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CONGRESO NACIONAL DE PSIQUIATRÍA.
Santiago de Compostela. Setiembre de 2007[1]
LAS CONTROVERSIAS HEREDADAS DE LA PSIQUIATRÍA. (Colegio de Eméritos)
LA ETIOPATOGENIA DE LAS ESQUIZOFRENIAS AL COMPÁS DE LAS IDEOLOGÍAS EN LOS
ULTIMOS CINCUENTA AÑOS.
Agustín Jimeno Valdés.
Universidad de Valladolid.
Introducción,
Un titulo apasionante el de esta
ponencia del Colegio de Eméritos que agradecemos al Prof. Santodomingo, pues
solamente una amplia perspectiva temporal permite considerar la importancia que
las modas han tenido no solo en la determinación de las cuestiones sino
especialmente en las doctrinas,
dentro del mismo campo de la ciencia o de la pretendida ciencia. No quiero
citar, al menos por ahora, las
manidas revoluciones científicas y el cambio de paradigmas, pues a mi modo de
ver el tema que voy a abordar queda un tanto fuera de la autentica ciencia
natural y procede más bien del campo de las ideologías culturales y hasta
políticas que se inmiscuyeron en el fondo y en la forma de la psiquiatría
precisamente a causa de su precariedad como ciencia.
Pues me parece que ninguna controversia más decisiva y apasionante y cuyos
epígonos aun colean en importantes “flecos” de todo tipo, que la polémica acerca
de los factores causales de los
síndromes esquizofrénicos. Pues estas controversias se referían a este
importante y aún misterioso grupo de trastornos que englobaban, sin embargo,
bajo el epígrafe poco preciso y menos científico de “enfermedad mental”.
Añado que puedo presumir, y por lo tanto aprovechar, que detento algunas razones
para estar particularmente interesado e informado en esta importante cuestión.
Por una parte viví en mis años de formación la inclusión de la psiquiatría como
doctrina y como clínica, en el
campo de la medicina interna que es decir la medicina como tal; asistí después y
parcialmente participé en la intrusión de la sociología, concretamente de la
famosa Escuela Sociológica de Frankfurt,
en el campo de la psiquiatría de las psicosis, pues tuve el privilegio de
seguir muy de cerca y de contar con gran parte de sus documentos y bibliografía
del seminario que impartía el Prof. Habermas en
1966 en Frankfurt, sobre: “Procesos
patológicos de Socialización”
momento en el que yo realizaba mis estudios de especialidad como asistente; es
decir MIR, en la clínica universitaria de Psiquiatría de Giessen en Alemania. (
a sesenta kilómetros de Frankfurt)
Por ultimo padecí en propia carne los resultados de la exaltación y exclusivismo
de las doctrinas socio-políticas sobre la “enfermedad mental”
derivadas de todo aquello, en los años 70 muy cerca de donde ahora
estamos: en el Sanatorio, en su principio Manicomio,
de Conjo.
Así que voy a referirme:
En primer lugar y brevemente a la situación histórico cultural de la psiquiatría
en los años 60.
En segundo lugar a los motivos que influyeron en el desprestigio de los factores
biológicos y el prestigio de los psicosociales en la cuestión que nos ocupa.
En tercer lugar describiré de forma muy sintética y
a manera de recuerdo, pero quizás también de instrucción y admonición
para el presente, el núcleo doctrinal de los “procesos anormales de
socialización”
de aquellas escuelas, especialmente la situación llamada de doble vínculo.
En cuarto lugar me referiré brevemente a los distintos tipos de consecuencias en
los es derivados de estas
doctrinas.
Por ultimo intentaré descubrir en la situación presente, la supervivencia en el
fondo y en la forma de algunas de aquellas “modas” y también del porqué y de su
importancia e interés.
1. Situación histórico cultural de la psiquiatría en los años 60 .
Todos sabemos que en su origen la psiquiatría como ciencia es básicamente
biologicista, como el resto de la medicina. Así desde luego en Kraepelin y no
solo Grissinger; también Jaspers, y quizás un poco menos en Bleuler que ya había
tenido contacto con el
psicoanálisis a comienzos del siglo XX.
Mas esta época está ya por definición
fuera de nuestro ámbito de observación. Constataré sin embargo esta
primera influencia:
1. El psicoanálisis.
Freud y sus discípulos, como es sabido,
apenas atendieron a psicóticos. El caso Schröber, quedó como
paradigmático. Se trataba de una psicosis procesual de transformación con
numerosos síntomas de primer rango y que Freud interpretó como intentos del yo
del paciente por superar una homosexualidad latente.
En todo caso el psicoanálisis brindaba al psiquiatra clásico algo muy sugestivo:
la comprensión psicológica de los síntomas. Desde luego se trataba de una
interpretación; es decir de una hermenéutica lejana en principio de las normas
de la ciencia natural pura, pero entonces se pensaba – hoy con menos énfasis –
que cualquier ciencia del hombre tenia que contar con patrones psicosociologicos
en todos sus aspectos, dada la naturaleza híbrida
del ser humano: como ser material, pero también histórico. En suma;
posición en la más fiel línea platónico cristiana; el hombre como alma y como
cuerpo en una dualidad asumida doctrinalmente y motivo de dificultades en su
elaboración científica conceptual.
2. Los escándalos de la psiquiatría alemana en el tercer Reich
Nacionalsocialista.
No sé si por algún motivo especial, que me gustaría descubrir, en estos últimos
meses han menudeado en publicaciones españolas
magnificas reseñas de las leyes eugénicas y raciales del estado naci que
condujeron al asesinato legal de unos 70 mil enfermos mentales y a la
esterilización y segregación de
bastantes miles más de personas “no arias”.
