PRESENTE Y FUTURO DE LA PSICOPATOLOGÍA
Agustín
Jimeno Valdés.
Muchas
gracias en primer lugar al Prof. Ledesma y al Prof. Santo Domingo por la
organización de estas jornadas de psiquiatría en Salamanca y por haberme
invitado a intervenir en las mismas con un tema, que efectivamente, me ha
interesado y sobre el que he reflexionado sobre todo estos últimos años, al
compás, claro está, de las profundos cambios que se han introducido en la
doctrina y en la praxis de nuestra especialidad médica.
Por lo
tanto lo que voy a decir son meras reflexiones y como tal subjetivas pero
que pueden tener el interés de abarcar unos 50 años de mi contacto y trabajo
en psiquiatría; así que tanto por ello como por el título que se me ha
propuesto, estas consideraciones tendrán un carácter sobre todo histórico.
El asunto es difícil y controvertido y en ejercicio de analogía titularé
esta intervención bajo la advocación de “Esplendor y Miseria de la
Psicopatología” en recuerdo de una obrita de Ortega referido al arte de la
traducción.
I. Pasado y presente de la psicopatología.
Pues
¿Como surge la psicopatología? Afirmamos siempre, que nace sobre todo
en Jaspers al seguir la instrucción filosófica de Husserl, que prescribe
acudir a los “fenómenos” mismos que observamos, descarnándolos de toda
teoría y prejuicio. Parte de ésta teoría lo constituye en medicina
obligadamente el estudio de las causas que originan el fenómeno, de las
agrupaciones concomitantes de los mismos; de su interrelación y por supuesto
de las previsiones sobre su futura evolución y esto es en medicina
corriente la semiología: la descripción y estudio de los síntomas encaminado
a la deducción de los factores morbosos que los producen y por lo tanto la
forma de remediarlos.
Mas en
psiquiatría, centrándonos en la figura central de la Psicopatología General
de Jaspers, ello no ocurre así. Nos presenta un apabullante monumento
descriptivo de sucesos psíquicos en hombres enfermos y sanos, pero ausente
de toda, digamos para no exagerar, casi, toda correlación con
enfermedades y procesos. Estos quedaron para los clínicos puros en la línea
no solo de Kraepelin, sino para el mismo jefe de Jaspers, K. Schneider en
Heidelbeerg que tras la primera presentación de la obra solo supo decir.
Parece interesante: Publíquese. Así, pues ya en sus inicios puede
advertirse un hiato importante entre la ciencia psicopatológica y el arte
clínico; pues esto es la psicopatología: el verdadero esquema teórico
doctrinal de la psiquiatría.
El esplendor.
¿
Cómo? ¿Porqué?
Convergen
varios grupos de factores que intentaré enumerar ordenadamente.
a)
Factores histórico científicos.
1) Sea el
primero ya citado del impacto de la fenomenología Husserliana en las
ciencias en general. Se trata de un epígono de la gnoseología de Kant. Dada
inaccesibilidad del Noumenon o ser de las cosas, el conocimiento debía
restringirse a describir solamente sus apariencias o fenómenos.
Precisamente por aquellos
años - comienzos del siglo XX – la primera edición de la Psicopatología es
de 1913 – se produce una revolución en la física: La mecánica cuántica,
entre otros impactos, hace tambalear el concepto de causa y efecto, que es
sustituido cada vez más por leyes probabilísticas y estadísticas como se
habían implantado ya en la termodinámica.
Por otra parte el concepto
de cosa es sustituido por Proceso ( Recuérdese la obra princeps de “Proceso
y Realidad de Whitehead y Russell)” La Realidad seria un continuum
sobre el que vertemos los conceptos, que así la trocean en objetos
diferentes con sola realidad en nuestra mente. Ya Goethe nos había advertido
que “las cosas son diferencias que nosotros ponemos” y sin embargo es
preciso establecer estas diferencias, que son los conceptos, para
convertir así la realidad inasequible, que es un caos, en un cosmos mental
( virtual diríamos ya hoy día) que es limitado pero ordenado y que mantiene
una previsible analogía con lo externo.
