Legal ).

¿Deseas seguir leyendo el 5º Capítulo?.Adelante pues:

Your Banner

 


 

    [1] Onésimo y Eliseo Reclus: " Geografia Universal" Tomo I Europa. Pag. 172. Editorial Española Americana. Madrid. ( sin fecha de edición) Traducción de vicente Blasco Ibañez.

    [2] A. Jimeno Valdés. Estudio Clinico y anatómico Cerebral de las Formas esquizofrénicas Sintomáticas. Cuadernos Madrileños de Psiquiatria.  III, 15: 13- 59, 1976.

    [3]Jimeno Valdés A. " III Ventrikel und die Massa Intermedia" Der Radiologe.  6,12: 504-508. 1966

    [4] A. Jimeno Valdés. " Sobre la encefalografia fraccionada en hiperpresión." Hospital General. V. 6. 1965.

    [5]IPT etc.

Contacte con  PsiquiRed. Copyright © 2002  Web personal. .  Última actualización:lunes, 02 de abril de 2012 

   Contador de visitas a la página

Agregar a favoritos  |  Imprimir  |  Ser tu página de inicio   |  Atrás  |  Adelante  |  Inicio