La excelente reciente publicacion de
en Archivos de Psiquiatría y otros lugares de F. Lopez Muñoz y cols. (1)
nos recuerdan los excesos del
“biologicismo” de la época, lo que redundó en que con la guerra, Alemania
perdiera su primer puesto en la ciencia en general y en la psiquiatría en
particular, trasladándose el prestigio y la eficacia investigadora a Estados
Unidos y demás países anglosajones triunfadores. A América también el
psicoanálisis fue llevado por
los emigrantes judios
alemanes que inciden en el factor anterior. Un comprensible y aun justificable
giro del péndulo, o vuelta de la tortilla que diríamos en lenguaje más coloquial
castellano.
3. Sea el tercer factor el descubrimiento y denuncia
de la catastrófica situación de los asilos psiquiátricos tanto en Europa
como, quizás más en America.
Ello redundó en la aceptación de factores asilares productores de síntomas, sean
los psicótico residuales de las esquizofrenias expuestos de forma tan
contundente como convincente en obras como por ejemplo “Internados” de E.
Gofmann”(2) en el que se exponían las situaciones y
consecuencias psicológicas de las situaciones sociales de aislamiento,
internamiento y oclusión social con la consiguiente perdida de roles, de
iniciativas y por lo tanto de desmoronamiento de las instancias más altas e
importantes de las personas. La “Institución totalitaria” que englobaba también
cárceles y parcialmente conventos
quedó así tan establecida como estigmatizada.
4. Un factor más fue la deriva de los intereses de la cultura en Occidente en
todos sus aspectos hacia los
factores culturales y sociales.
Ello en parte por el auge de los estudios de sociología y antropología
comparada, que llevaban invariablemente a la obligación de contemplarse
Occidente a sí mismo y con los
mismos métodos de la Antropología Cultural y por lo tanto también a la
consideración de los factores culturales en el origen de enfermedades mentales.
Una cuestión que interesó ya al mismo Kraepelin que estudió su demencia precoz
en colonias holandesas asiáticas. (
Java )
5. No menos importancia tuvo la
bonanza económica
de aquellos prodigiosos años 60 que permitieron el saneamiento de los asilos
psiquiátricos, la renovación de instalaciones y medios; sobre todo el aumento de
la plantilla de médicos y sanitarios a su cargo y la implicación profunda para
aquella llamada Revolución Asistencial, de las instituciones políticas en las
que recuerdo como más señaladas el Acta Kennedy para la creación de centros de
Salud Mental y las Oficinas Mundiales y Regionales para la Salud Mental de la
Organización Mundial de la Salud. De esta oficina regional europea surgió más
tarde el Estudio Piloto Internacional sobre las Esquizofrenias[2]
que mostró la importancia de los estudios multicéntricos
y que pudo documentar la existencia de la enfermedad con síntomas
similares en países de muy diferentes culturas. La O.M.S además emitía
continuamente folletos de recomendaciones oficiales, surgidos de las pertinentes
reuniones de expertos, para
la prevención y promoción de la salud mental y que todos estudiamos e
intentábamos llevar a la practica como catecismos de nuestra especialidad y que
también en España propició la creación del P.A.N.A.P. y su infatigable
secretario general Dr. Serigó. Algunos pocos centros españoles participaron en
las reuniones periódicas de dicha oficina regional. En concreto yo mismo desde
el Sanatorio de Conjo en plena revolución reformista – estamos ya en los años 70
– (3) Fruto también de aquellos años fue la creación y utilización de
instrumentos comunes de documentación y exploración, como el protocolo bien
conocido de Wing o el alemán del A.M.D.P.
y que comparando las diferencias en diagnósticos y doctrinas a cada lado
del Atlántico redundó en la redacción y aplicación de los sistemas unificados de
la OMS – el I.C.D. - y de la Asociación Psiquiátrica Americana: El D.S.M. pero
sobre todo ello no insistiré más pues de sobra conocido.
6. Me parece oportuno citar como otro factor esencial el afortunado estereotipo
sociológico americano que acepta que el esfuerzo puede llevar al triunfo social
y económico de cualquier persona.
Se trata nada menos de la aceptación en todos los aspectos del predominio
de la cultura y del entorno sobre los factores de la herencia y la genética.
Ello redundó en que el estudio por ejemplo de las diferencias de inteligencia
entre blancos y afroamericanos
produjeran resultados políticamente incorrectos, y como tal, gozaran los
promotores de estos estudios de escaso prestigio y menor financiación. Lo mismo
respecto a posibles diferencias entre el hombre y la mujer y por lo tanto en
nuestro campo, la aceptación de que son factores sociales ambientales,
psicológicos y educativos los que conducen a la “enfermedad mental”
Los famosísimos estudios Ecopsiquiatricos de Faris y Dunham en Chicago
sobre la distribución por barrios de los enfermos tendían a interpretarse en
sentido de la causa y no de la deriva, pero me es imposible entrar en detalles,
aunque soy consciente de que estos temas parecen ya hoy periclitados. El Estudio
Piloto por lo tanto no pudo contrarrestar
totalmente aquellas otras escuelas que defendían a ultranza el origen
psicosocial de las psicosis, especialmente esquizofrenia. Y esta era la
situación en aquel momento.
Contradicciones y curiosidades.