3) Descripción de los
observables. Por lo tanto cuando se quiere construir una ciencia, el
primer paso es la descripción y catalogación de los observables – los
fenómenos - lo cual se realiza a partir de definiciones previas de
conceptos y categorías en las cuales iremos encajando aquellos distintos
observables. Esta es, nada menos la tarea que se propone y realiza la
psicopatología. La Psicopatología es por lo tanto el primer paso en la
construcción de una psiquiatría científica. El resto de la psiquiatría es
arte – el arte clínico- porque está obligado a actuar aun con insuficiencia
del conocimiento, lo cual se suple con la empiria y…. la buena intención,
como sucedía desde que el hombre se enfrentaba con la naturaleza. La
naturaleza de las cosas.
4). La Psicología
experimental. Es anterior. Había nacido en el último tercio del siglo
XIX en aquellos laboratorios experimentales de Wundt, que realizó en la
psicología esa tarea inicial de trocear la realidad observable. Así surgió
la llamada psicología atomística, que puso nombre a distintos grupos de
funciones como atención, consciencia, percepción, pensamiento,
afectividad….. Por lo tanto fue esta psicología experimental también motivo
y troquel de la psicopatología primigenia.
b)
Factores propiamente psiquiátricos.
1) La inespecificidad
etiológica. Verdaderamente ocurre, o ocurría, en toda la medicina. La
fiebre, la diarrea, la tos evidentemente no eran enfermedades concretas – en
el sentido de entidad morbosa -, como tampoco la agitación, la ansiedad o la
alucinación. Empero en la medicina no psiquiátrica y por ello en Patología
General la profundización continua en la cadena de agentes morbosos y de
síntomas conducía cada vez más y mejor a comprender hechos y factores
contantes y sonantes que iban refiriendo a la anatomía patológica, al
trastorno funcional y hoy día a la biología molecular.
En psiquiatría sin embargo
la profundización en la investigación del síntoma conducía siempre a más y
nuevos síntomas en parejo nivel epistemológico y nada aclaraban sobre
relaciones causales ni tampoco de correlación estadística útil. Por
ejemplo la diarrea provenía de la inflamación intestinal y esta
correlacionaba con la presencia de un germen o de un toxico….En psiquiatría
la profundización de una alucinación conducía a más y mejores fenómenos, que
podrían ser siempre concomitantes pero que no ofrecían sustento doctrinal
para erigirlos en antecedentes obligados – eliminada ya la categoría de
causa-.
Esto se debía, se debe, a
las peculiaridades de los fenómenos psíquicos o mentales que ocurren en un
plano funcional cuyas correlaciones con el plano estructural se nos escapan.
Al menos se escapaban en aquellos años. Y es en el plano estructural y su
devenir en el tiempo que es lo funcional, donde ocurre la enfermedad. Falto
de toda correlación epistemológica entre mental y estructural solo cabía,
en ortodoxia científica, mantener la catalogación y descripción de los
fenómenos a los que se denominaba síntomas, pero que de suyo no eran
síntomas de nada asequible si no de otros síntomas en una infinita cadena
de los mismos. Los psicopatólogos clásicos ante estas evidencias se
restringieron al campo de lo descriptible y observable creando así el
impresionante monumento de la psicopatología clásica.
Así pues una psicopatología
científica presupone quizás, siendo la intensidad de esta creencia
variable en cada psiquiatra, una correspondencia estructural, física,
neurológica etc. a la que sin embargo no se puede acceder; y por ello mismo
y queriendo permanecer en el campo de la ciencia natural la psicopatología
se autolimita permaneciendo en su mundo propio, lo cual a la larga, por
supuesto fue comienzo de su misma muerte.
Así pues el desarrollo de la
psicopatología es de alguna manera una consecuencia de la limitación de la
psiquiatría como ciencia, pero a la vez constituye el primer paso para una
verdadera ciencia de lo psíquico.
2) Un segundo factor es
menos nuclear y más anecdótico. La insuficiencia terapéutica.
Efectivamente la escasa eficacia de los procedimientos disponibles en
aquella primera mitad del siglo XX condujo en los más estudiosos – en
compensación – a que se dedicaran con ahínco al estudio y descripción de lo
que observaban en los pacientes. No es preciso decir más sobre ello.