Naturalmente que todos eran y
éramos conscientes que el “vaciamiento” de los manicomios lo permitió muy
principalmente la aparición de medicamentos verdaderamente eficaces contra los
síntomas productivos psicóticos. Los neurolépticos, desde la bendita
clorpromacina y haloperidol, pues yo asistí con algunos de los más seniors de
los presentes a sus aplicaciones primerizas en los años finales de los 50. Y sin
embargo eso no desestabilizó la creencia en el origen fundamentalmente
psicosocial de las psicosis funcionales (antes endógeneas) Es verdaderamente
curioso a pesar de ser bien conocido, un
apotegma apodíctico y perdonadme estos términos cultiparlos, debido me
parece a Delay: Decía Delay; si en un síntoma es eficaz una terapia somática
debe aceptarse que el síntoma es también de origen somático. Bien: No es del
todo convincente; puede tratarse de una mera expresión (en el sentido actual de
la expresión de un gen) o bien no existen diferencias entre somático y psíquico
que serian solo seudoproblemas derivados del lenguaje y en concreto de la frase
sustantiva típica de las lenguas indoeuropeas. (Léase a Wittgestein)
En un análisis aún más sutil me parece que puedo identificar otro factor que
promueve la creencia en la
etiopatogenia sociocultural de las
psicosis: Un carácter constitutivo
cultural de occidente – al menos tal cual era hasta los años 80 y 90 y
que quizás esté feneciendo con el
auge de la posmodernidad – consiste en la autoculpabilización de todo lo que
ocurre pero especialmente de los sucesos adversos. A mi me parece
que ello deriva desde luego de la excesiva autoconciencia y
autorreflexión de la cultura occidental. También de sus raíces cristianas que
bajo la doctrina del pecado original atribuye a la culpa individual, colectiva o
heredadada la presencia del mal y todo el mal, entre ello, claro está, el
sufrimiento en general y la enfermedad en particular. Y ello precisamente
culmina en el curioso - y en parte
absurdo – triunfo histórico
de las doctrinas críticas de la Escuela Sociológica de Frankfurt, nuestro último
y quizás más importante factor en la defensa del origen sociocultural de las
esquizofrenias como resultado de la alienación del hombre occidental producido
por las sociedades capitalistas. Todo ello desde luego, a pesar del Estudio
Piloto Internacional de las Esquizofrenias y el éxito de los tratamientos
somáticos como los neurolépticos, y
que salvo los más radicales, todos utilizaron y el Electrochoque o TEC también
desterrado por pura razón ideológica, y por ultimo de la presencia del
enfermedades similares o peores en culturas no capitalistas
que quizás realizaban menos y peores estudios socioestadisticos.
( Comprobado por ejemplo en el caso del alcoholismo)
2. La Escuela Sociológica de Frankfurt y la doctrina del Doble Vinculo.
(4)
1. Los puntos de partida.
En aquellos años además de las
doctrinas psicoanalíticas se desarrollaron otros varios modelos psicológicos
como responsables de las esquizofrenias, sin embargo me referiré exclusivamente
a los centrados en los procesos de socialización precoz en la familia por haber
sido estudiados preferentemente por la Escuela de Frankfurt y haber servido de
justificación y base más importante de las polémicas heredadas, según el titulo
de ésta ponencia y de los movimientos anticulturales y antipsiquiátricos, que
culminaron en algunos lugares y personas con una psiquiatría gravemente
politizada, todo lo cual intentaré exponer con suficiente concisión.
La Escuela de sociología de Frankfurt se sustenta sobre
un sincretismo ideológico
muy importante formado por
el psicoanálisis y el marxismo. El psicoanálisis, del estudio del
individuo, pasó en estos
años en Centroeuropa al estudio de la sociedad como un todo. La escuela
sociológica de Frankfurt (Adorno, Habermas, Marcuse, Fromm, Althuser y otros )
representa la última aportación de la fecunda tradición filosófica alemana al
pensamiento mundial y fue vigorosamente asimilada por la juventud, sobre todo
universitaria, conduciendo a la famosa revuelta, que no revolución, del mayo del
68. Fue la revolución cultural de nuestra época.
La Escuela de Frankfurt bajo el prisma del marxismo se enfrenta con la sociedad
europea de la posguerra, ocupada sobre todo en el "milagro económico"
y en la consecución del bienestar social con la consecuencia del vacío de
intereses y preocupaciones fuera del sistema del capitalismo. Entendiendo que el
capitalismo, al fin y al cabo,
procedía del cristianismo, sobre todo del reformado, y renunciando luego
al mismo por la
supuesta contradicción de
toda religión con la ciencia natural, según la entendían, se acercan al marxismo
que representaba para ellos un nuevo humanismo y que estaba aureolado por haber
derrotado a las bárbaras ideologías y sistemas nacionalsocialistas. En este
punto, efectivamente, la izquierda europea aceptó el discurso stanilista que se
gloriaba de ser el
esfuerzo y sufrimiento de la URSS el principal vencedor del
nacionalsocialismo.
Continuando con este discurso afirmaba la Escuela de Frankfurt, que el capital
es alienador y representa además el expolio del trabajo ajeno, siendo éste, el
trabajo, la única fuente de riqueza y también de realización humana. El trabajo
pues, honra al trabajador que debe ser remunerado en relación con sus
necesidades pero no necesariamente en relación con
sus rendimientos ya que estos son suficientemente remunerados por la
aceptación y el prestigio social (léase el sistema político)
Desarrollan así la llamada por Habermas
Teoría Critica. Esta expresión
quiere decir Teoría Critica de la
Historia y de la Cultura Burguesa
que ha alienado las auténticas necesidades humanas sustituyéndolas por el afán
de posesión ( propiedad ) y poder ( la empresa privada ). Por ello, esta cultura
puede ser considerada como una
cultura auténticamente enferma, y el hombre que engendra está auténticamente
enfermo, mientras el llamado enfermo mental, por ejemplo, el
delirante, está realmente en
la verdad, al menos en su verdad particular alejándose de los prejuicios
alienados de la sociedad de su entorno
Los citados sociólogos críticos
entienden, por ello, que es preciso cambiar numerosos sobreentendidos de la
cultura occidental capitalista y en último termino propiciar el socialismo real
que en Europa del Este está creando, afirman, una sociedad igualitaria y por
ello justa.
Según ellos, la cultura capitalista está dominada como supremo valor por
lo que denominan la "Razón Instrumental". Es decir, el pensamiento lógico
racional con base en la ciencia natural,
única fuente de justificación de la acción y de la moralidad en pro de
una eficacia mayor del trabajo humano como productor del capital. En suma, la
actividad principal humana que es el trabajo, se transforma en el principal
verdugo de su persona.
La Escuela de Frankfurt promueve la liberación del hombre también en
otros campos: la "libertad de amar"; la "libertad de creer", y también otras
libertades menores en las formas de vestir, de saludarse y encontrarse las
personas estimulando la informalidad y aún la contestación.
Marcuse, siendo el más superficial
entre estos sociólogos a la moda, es por ello mismo el más leído y mejor
aceptado y se convierte en el profeta de la juventud contestataria que en un
momento de estado de bienestar y de opulencia económica, producida de suyo por
el capitalismo mismo, de lo cual no se daban cuenta sus propios beneficiarios,
promueve la revolución. Todos sabemos como acabó. En las luchas callejeras de
Paris ante la impasibilidad de los obreros. En el suicidio de Althuser; en la
emigración de Fromm a América y en la conversión de algunos grupos de
estudiantes en literatos o críticos sociales permanentes.
Habermas conservó su prestigio y
sigue escribiendo aunque ha moderado o olvidado el énfasis en las
doctrinas anteriores. Es bien
conocido en España pues ha recibido hace dos años el premio Príncipe de Asturias
y con ocasión de la ascensión al papado del cardenal Ratzinger se ha divulgado
una muy interesante conversación entrambos sobre el origen de la legitimidad
jurídica que Habermas atribuye al racionalismo sobre la naturaleza y dignidad
humana y Ratzinger a las raíces cristianas de la cultura europea. A mí me parece
que ambos factores son imposibles de separar y son lo mismo brotando ambos del
mismísimo centro de aquel más importante
mandamiento: ama al prójimo como a ti mismo.
El Movimiento de la Escuela de Frankfurt influyó ideológicamente en la
Asociación de Estudiantes Socialistas que en Alemania promovieron el movimiento
contestatario del 68. No tuvo tanta trascendencia pública como en Francia, sin
embargo en el campo de la psiquiatría este movimiento trajo consigo la llamada
antipsiquiatria y como una de sus
expresiones en Alemania la fundación
por un grupo de estudiantes y psiquiatras de una comuna o comunidad de
estudiantes, médicos y enfermos que se atrincheró en unas dependencias
universitarias de Heidleberg, que les prestaron o acapararon.
En todo caso la comuna antipsiquiátrica de Heidelberg tuvo que ser
disuelta por la policía y este suceso volvió de nuevo a desprestigiar a la
psiquiatría como ciencia y medicina, lo cual tuvo todavía muchos y distintos
epígonos. Los demás estudiantes socialistas eran activistas en todas partes e
iban atacando con la fuerza de la contestación escrita y parcialmente con alguna
algarada, amparados en la ideología de la Escuela de Frankfurt y en la logística
de los partidos comunistas. Este término de “los estudiantes” me lleva hoy día
al recuerdo de otros estudiantes de otras religiones y lugares que también
amenazan a la cultura occidental. En Alemania
partidos e ideologías no
podían ser demasiado explicitas, como lo fueron por ejemplo en Francia o en
otros grupos de la llamada Inteligencia Occidental,
porque en Alemania tenían
delante de sus narices el muro de Berlin y
recibían con más o menos asiduidad noticias de sus amigos o familiares
que habían quedado al otro lado del telón de acero y les lloriqueaban peticiones
de medias de nylon o pastillas de chocolate que iban tirando por la ventanilla
los visitantes que en automóvil se dirigían por las autopistas lanzaderas desde
la Republica Federal a
Berlín. Sin embargo a pesar de todo,
el sincretismo del
psicoanálisis con el marxismo
cristalizó en una poderosa fuerza que aunque acabó produciendo fuegos
artificiales más que derribando muros,
( el muro cayó luego por sí mismo ) ha perturbado bastante la vida
intelectual y para nuestro especial interés, psiquiátrica, en occidente.
Consecuentemente la Escuela de Frankfurt mantuvo un interés doctrinal particular
en los procesos de socialización en la familia; es decir de la educación y
aculturación en los primeros años de vida de los niños, puesto que a través de
estos procesos se transmitían los valores culturales
y sociales occidentales y que
bajo los postulados de valores y sociedades capitalistas enfermas
producían diversos tipos de enfermedades; angustia y neurosis en la mayor parte
de los casos y psicosis y esquizofrenias en los casos más graves.
Se parte de un modelo sistémico de la familia; es decir de postular que la
familia, y se piensa sobre todo en
la familia primaria y nuclear, en sus interrelaciones
verbales, ideológicas y sobre todo emocionales forman un sistema cuyas
características pueden estudiarse en conjunto y en sus consecuencias para cada
uno de sus componentes. Este modelo es aplicación de los conocimientos sobre
“Teoría General de los Sistemas” desarrollado por
Bertanlaffy y aplicable a toda clase de sistemas más o menos complejos.
Su estudio y desarrollo va a la par en aquellos años con lo que se llamó
cibernética, que consistía en el estudio de sistemas autorregulados –
homeostáticos - lo que exigia también el estudio de la
información y su transmisión que fueron constituyendo la informática que
hoy conocemos.
Así la familia ya patológica por condicionantes propios o bien o además por los
culturales donde está inmersa,
necesitaría para mantener su precaria homeostasis la producción de un “portador
de síntomas” que a la vez como chivo expiatorio, se constituye en “enfermo
oficial” .
He revisado los gruesos apuntes y fotocopias de aquellos seminarios de
Habermas en 1966 sobre los procesos patológicos de socialización y el origen de
las esquizofrenias. Allí centraba Habermas su trabajo
en la identificación de los procesos de “doble vinculo” y de otros que en
la sociedad capitalista y neoburguesa de occidente transmitían al niño la
alienación de la sociedad, y en casos graves la enfermedad esquizofrénica. En
los seminarios y de forma mucho más seria comprensiblemente, que en la calle,
se presentaban y discutían sobre todo monografías americanas de Parson,
Bateson, Litz, Wynny, Haley,
Ruetsch, Arieti y otros que se
centraban en la constatación y descripción de “el doble vinculo” como proceso
más importante de la socialización patológica del niño en sus relaciones
con los padres y que conducían a la enfermedad mental, especialmente la
esquizofrenia. Evidentemente por aquellos años se propusieron otras muchas
teorías psicológicas sobre el
origen de las esquizofrenias, sin embargo por mi mejor conocimiento y por la
importancia más directa en relación con los movimientos de Reforma asistencial y
sus excesos vividos como antipsiquiatria, me referiré exclusivamente a las
doctrinas que ya he citado y que
centraron sus escritos en los
procesos anómalos de socialización del niño pequeño en el seno de la familia.