3) La Contaminación con
el Psicoanálisis y con las escuelas holistico-humanísticas de la medicina
interna. Perdonadme la palabra contaminación. Alude a la contaminación
de la psicopatología como ciencia con elementos creenciales y filosóficos,
pero no cabe duda que lo dicho contribuyó a la elevación del ejercicio de
la psiquiatría – y de la medicina interna - a la categoría de lo humano, de
lo humanístico. En la Medicina Interna también surgió este movimiento como
una hermenéutica de la persona humana que dignificaba a la profesión, al
medico que la ejercía y al propio enfermo, pero ya hemos visto en su
desarrollo histórico también, que estas creencias más queridas, como las
doctrinas constitucionalistas, como la significación psicológica del
síntoma, y como paradigma lo que sucedió con la ulcera de estómago
degradada hoy a una enfermedad infecciosa, estas creencias poco a poco se
desvanecieron ante el comienzo seguramente de lo que llamaremos: Eficacia
instrumental de la medicina actual.
Quiero
decir que esta evolución sin embargo mantuvo la vigencia y ejercicio de la
Psicopatología durante décadas, pero a la vez marcó el comienzo de su
decadencia y
¿
Muerte?.
La Miseria.
La
miseria y decadencia al menos aparente, de la psicopatología comienza hacia
los años 60 del siglo XX y se debe también a una gavilla de factores que
intentaré describir.
a)
Factores “científicos”. Supongo que hasta los más jóvenes
sabrán que en aquellos años las diferencias de diagnósticos entre diversos
psiquiatras, pero sobre todo entre los europeos y americanos, alcanzaron
proporciones escandalosas. Las discrepancias mismas entre los psiquiatras
de la misma localidad eran también considerables y los diagnósticos se
extendían así en descripciones más o menos fantasiosas o precisas creadas
individualmente o en las escuelas predominantes. Se imponía una
unificación y a ella se dedicaron simultáneamente la Organización Mundial de
la Salud con el sistema ICE y las sociedades norteamericanas de psiquiatría
creadoras de las DSM. Paralelamente se crearon las escalas e inventarios
aplicables en diversos países y grupos lo que condujo a descripciones de
problemas similares a escala mundial.
1) El
pensamiento plano. El consenso. El procedimiento seguido para los nuevos
diagnósticos no pudo ser más anticientífico: El Consenso entre los miles de
psiquiatras que aportaron sus diversas opiniones. Un procedimiento
democrático, se afirmó, pero la ciencia, salvo en la Convención de
Copenhague en Mecánica cuántica, ( en un circulo reducidísimo de expertos,
claro está) más progresa por las intuiciones de las personalidades
geniales, que por los escasos consensos.
Ya de
entrada y para evitar, se decía, las luchas entre escuelas, se renunció a
toda teoría o doctrina; mas la teoría o doctrina “previa” es la que produce
las hipótesis contrastables en la investigación ulterior. El procedimiento
en todo caso condicionó, y lo expondré en síntesis rabiosa:
- La
sustitución del concepto de enfermedad por el meramente descriptivo de
trastorno.
- La
aplicación desordenada de criterios heteróclitos: Por ejemplo unas veces la
intensidad del síntoma, otras su duración, otras el grado de perturbación
social.
- La
renuncia casi general a criterios cualitativos para ser sustituidos por
cuantitativos de diversas especies. El caso más espectacular fue la
destrucción del concepto de depresión endógena o melancólica por la de
depresión mayor en aparente igual nivel epistemológico que las reacciones
depresivas englobadas bajo el concepto aun más vago de distimia.
- La
utilización prácticamente de solo cuatro grupos de síntomas fundamentales:
Depresión; Ansiedad;
Alucinación; Agitación.
Y si
acaso algunos de los síntomas de primer rango de Schneider para el grupo de
las esquizofrenias.
El
resultado final de todo ello fue la desaparición e imposibilidad de
cualquier árbol taxonómico jerárquico de síntomas; es decir de un
ordenamiento de los mismos en clases y categorías, lo cual, como ya antes
dije, es una condición preliminar imprescindible para la creación de un
conjunto teórico doctrinal ordenado del cual puedan surgir diseños de
investigación; es decir hipótesis verificables.
A ello lo
denomino: El pensamiento plano.
2) El
café para todos. La Psicofarmacología. A partir de aquellos mismos años
se fue desarrollando una enorme cantidad de medicamentos que abonaban
también la miseria de la psicopatología por los siguientes motivos:
- Los
psicofármacos prácticamente apuntaban solamente a cuatro o cinco síntomas
diana, curiosamente los que hemos referido anteriormente como los únicos
utilizados en los DSM:
Ansiedad; alucinación; depresión; agitación. ¿Para qué esforzarse en
descubrir más síntomas? A ello lo llamo yo: El café para
Todos.