Así que por ello intentaré de forma sucinta explicar en qué consistían estas
doctrinas y algunas de sus características.
2. Diversos procesos anormales de comunicación en la familia.
Es preciso señalar en este momento
que en aquellos años estudiaron estos procesos diversos grupos y en diversos
lugares, extrayendo consecuencias y promoviendo cada uno diversas acciones:
Por una parte el grupo teórico y formal de raíz filosófica-ideológica de la
Escuela de Frankfurt; por otra parte los psicólogos y psiquiatras, sobre todo
americanos, que desarrollaron los estudios y modelos
bajo el prisma medico y científico, y por ultimo los grupos de activistas
más o menos radicales, como los ya citados, de la Comuna de Heidelberg, que
llevaron las teorías a la praxis asistencial, política o aun terrorista con la
intención de destruir aquella Sociedad y Familia
patológica.
Entre los grupos psicologico- psiquiatricos americanos citaré en primer lugar a
Wynne(5) con sus conceptos de “afectividad negativa” y alta “emocionalidad
expresada”; a la psicoanalista Fromm
Reichmann que acuñó el desgraciado término de “madre esquizofrenógena” y
muy especialmente a Litz.(6)
Litz describe entre otros las siguientes posibles
pautas patológicas de comunicación:
-El fallo o falta de la estima “ o reconocimiento de las conductas y valores” de
unos miembros de la familia hacia otros sobre todo de los mayores hacia los más
pequeños con lo que falta el refuerzo adecuado ( añadimos nosotros) para la
adecuada internalización de las pautas de conducta que es
el fenómeno más importante en los procesos de socialización; es decir de
educación.
-Las relaciones simbióticas o erotizadas entre padre e hija y más frecuentemente
entre madre e hijo.
- Las relaciones de poder y dominio.
- El cisma intermatrimonial.
- La pérdida de los roles paternales
y de la necesarias diferencias entre generaciones.
Por otra parte Wynne describe también lo que denomina “seudomutualidad”; es
decir en sus mismas palabras: “Un tipo interfamiliar de comunicación semejante
al de dos o más individuos que en sus contactos cotidianos intentan establecer
un punto de vista consensual bajo una realidad ambigua.”
3. El Doble Vinculo.
El fenómeno y modelo sin embargo más importante por su aceptación a partir de su
pregnante formulación es el llamado de Doble Vinculo
desarrollado en los años 50 por Gregory
Bateson, Jackson, Weakland y demás y colaboradores
en Palo Alto, California.(7,8,9)
Refiere Bateson que le sugirió este modelo la lógica
de Bertrand Russell y su doctrina de las clases con las que resolvió de
forma general el problema de las antinomias; es decir formulaciones y discursos
lógicos contradictorios en sí mismos o
que no permiten una conclusión lógica, o que permiten varias conclusiones
con la misma veracidad. Una famosa antinomia es la que le presentan a Sancho
Panza en su Insula Barataria respecto el juramento que había de prestarse al
transitar por un puente y que no repito por ser muy conocida.
Así Bateson describe el doble vinculo
como una pauta o estilo patológico
de comunicación intrafamiliar con las siguientes características:
1. La madre o quien psicológicamente la representa, emite un mensaje verbal con
el contenido concreto “a”
Según un ejemplo de Haley. “ Ven; siéntate en mi regazo” (10)
2. Simultáneamente sin embargo por el gesto, el tono de voz,
la actitud, etc. ; es decir en el contexto metacomunicativo emite un
mensaje b contradictorio con al
anterior significando “ No te deseo en absoluto; me estorbas”
3. El niño, o paciente, no tiene
otras referencias ni cognitivas ni afectivas para comprender o escapar a la
situación. Ante los mensajes contradictorios e incongruentes corresponde
respondiendo también de forma incongruente; por ejemplo inicia el acercamiento a
su madre, pero se detiene antes de llegar a ella diciendo . “ Ah; ¡ qué botón
tan bonito tienes en el vestido!
4. Este tipo de comunicación se repite con frecuencia o siempre en el seno
familiar constituyendo así la pauta
o estilo habitual patológico de
comunicación que troquelaria los síntomas cognitivos y emocionales, sobre todo
de comunicación social típico de las esquizofrenias.
A estas características añade, Yi
Chiang Lu, un investigador chino,
el esfuerzo permanente del niño por comprender este tipo de mensajes y la
“verdadera” intención
y mensaje de su o sus padres. (11)
Estas escuelas describen a continuación múltiples fenómenos patológicos que
conducen a la psicosis y de los que citaré solo algunos: (Wynne; ibidem)
1. Fallos en la identificación del genero (sexo)
de los padres y en consecuencia del mismo niño. ( Tendencias a la
homosexualidad)
2. Trastornos del pensamiento por la borrosidad, incongruencia e inestabilidad
de los significados de los mensajes verbales, anulados o confundidos por los
contextos y metamensajes.
3. Fallos en el mantenimiento adecuado de la distancia o proximidad en las
relaciones sociales y afectivas ( y por ello muy especialmente en las de pareja
) lo que produce unas veces excesivo distanciamiento y otras un exceso de
presión de aproximación.
4. Fallos en la adecuada diferenciación e
identificación entre el yo y el no yo; es decir entre el sujeto y el objeto.
Así que no me parece necesario aportar más conceptos que quedan suficientemente
explícitos en los expuestos y que desde luego
son síntomas psicótico-esquizofrénicos.