- Además
cada nuevo medicamento venia ofrecido con una inmensa presión en
distribución y aplicaciones, que por diversos cauces conocidos de todos,
monopolizaron casi totalmente la formación de los nuevos psiquiatras.
3). La
polémica categorial versus dimensional. Muchas investigaciones clínicas
en los últimos años, amparándose también, claro está, en los nuevos sistemas
diagnósticos parecen mostrar la existencia de un continuum entre la ansiedad
normal y patológica, entre la tristeza reactiva y la depresión patológica y
aún más entre la percepción normal y la alucinación. ¡ Todos podemos tener
alucinaciones! Rebuscadas técnicas estadísticas parece que lo apoyan. Y sin
embargo, en mi opinión subyacen, a esta polémica varios transgresiones
epistemológicas:
-
Naturalmente que la realidad es un continuum de sucesos… ya lo hemos dicho.
Ignorarlo es ignorancia culpable.
- Ya he
dicho también que el primer paso para la estructuración de una ciencia es la
creación de conceptos y categorías cualitativas claramente diferenciadas;
es decir del establecimiento de puntos de corte en ese continuum. Ese fue el
principal objetivo y mérito, repito, de la psicopatología fenomenológica
clásica. Si los estudios clínicos actuales apoyan más bien las hipótesis
dimensionales será por la insuficiencia de la categorización de los
fenómenos observables ( insuficiencia de la psicopatología que utilizan) o
por insuficiencia de las escalas y procedimientos de recogida de datos. Y
punto sobre este punto.
4) Los
neurotransmisores. La investigación pura, como no podía ser menos,
siguió buscando correlaciones entre fenómenos psíquicos y estados
cerebrales. El eje lo constituyó la investigación sobre los
neurotransmisores, mas desgraciadamente tampoco aquí pudieron establecerse
correlaciones especificas, por lo que la mayor parte de los estudios se
centraron en los efectos bioquímicas de los psicofármacos. Así que también
este camino conducía a un olvido de la psicopatología fina.
b. Factores sociales.
1) La antipsiquiatria.
La irrupción en psiquiatría y con carácter revolucionario de las ideologías
antipsiquiátricas abjuraron y demonizaron toda la psiquiatría clásica,
incluida por lo tanto la psicopatología. Los nombres de Laing, Cooper,
Basaglia y sobre todo M. Foucault de nefasto recuerdo, fueron y son los
culpables de transmitir a la sociedad, y sobre todo a los políticos, una
falsa imagen de la psiquiatría, que seria nula como ciencia, y del enfermo
que sería solo una victima de la sociedad.
2). La Infantilización de
la sociedad por la presión político social. Diversos factores de
presión político social, sobre todo en América, desfondaron aun más los
códigos diagnósticos. Ejemplos:
- La eliminación de la
homosexualidad egosintónica.
- La incorporación como
diagnostico del síndrome de inquietud e inatención infantil sobre el que
opino que, debido a la laxitud de criterios y a los diversos intereses
espurios (de la familia; de la farmaindustria etc.) incrementa
desaforadamente el numero de los afectados sin que quede claro en cuanto
contribuyen a ello los imparables ritmos de vida, los sobreestímulos
constantes de los niños y las exigencias antinaturales, quizás, de
conductas en las escuelas y en las familias.
- El Síndrome de Pérdida
del Control de Impulsos, sobre el que podrían hacerse análogas reflexiones.
- Por extensión el mecanismo
universal y omnipresente que ofrecen los DSM para la creación continua de
nuevos síndromes adaptables a cualesquiera condición, costumbre o conducta
humana con el perverso resultado de la psiquiatrización de “todo” y la
exculpación jurídico social de las personas.
- A ello lo llamo yo la
infantilización de la sociedad. Es una consecuencia seguramente de la
“posmodernidad” caracterizada por el hundimiento de los valores, como tales
cualitativos y por ello en política y aun en ciencia ¡denostados como
clasistas y prejuiciosos ¡
- La desaparición por lo
tanto de los límites entre enfermedad y normalidad. Llega a parecer que
“nada” es normal. Cualquier situación puede ser descrita en términos
psiquiátrico psicológicos. También los limites entre ambas ciencias se
desdibujan. En consecuencia, como ha sucedido con algunos parámetros en la
medicina en general, las cifras o los estados susceptibles de tratamiento de
cualquier tipo aumentan sin cesar dando la impresión de que ello solamente
depende de la capacidad económico- política de los sistemas de asistencia
social, que puede abarcar todo, como demuestra ya la misma nomenclatura de
la medicina transformada en ciencias de la salud. Por lo tanto la
desaparición por este camino también de los síntomas “categoriales”
3) La Extensión y
cobertura universal de la Medicina Social. Es una conquista
importantísima de la sociedad de bienestar, pero a la vez supone una
dificultad para la innovación y la investigación derivada de las necesarias
exigencias de optimización del trabajo, la limitación del tiempo de atención
a cada enfermo, las dificultades de acceso a información no sesgada, la
imposibilidad de una investigación independiente.
4) Las tres patas de
investigación, docencia y asistencia. Según mi propia experiencia es una
nefasta situación, en mi opinión, la exigencia de simultanear por parte de
las mismas personas la investigación, docencia y asistencia, lo cual
parece según tendencias, que señalan los políticos sanitarios, se van a ir
extendiendo no solo a los profesores universitarios si no a todos los
médicos que trabajan en las instituciones estatales y que abarcan a la
inmensa mayoría de los profesionales. Pienso que cada función para que
alcance la excelencia exige dedicación exclusiva a la misma independizando
también, claro está, la formación, acceso y permanencia en cada uno de los
puestos e instituciones donde se realizasen. Esta situación por lo tanto
propicia también la miseria de la Psicopatología y la Psiquiatría.
Podrían señalarse muchos más
factores, pero estos que describo señalan, creo, suficientemente el porqué
de la miseria ¿ verdadera? de la Psicopatología desde la segunda mitad
del siglo XX.
II La Pervivencia de la Psicopatología en
el magma del Pensamiento Plano y el Café para Todos.
Sin embargo no en todas
partes quedó olvidado el cultivo e investigación psicopatológica. Los
autores y centros que pudieron mantenerse material y espiritualmente lejanos
de todos los factores deletéreos que hemos expuesto, siguieron creando
psicopatología y de forma excelsa en algunos casos.
Solo citaré como ejemplo
la escuela con la que he tenido el placer de trabajar en los últimos años:
La escuela de Bonn: H. Huber, G. Gross, Klosterkötter, L.Süllwold, y otros
en otros lugares. A manera de comprobación presentaré meramente unos
ejemplos que muestren su riqueza, tomados de sus publicaciones.:
1) Vease un par de tablas
de la Escala de Bonn para las Esquizofrenias. Huber y Gross)
Tabla nr. 3.
C.1. Trastornos cognitivos de la ideación.
..................................................
C.1.1. Interferencias del
pensamiento....................................................................
___ ___ ___
I.C. ?. Tipo
F:...
..................................................
C.1.2. Perseveración
obsesivoide de algunos contenidos
del
pensamiento........................................................................................
___ ___ ___
Subtipo ?
1. ( Sobre
sucesos pasados )............ ___
2. ( Sobre
sucesos que se refieren
al futuro
).......................... ___
.................................................
C.1.3. Pensamiento
impuesto. Pensamiento
atropellado. ( Gedankenjagen
)............................................................... ___
___ ___
..................................................
C.1.4. Bloqueos de la
ideación en
actual............................................................... ___
___ ___
Subtipo ?
1. ( Bloqueos
simples )................. ___
2. (
Desvanecimiento simple del
.......................................................
pensamiento)......................... ___
3. (
Desaparición e interferencia
del pensamiento
simultáneamente.).... ___
4. ( Bloqueo
del pensamiento e
interferencia
sucesivamente )........ ___
5. ( Pérdida
del "hilo" )............... ___
I.C. ?
Tipo: F ...
..................................................
C.1.5. Trastornos de la
capacidad de concentración.............................................
___ ___ ___
..................................................
Tabla nr. 4.
C.1.6. Trastornos de la comprensión del lenguaje...........................................
___ ___ ___
1. Lenguaje
visto....................... ___
2. Lenguaje
escuchado. ................. ___
I.C. ?
Tipo: F ...
..................................................
C.1.7. Trastornos de la
expresión del lenguaje......................................................
___ ___ ___
I.C. ?