3. Distintos tipos de consecuencias
derivados de estas doctrinas.
Agruparé las principales consecuencias en tres grupos identificados de menor a
mayor radical aceptación de estas ideas, y por consiguiente conductas y
actividades.
1. Desde luego un primer
grupo
creo puede comprender a la inmensa
mayoría de los psiquiatras de todo el mundo
al aceptar la innegable importancia de la cultura, la educación y la
familia si no como factores
etiológicos, sí, desde luego, como instancias de previsión, tratamiento o
rehabilitación. La superación del estado catastrófico de los asilos
psiquiátricos por otra parte no
precisaba doctrina psiquiátrica o científica alguna pues bastaba la aplicación
de derechos humanos elementales que exigían dotar a los enfermos y sus
instalaciones de servicios hoteleros adecuados, de atención psicológica y de
superación de su habitual segregación social. La Psiquiatría comunitaria y toda
la organización sectorial y de equipos que surge en esta época en Francia, con
el Hospital Pueblo, y los servicios
sectoriales de Salud Mental son
aceptados en todas partes estando pendiente su provisión solamente de las
disponibilidades económicas y políticas. Puede afirmarse que toda la
organización asistencial y mejoras de la Asistencia Psiquiátrica hoy día
continúan inspiradas por aquellos conocimientos, que desde luego aportaron las
doctrinas psicosociales.
Podemos llamar a esta reforma Reforma
según el Modelo Médico y deseo añadir que a este modelo me apunté y me
apunto personalmente como muestra mi trayectoria profesional, muy especialmente
en mis años de Jefe de Servicio y después director entre 1972 y 1978 en el
Sanatorio Psiquiátrico de Conjo y desde allí en la Reforma Asistencial
Psiquiátrica de Galicia siendo de justicia citar aquí en representación de
tantos compañeros, de los Drs. Hernandez Cochon, a la sazón Director Provincial
de Sanidad; al Dr. J. L. Montoya, recientemente fallecido, como primer gerente
y luego director gerente del complejo asistencial de Conjo. A este grupo
apostrofó el segundo grupo como “Grupo Tecnocrático”.
Con dudas incluiría dentro de este grupo las llamadas Terapias Familiar
Sistémica, basadas en las doctrinas expuestas de las pautas patológicas
de comunicación intrafamiliar. Esta terapia, sobre todo, si se pretender
realizar con psicóticos, es tremendamente difícil y me atrevería a decir que
sencillamente inadecuada precisamente por los problemas de emocionalidad
expresada o irritación por sobreestimulos que padece siempre el paciente
psicótico. Además en mi experiencia personal he tenido
que recoger y tratar a más de un paciente y su familia “victimas” de
estas terapias ejercitadas muchas veces con
desaprensiva ignorancia.
2. A un segundo grupo
lo llamare de antipsiquiatras clínicos;
es decir grupos de profesionales que manteniéndose en el ámbito asistencial
aplicaron – o aplican - de forma radical
sin embargo en sus formas y modos los presupuestos de las doctrinas
psicosociales exclusivistas sobre el origen de la “enfermedad mental”.
Muchos detalles claros y característicos permiten identificar aun hoy día a los
pertenecientes a este grupo, que
comprende a su vez, claro está diversos niveles de radicalización o
“fundamentalismo” Citaré solo algunos ejemplos.
Sea en primer la tendencia a la borrosidad de roles entre enfermos, enfermeros,
medicos y demás colaboradores sanitarios. Para ello, el trato familiar de tu; la
supresión de las batas; las exploraciones no dirigidas y en conversación
coloquial.
Citaré después el odio y no solo
olvido de la psicopatología. Al interpretar los síntomas siempre como intentos
de adaptación y de superación de las contradicciones de la sociedad que les
enferma, naturalmente los síntomas
y sus descripciones dejan de ser patológicos y por lo tanto irrelevantes.
Concomitantemente las historias clínicas adquieren el aspecto único
de relatos mas o menos
novelados y por supuesto se omiten los diagnósticos que supondrían un etiquetado
de los pacientes, según los prejuicios del “Poder Médico”
La supresión y aun el boicot al electrochoque, aun negando las siempre
disponibles evidencias científicas de sus indicaciones médicas, es otra de las
características de este grupo que sumieron a múltiples generaciones de
residentes en la pura ignorancia, por lo que, y según mi punto de vista,
tuvieron que seguir actuando siempre según este tipo de “psiquiatría”. Solo los
mejores y tras ímprobos esfuerzos consiguieron superarlo mediante el estudio
necesario según las crecientes exigencias de méritos para alcanzar los puestos
de trabajo.
Esta situación entre otras condujo al cisma – me refiero ahora a España – entre
sociedades científicas y revistas profesionales, como todos sabemos, y continua
en lo que me atrevo a llamar como una psiquiatría literaria que sumerge sus
raíces en la profusión de los libros de autoayuda, en la ingerencia cada vez más
frecuente de diversos grupos profesionales
con frecuencia de escasa formación y a una bagatelización de la autentica
situación y padecimiento de los enfermos
y especialmente de las sufridas familias que los soportan. Así cuando
leemos en los periódicos, y escrito por un responsable medico.-político que los
enfermos mentales son muy sabios e inteligentes, que casi siempre dicen la
verdad, etc. etc.
me parece más bien que no solo se falta a la verdad si no que se hace
escarnio del sufrimiento ajeno y contribuye a que parte de la psiquiatria sea
vista, desde luego siempre por quien no tiene pacientes en su proximidad, (
incluido el propio médico) como algo
meramente pintoresco.
3. El tercer grupo
vendrá marcado por lo que en su momento se llamó” compromiso político”; es decir
por la acción radical del psiquiatría, la psiquiatría; es decir, la
antipsiquiatría con sus pacientes y
su personal en pro del cambio del sistema político; o al menos algunos de los
valores del sistema.
El origen de este grupo me parece que puede atribuirse a Basaglia
y sus seguidores en Italia en aquel momento y
también a Laing en Gran Bretaña. Acuñaron una frase que por su brutal
antideontologia merece ser citada: El
paciente como agente del cambio social; es decir la utilización del paciente
– evidentemente como medio y como objeto – para la consecución de cambios
políticos. En nuestro medio, la
coyuntura histórica de los años finales
de la dictadura propició la radicalización en este sentido de diversos
grupos siendo bien conocidos los de Asturias y Galicia, pero no es objeto de
este trabajo entrar en pormenores de estos movimientos.
Solo diré que me produce asombro, necesitado, claro está de una
explicación psicohistórica, que esta radicalización,
mirara en regimenes políticos más allá del telón de acero donde se sabia
muy bien que se había utilizado a su vez la psiquiatría para la represión
política. En mi fuero interno interpreto esta sobravaloración admirativa como
producto del parasitismo y propaganda ideológica, pero claro está que con estas
afirmaciones me estoy ya contradiciendo al entrar como psiquiatra en el juego de
opiniones políticas.
En esta sublime mezcolanza algunos enfermos o presuntos enfermos, ya que
la antipsiquiatría niega la enfermedad mental como tal ( refiriéndose sin
embargo casi exclusivamente a las psicopatías y a las esquizofrenias ) se
convirtieron en los agitadores sociales primero y terroristas después que
constituyeron los famosos grupos de la Fracción del ejercito rojo de Baader
Meinhof, de horrible recuerdo. La tesis
de “el paciente como
agente de cambio social”
intentó y en algunos casos
consiguió la conversión y
utilización del Hospital Psiquiatrico
y demás instituciones asistenciales y sus sanitarios en activistas para
el cambio político por medios también de la subversión o aun del terrorismo.
Esta doctrina ya no deriva de la Escuela de Frankfurt que hasta cierto punto
mantuvo su sensatez intelectual. Los estudios de las áreas piloto de la O.M.S.
mostraron sin embargo como los enfermos dados de alta a raiz del cierre
de los Hospitales psiquiátricos, sobre todo en Italia,
se perdían inmediatamente quedando desamparados en la calle. Recordaré
que el factor más importante que evalúa la calidad de la asistencia es
precisamente la continuidad de los cuidados y el conocimiento
exacto en todo momento de la situación de cada paciente del área
asistencial. Esta línea fue seguida por algunos grupos españoles precisamente en
el momento en que efectivamente se avecinaba o precisaba un cambio político
alrededor de los años 1974 y 1975, conduciendo a diversos desmanes que ni
siquiera citaré en este momento. Algunos de sus protagonistas efectivamente,
consiguieron importantes cargos políticos después de la transición.
4. Consideraciones finales y conclusión.
No cabe duda que las doctrinas del doble vínculo y similares
han perdido totalmente vigencia y solo quedan como reliquia de la
historia de la psiquiatría, una reliquia que seguramente es totalmente
desconocida para los psiquiatras actuales aunque deseo decir que personalmente
he explicado estos temas a estudiantes y M.
I.R. de Valladolid hasta, quizás, finales de los años 80.
Aduzco en primer lugar la opinión de Silvano Arietti,( 12)
uno de los más prestigiosos autores de
la época en el tema y que en la página 75 de su obra que cito en la bibliografía
afirma:
“… the studies of the family of the schizophrenic patient
were made after the patient became sick and in most cases hat grown to be
adult. The assumption is made that the study of how the family is at the time of
the illnes, together with the past history, may give
us an adecuate picture of how the family environment was during the time
preceding the psycosis. This is, howewer, only an assumption. All in
all, some conclusions may be justified, but the degree of accuracy is
questionable.”
“….
Los estudios de la familia del paciente esquizofrénico se hicieron después de
que el paciente enfermera y que en la mayor parte de los casos fuera ya adulto.
Se supuso que el estudio de la familia en el momento de la enfermedad, junto con
la historia, podía proporcionar un cuadro adecuado de la familia y su entorno en
el momento de aparición de la psicosis. Esto sin embargo es solamente una
suposición aceptada. Con todo pueden ser justificables algunas conclusiones
pero su grado de exactitud es dudoso.” ( Traducción del autor de este
artículo)
Dada la inmensa complejidad de la psiquiatría que creo puede calificarse como la
ciencia más compleja de todas, dado que deriva de la estructura y función del
cerebro humano, que es el objeto
más complejo del universo y de la sociedad humana como sistema más complejo,
también del universo; dada esta inmensa complejidad, entiendo que gran parte de
las diferencias son meramente metodologicas Y a su vez la metodología surge,
claro está, de las hipótesis previas, y estas a su vez de los estereotipos
culturales del momento. Psico-socio-politicos en los años 50 y 60 del siglo
pasado; biológico-instrumentales en el momento actual. Me atrevería a decir que
en psiquiatría, casi cualquier hipótesis, si es suficientemente compleja, puede
encontrar un método adecuado que parezca comprueba su verosimilitud.
En todo caso la controversia y los estudios de los procesos de socialización y
la importancia de los metamensajes en el lenguaje natural han llevado a la mejor
comprensión del mismo. El doble vínculo es casi constante en la comunicación
humana porque deriva de la imprecisión significativa de las palabras del
lenguaje natural y la comunicación por los metamensajes emocionales expresados
por otros sistemas que el meramente formal, son tan constitutivos del lenguaje
natural como las clases lógicas que deberían definir las palabras.
La omnipresencia de la metáfora, y no solo en la poesía y la literatura
es lo que presta encanto al lenguaje que es la actividad más humana.
Por otra parte en el terreno asistencial puro, aquellos movimientos, en su
aspecto médico han contribuido y mucho, a la situación actual de la psiquiatría,
sin duda mucho más avanzada tanto
en el conocimiento como en la praxis.
Y ¿ Cuál ha sido devenir histórico de la Escuela de Frankfurt, aquel
su movimiento de 1968 así
como de su doctrina y su estética?