Tipo: F ...
..................................................
C.1.8. Trastornos de la
memorización inmediata....................................................
___ ___ ___
..................................................
C.1.9. Trastornos de la
memoria de corto plazo....................................................
___ ___ ___
..................................................
C.1.10. Trastornos de
estructura especial de la
memoria de
largo
plazo.............................................................................
___ ___ ___
..................................................
C.1.11. Otros trastornos
de la memoria sin
clasificar...................................................................................................
___ ___ ___
..................................................
C.1.12. Enlentecimiento y
dificultad de la ideación.
..................................................
C.1.13. Trastornos de la
intencionalidad e
iniciativa
del
pensamiento..........................................................................
___ ___ ___
..................................................
C.1.14. Trastornos de la
evocación
visual............................................................. ___
___ ___
..................................................
C.1.15. Trastornos de la
discriminación entre repre
sentación y
percepción; es decir, entre la
fantasía y el
recuerdo................................................................................
___ ___ ___
Subtipo ?
1. ( Entre
representaciones y
percepciones
)...................... ___
2. ( Entre
fantasías y recuerdos )...... ___
.................................................
C.1.16. Trastornos de la
comprensión de los
símbolos (
concretismo
)..........................................................................
___ ___ ___
I.C. ? Tipo:
F ...
..................................................
C.1.17. Autocenterismo; o
tendencia a la
autoreferencia...........................................................................................
___ ___ ___
Efectivamente la escasa eficacia
de los antipsicóticos sobre los síntomas negativos y las exigencias
psicopatológicas derivadas por el desarrollo de técnicas de rehabilitación
condujo a la identificación de numerosos síntomas nuevos, sobre todo negativos,
que así podían ser tratados específicamente. Cito aquí como programa de
tratamiento cognitivo conductal al Entrenamiento Psicológico Integrado (I.P.T.)
de Brenner y Roder y paralelamente presento algunos de estos nuevos síntomas, en
este caso descritos por Klosterkötter, actual catedrático de psiquiatría de
Colonia, y que he presentado en otras publicaciones con más detalle. Aquí solo
los enumeraré y describiré sucintamente, clasificados en dos grupos; uno de
funciones perceptivas y otro de funciones ejecutivas:
Este articulo que tomo como
ejemplo ya que he realizado yo su traducción para ser publicado próximamente en
una revista española, identifica como síntoma diana especifico los síntomas que
ya he citado de la emocionalidad expresada consistentes en la dificultad de los
esquizofrénicos defectivos para la identificación del significado de la
expresión afectiva mímica. A partir de esta dificultad deriva, se supone, el
pensamiento paranoide. ( en la duda piensa mal y acertaras) El programa
identifica cinco expresiones básicas de afectos: alegría, tristeza, miedo,
asco, cólera y sorpresa cuya comprensión por la expresión facial se
entrena y rehabilita en series de ejercicios.
Valgan estas dos citas como
ejemplo, pero podrían señalarse muchas más como demostración de la vigencia de
la psicopatología en los mejores, en mi opinión, grupos de investigación. Me
parece que falta precisamente lo que parece más fácil: la adscripción de un
nombre concreto a cada uno de estos síntomas. A mi me gustaría que de nuevo se
echara manos del léxico griego clásico.
No cabe duda que el futuro de la
P. P. ha de quedar ligado al desarrollo en sus diversos apartados de la medicina
en general y de la psiquiatría en particular. Presentaré por separado algunos de
los factores que pueden incidir en ello.
Así que una
parte cada vez mayor de la psiquiatría será neurofisiológica y seguramente
también quirúrgica como ha sucedido con pasmo para todos en la cardiología. La
psiquiatría tendrá que encontrar y defender su ámbito propio entre la neurología
que ya se tragó las epilepsias y casi totalmente las demencias, y la psicología
en trance también de acaparar los tratamientos psicoterápicos.
Así que yo creo que el
desarrollo de la psicopatología es necesario en paralelo y en concomitancia del
desarrollo de las nuevas técnicas neurofisiológicas, psicológicas,
farmacológicas, informáticas y electrónicas… cada vez más sofisticadas y
potentes, pero quizá me equivoco y a la larga la psicopatología esté condenada
a quedar encerrada en el armario junto a los cadáveres de lo que vivió durante
dos mil quinientos años: La inspección; palpación; percusión y auscultación.