Prefiero citar aquí una voz autorizada; la de Francisco Veiga y cols (13) Pag.
237:
“... La revolución juvenil mundial del 68 representó la
mundialización de la crítica social germano-estadounidinense tipo “
Escuela de Frankfurt” a los costes de la sociedad de masas, así como de combinar
enfoques freudianos y marxistas. Con su emblemático de
música, diseño juvenil y agitación callejera, el movimiento representaba
una nueva cultura popular que en realidad estaba altamente intervenida por los
medios de difusión tradicionales ........
....... En suma el año prodigioso de 1968, cuando todo el planeta parecía estar
sacudido por la ardiente revolución de la juventud, desde Nueva York a Shangai,
desde Praga a Chicago, desde París hasta Tokio, desde Berkeley al Berlín
Occidental, pareció el punto culminante de una tradición revolucionaria que
venia desde los orígenes de la
contemporaneidad en la gran convulsión francesa de 1789-1799 y sus sucesivas
manifestaciones heredadas. Así, las revoluciones” de 1968 no resolvieron nada
en ninguna parte, ni tuvieron ninguna implicación
decisiva por mucho efecto de
demostración y de revolución en cadena, sus resultados concretos
fueron de mucho menor calado que el brote análogo de 1848. El significado
real, pero invisible del 68 fue que era un fin, no un nuevo comienzo. En efecto
la nueva izquierda que entonces se mostró dispuesta a tomar a escala mundial el
relevo generacional de los obrerismos históricos, la socialdemocracia
y el comunismo e incluso el anarquismo, fue un canto de cisne, un brote
reformador de mensajes conocidos. Tras un paroxismo de poco más de veinte años
se hundió llevándose consigo toda la retórica de dos siglos, de 1789 a 1989 y
dejando como rescoldo el fasto que los socialistas franceses quisieron dar al
bicentenario de la Gran Revolución por
antonomasia”.
Por parte de la psiquiatría la controversia heredada acabó pues
centrándose una vez más en el problema princeps de nuestra especialidad: las
interrelaciones entre lo heredado y lo adquirido entre lo genético y lo
aprendido, entre lo biológico y lo psicosocial. El modelo predominante de la
vulnerabilidad estres no deja de ser una perogrullada en su enunciación. El
problema está en cada caso y en cada enfermedad la determinación de qué es
responsable de qué y de cuanto… No habían hecho falta nuevas palabras; ya la
medicina a secas había diferenciado las causas predisponentes del Anlage (la
herencia) y las desencadenantes o coadyuvantes del
entorno. Los conceptos de patogenia y patoplastia pueden aplicarse
también perfectamente, por ejemplo, al
origen y el contenido de los delirios.
Lo que en ningún caso querríamos volver a ver es la mediatización de la
psiquiatría y de los enfermos en
pro de ideologías y menos de
actividades de cualesquiera tipos, pues con ello se transgrede la norma suprema
kantiana de que la persona, cada persona, debe ser siempre considerada como fin
y nunca como medio.
BIBLIOGRAFIA.
1. F.
Lopez Muñoz; M. Dudley y cols..
“Los abusos psiquiátricos y
psicofármacológicos durante el régimen nacional-socialista y el legado del
Código de Nürenberg: Archivos de Psiquiatría: 69; num. 4 Oct. Dic. 2006.
Pag. 245-277.
2.
Goffman.
E. “Asylums”. New
Cork. Doubleday Anchor“ 1961, .
3. A.
Jimeno Valdés. “ La Psiquiatría que yo he
vivido” en www.psiquired.com
4.
Vease un magnifico estudio histórico de esta escuela en:
Jay,
Martin. “
La Imaginación dialéctica. Una historia de la Escuela de Frankfurt.”
Ed. Taurus 1974.
5.
Wynne L.C. “Denkstörungen und
Familienbeziehung bei Schizophrenenen”. Psyche XIX, 2. May 1965
6.
HT. Litz: De sus numerosas publicaciones solo cito la siguiente a manera de
ejemplo: “Die Familienumwelt der
Schizophrenen”. Psyche. XIII, 5 -6 (1959)
7.
Gregory Bateson antropólogo británico, ( 1904-1980) especialista en sociología,
, lingüística y cibernética desarrolló sus
investigaciones en el Mental
Research Institute de Palo Alto ( California).
Su Hipótesis del doble vínculo data de 1956.
Bateson, G. Jackson D.D. “Some varieties
of pathogenic organization”. En
Disorders of communication. Vol
XLII. Res. Publ. A.R.N.M.D. 1964.
8. Jackson D. “The
Etiology of Schizophrenia N.Y. Basic Books Inc. 1960.
9. Bateson: G. Ruetsch J.
“Comunication; Social Matriz of
Psychiatry”. New York.
1951.
10.
J. Haley es psicólogo americano y ha sido profesor de la Universidad de
Maryland. “An
Interactional Descripción of Schizophrenia”
Psychiat. 22. pag. 321-332.
1959
11. Y. C. Lu. “Contradictory
Parenteral Expectations in Schizophrenia . Arch. Gen Psychiat. 6,
p. 219-234. 1962.
12. S. Arietti. “Interpretation of
Schizophrenia”. Basic Books
Inc.
Publishers. New York Segunda
edicción 1974.
13.
Francisco Veiga; Enrique U. Da Cal y Angel Duarte: “La
Paz Simulada. Una historia de la Guerra Fria, 1841-1991”, Alianza Editorial.
[1]
Redacción original sin abreviar.
[2]
El
muy importante y precursor Estudio Piloto Internacional sobre la
esquizofrenia ( IPSS) se desarrolló a instancias de la Organización
Nacional de la Salud de las Naciones Unidas, entre 1973 y 1979 con 1202
pacientes de nueve países: China, Colombia, Checoeslovaquia, Dinamarca,
India, Nigeria, y la Unión Soviética.
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